Lionel Messi marca historia: hat-trick y récord mundialista
Lionel Messi reescribe la historia: hat-trick mundialista y nuevo récord de longevidad
En los debates eternos sobre el mejor de todos los tiempos, los nombres se repiten: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. En Kansas City, el capitán de Argentina añadió un nuevo argumento a su favor. Y no fue menor: arrebató al portugués el récord de ser el jugador de mayor edad en firmar un hat-trick en un Mundial.
Con 38 años y 357 días, Messi se adueñó de otra marca en una noche que ya es parte del folclore de la Copa del Mundo 2026. Argentina se estrenó el martes 16 de junio ante Argelia y el 10 lo hizo todo: tres goles, liderazgo absoluto y una exhibición ante un estadio repleto que se rindió, otra vez, a sus pies.
Hasta ahora, el registro pertenecía a Cristiano Ronaldo, que había logrado su hat-trick mundialista con 33 años y 130 días en la edición de 2018. Messi no solo lo superó. Lo hizo con la naturalidad de quien lleva dos décadas acostumbrado a derribar hitos.
Un debut de campeón
Argentina llegaba a este Mundial como campeona defensora, con el peso de la corona y la diana en la espalda. Grupo J, junto a Austria, Jordania y Argelia. Sobre el papel, un grupo manejable. En la práctica, un escenario perfecto para que cualquier tropiezo se convierta en ruido.
No hubo lugar para eso.
Ante Argelia, Messi asumió el partido como si fuera una eliminatoria. Se movió entre líneas, bajó a recibir, aceleró cuando olió sangre. Y cada vez que el encuentro pidió un golpe de autoridad, lo dio él. Tres goles, tres estocadas. Argentina se impuso con claridad y se subió de inmediato a la cima del grupo, con tres puntos tras el primer encuentro.
El impacto es doble: resultado y mensaje. El campeón no vino a pasear la copa. Vino a defenderla.
Calendario cargado y presión máxima
El siguiente examen no tardará. Argentina volverá a la acción el lunes frente a Austria y, cinco días después, se medirá con Jordania. Ambos partidos se disputarán en Dallas Stadium, otro escenario grande para una selección que ya no puede esconderse en ningún rincón del mundo.
Cada minuto que juega Messi en este torneo tiene un aire de cuenta regresiva. Puede ser su último Mundial. Puede ser su última gran vuelta de honor. Y, sin embargo, su fútbol sigue marcando la diferencia como si el tiempo fuera un problema de los demás.
Cristiano entra en escena
Mientras Messi ya dejó su sello en Estados Unidos, Cristiano Ronaldo y Portugal aguardan su turno. El debut será el miércoles, ante la República Democrática del Congo, en Miami Stadium. Después llegará Uzbekistán, el martes, y el cierre de la fase de grupos frente a Colombia, el 27 de junio, en el mismo escenario.
El objetivo es idéntico para las dos leyendas: terminar, al menos, entre los dos primeros de sus grupos y meterse en los cruces de eliminación directa. Allí donde se forjan campeones, donde un detalle cambia una historia y donde ambos han aprendido a vivir desde hace años.
Treinta y dos equipos avanzarán a la fase de eliminación. Pero solo unos pocos cargarán con el peso simbólico de un adiós posible. Entre ellos, Messi y Cristiano.
El campeón bajo la mira
Argentina no es una selección más. Llega como defensora del título que conquistó en 2022, cuando venció a Kylian Mbappé y Francia en una final inolvidable resuelta por penaltis. Ese recuerdo sigue fresco, pero en un Mundial nuevo no hay crédito eterno: cada partido vuelve a poner todo en juego.
Messi lo sabe. Por eso, en lugar de administrar esfuerzos, decidió empezar el torneo con un golpe sobre la mesa y un récord más en su colección. A esta altura, la estadística ya no lo define, pero lo persigue. Lo acompaña. Lo enmarca.
El Mundial 2026 apenas comienza y ya tiene su primera gran imagen: Messi, casi a los 39 años, saliendo de Kansas City Stadium con la pelota del partido bajo el brazo. La pregunta, ahora, no es qué récord le queda por batir.
La pregunta es hasta dónde puede llevar, una vez más, a esta Argentina campeona del mundo.





