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Lewandowski analiza a Lamine Yamal tras el Mundial

Robert Lewandowski no se anduvo con rodeos al analizar el rendimiento de Lamine Yamal en el último Mundial disputado en Estados Unidos. Para el delantero polaco, el talento del joven extremo de España y del Barcelona está fuera de toda duda, pero todavía no se ha visto su versión más devastadora en una gran cita de selecciones.

“Honestamente, no, no vimos su mejor nivel en este torneo”, admitió en declaraciones a ESPN.

Y fue más allá: para Lewandowski, el mejor Lamine no es el del último curso, sino el de hace dos temporadas, cuando el chico aún sorprendía incluso a los que le veían cada día.

La explicación, para él, es simple y muy futbolera. Yamal llegó al Mundial después de una lesión y casi dos meses sin competir. Ocho semanas parado. Sin ritmo, sin continuidad, sin esa chispa que solo da el partido cada tres días. De repente, salto al vacío: del parón a la exigencia máxima de una Copa del Mundo, sin apenas margen para entrenar con calma, pasando directamente de encuentro en encuentro.

En ese contexto, el exdelantero del Barcelona valora todavía más lo que ofreció el extremo. Lewandowski subrayó que, pese a las circunstancias, Lamine dejó detalles de enorme calidad y se apoyó en el armazón de una selección española que supo protegerle y potenciarle. España ayudó a Yamal, y Yamal ayudó a España. Para el polaco, esa conexión funcionó “a la perfección”.

La implicación emocional de Lewandowski con el grupo español fue más allá del análisis técnico. Sin Polonia en el torneo, el atacante se permitió sentir como un aficionado más en la final ante Argentina. Y eligió bando: fue con La Roja.

Su argumento fue tan directo como humano. Conoce a muchos jugadores de España, compartió vestuario con ellos en el Barcelona, convivió día a día, viajes, entrenamientos, celebraciones y golpes duros. Esa cercanía pesó más que la presencia de Lionel Messi en la Albiceleste, a quien también aprecia, pero con quien no compartió tantos momentos. Recordó además que el astro argentino ya levantó la Copa del Mundo anterior, otro motivo para inclinarse por la generación emergente española.

Lewandowski confesó que se alegró por ellos. Está convencido de que este grupo joven estaba preparado para ganar y que tiene un futuro enorme por delante. Un bloque que mira a largo plazo, con Yamal como una de sus banderas.

Ahora, el foco del extremo pasa de nuevo al día a día del club. Tras la exigencia internacional y un descanso necesario, Lamine Yamal se centrará en recuperar su mejor tono físico y competitivo para el nuevo curso con el Barcelona. El objetivo es claro: volver a esa versión que Lewandowski sitúa como la cumbre de su juego, la de hace dos temporadas, pero con más madurez y colmillo.

El propio Lewandowski, mientras tanto, ha abierto una etapa distinta al otro lado del Atlántico. Nuevo país, nueva liga, nuevas responsabilidades. Se ha estrenado en la MLS con Chicago Fire, debutando ante Inter Miami CF, y no ha tardado en marcar el camino: llega para competir por todo desde ya, no para dejar pasar los años.

El delantero habló de dar “el siguiente paso” con su nuevo club y de pelear por títulos desde el primer momento. La ambición de siempre, ahora con otro escudo en el pecho.

Entre un veterano que sigue persiguiendo trofeos en Estados Unidos y un adolescente llamado a marcar una era en Europa, se dibuja un curioso relevo de escenarios. Lewandowski se marcha, Yamal se queda. El polaco ya ha visto de cerca lo que el joven puede llegar a ser. La pregunta es cuándo volverá a aparecer ese “mejor Lamine” que, según él, todavía está por explotar del todo. Y si será el Barcelona quien disfrute primero de esa versión definitiva.