Lamine Yamal listo para el Mundial: España respira antes del debut
Lamine Yamal está listo. Y no solo listo: “en perfectas condiciones”. Luis de la Fuente despejó cualquier duda a 48 horas del estreno de España en el Mundial ante Cabo Verde, una noticia que cambia el tono del vestuario y del país.
El extremo del Barcelona se había perdido el tramo final de la temporada 2025-26 por una lesión en el isquiotibial sufrida en abril. Durante semanas, su recuperación fue un reloj de arena que caía grano a grano, con la vista puesta en la gran cita. Hoy, el seleccionador confirmó lo que todo el entorno de La Roja esperaba escuchar.
“La buena noticia es que Lamine está en perfectas condiciones”, afirmó De la Fuente en la rueda de prensa previa al debut. “Ha llegado al punto en el estado en el que queríamos que llegara. Está bien, igual que Nico [Williams] y Víctor [Muñoz]. Están todos disponibles, aunque algunos no jugarán todo el partido”.
No habrá, eso sí, locuras con los minutos. El plan está medido.
“Los médicos dicen que Lamine puede jugar mañana sin ningún problema. No para jugar 90 minutos, pero sí para jugar algunos minutos. El proceso con Williams es similar”.
Gestión de minutos y talento
La idea es clara: dosificar, no frenar. Yamal y Nico Williams han trabajado juntos durante días, afinando automatismos y sensaciones. De la Fuente dejó la puerta abierta a verlos sobre el césped si el partido lo pide.
“Han estado trabajando juntos muchos días, muchas horas, y con la relación que tienen, han estado contentos. Podrían jugar, si pensamos que el partido lo demanda”.
España se asoma a este Mundial con un desafío doble. Por un lado, el histórico: convertirse en la cuarta selección capaz de encadenar Eurocopa y Copa del Mundo, después de coronarse en Alemania hace dos años. Por otro, el fantasma reciente del torneo: desde el título de 2010, su trayectoria mundialista se ha ido apagando.
El dato es contundente. Tras la gloria de Johannesburgo, llegó una fase de grupos desastrosa y dos eliminaciones consecutivas en octavos de final, ambas en penaltis. Solo una victoria en los últimos seis partidos mundialistas (cuatro empates, una derrota), aquel 7-0 a Costa Rica en la fase de grupos de 2022. Demasiado poco para una selección que vuelve a partir como favorita.
Porque sí, las máquinas también hablan. Según la supercomputadora de Opta, España es la principal candidata al título. La estadística le señala. La historia reciente le exige.
La otra calma: Nico, Víctor y un vestuario completo
En medio de las dudas físicas que han marcado la preparación, el mensaje de De la Fuente fue casi un parte de tranquilidad. Nico Williams, otra pieza clave en el sistema ofensivo, también llega a tiempo. Víctor Muñoz, igualmente disponible. El seleccionador tendrá a todos, aunque no a todos al 100% en términos de carga competitiva.
La gestión se antoja tan importante como la alineación. No se trata solo de quién empieza, sino de cuánto pueden dar sin poner en riesgo el resto del torneo. El Mundial no se gana en el primer partido, pero se puede empezar a perder ahí.
Cucurella, en el escaparate… y blindado para la selección
De la Fuente también tuvo que lidiar con el otro ruido clásico de estas fechas: el mercado. Las informaciones que sitúan a Marc Cucurella muy cerca de pasar de Chelsea a Real Madrid no inquietan al seleccionador, al menos en lo que respecta al rendimiento del lateral con la camiseta de España.
Su respuesta fue tajante.
“Si es una buena noticia para Cucu, o para otro, la celebraremos. No hablo de clubes, pero si me preguntas por Cucurella para la selección, convence. Está con nosotros desde los 17 años. Conozco su rendimiento, la calidad y el potencial que tiene. Puede ser uno de los mejores laterales izquierdos del mundo, sin duda”.
En un equipo que busca solidez atrás y valentía con balón, el papel de Cucurella puede ser clave. Y el seleccionador no tiene intención de dejar que el mercado nuble la concentración del grupo.
Un favoritismo que obliga
España llega señalada por los modelos predictivos, pero su relación con el Mundial en los últimos 14 torneos ha sido, salvo en 2010, una historia de promesas incumplidas: solo una vez alcanzó las semifinales. Una presencia discreta para una selección que, en teoría, siempre figura en la élite.
Ahora, el contexto es distinto. Una generación nueva, un técnico que ha encontrado una idea reconocible y dos puñales por fuera como Lamine Yamal y Nico Williams que cambian el ritmo de cualquier partido. La ilusión se mezcla con la cautela que impone la estadística.
El primer examen llega ante Cabo Verde, un rival sin pedigrí histórico, pero peligroso si España cae en la trampa de la relajación. De la Fuente lo sabe: el debut no da títulos, pero marca el tono del Mundial.
Lamine está listo para jugar “algunos minutos”. La pregunta, a partir de ahora, es cuántos necesita para empezar a inclinar un torneo que, por números y talento, vuelve a mirar de frente a La Roja.





