Liverpool busca a Alex Scott para el mediocentro
Liverpool mira a Alex Scott para el pivote… pero el precio lo aleja de Anfield
La última semana de mercado se acerca a toda velocidad y, pese a mensajes internos que apuntan en otra dirección, en Liverpool no se ha apagado el debate sobre el mediocentro defensivo. El equipo fue demasiado fácil de atravesar la temporada pasada y la sensación se repitió en el 2-2 ante Newcastle. La petición es clara: hace falta un ‘6’ de máximo nivel.
James Pearce informó en The Athletic que la directiva no planea incorporar un centrocampista en estos últimos días, con la prioridad puesta en reforzar las bandas en ataque. Sin embargo, el puesto de mediocentro no ha desaparecido del radar de la secretaría técnica.
Alex Scott, el nombre marcado en rojo
Según Miguel Delaney en The Independent, Liverpool sí tiene un objetivo principal para el pivote: Alex Scott, de Bournemouth. El periodista habla de “múltiples fuentes” que señalan al internacional sub-21 inglés como el elegido para blindar la zona ancha.
Ahí aparece el gran problema. El club de la costa sur valora al futbolista en torno a 90 millones de libras. Una cifra que Liverpool no está dispuesto a alcanzar ahora mismo. De ahí nace la idea, dentro del club, de posponer cualquier intento serio hasta el próximo año.
Ese plan abre la puerta a un riesgo evidente: que otro grande se adelante. Chelsea ya estudia la posibilidad de lanzar una oferta en este tramo final de ventana, pese a la postura firme de Bournemouth de no vender al jugador en estos días.
Un perfil ideal… en el momento menos propicio
El nombre de Scott ya había aparecido en el radar de Anfield a comienzos de junio. El periodista especializado en fichajes Alex Crook lo describió entonces como “uno a seguir” para Liverpool. Tres meses después, no se ha producido ningún avance.
El inglés no es el típico mediocentro destructor al estilo Fabinho o N’Golo Kanté. Sus números del curso pasado, recogidos por Fotmob, dibujan otro tipo de ancla: muy fuerte en la recuperación de balón y con capacidad para lanzar ataques gracias a su pase y su conducción. Un organizador que también muerde.
En el contexto actual del equipo, con la salida de Curtis Jones ya consumada y un centro del campo que sigue buscando equilibrio, un perfil como el de Scott encajaría a la perfección. El problema es el calendario… y la postura de Bournemouth. El club del Vitality Stadium no muestra la menor intención de ceder en los últimos días de mercado.
En los despachos de Fenway Sports Group parecen asumir esa realidad. Forzar una operación de 90 millones a finales de agosto, mientras se negocian otros objetivos para las bandas, se percibe como una batalla perdida antes de empezar. Aun así, si Bournemouth dejara entrever la más mínima rendija, Liverpool tendría que decidir muy rápido: o entrar con todo ahora… o arriesgarse a ver a su “top target” vestido de azul en Stamford Bridge la próxima temporada.





