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Liverpool y el desafío de Hugo Ekitike: ¿volverá a su mejor nivel?

El plan ofensivo de Liverpool para la nueva temporada llega con un asterisco enorme: Hugo Ekitike. El delantero francés, fichado para ser una pieza importante del futuro inmediato del club, encara una rehabilitación larga y traicionera, y desde Francia ya han encendido las alarmas sobre lo que puede venir después.

Una lesión que cambia carreras

Ekitike, de 24 años, estará fuera al menos hasta Navidad tras la grave lesión en el tendón de Aquiles que sufrió en abril durante el duelo de Champions League ante su exequipo, Paris Saint-Germain. Desde entonces, vive entre gimnasio, camilla y campo de entrenamiento, trabajando con el grupo durante la gira de pretemporada por Estados Unidos, pero sin plazos reales para competir.

El problema no es solo el tiempo. Es el tipo de lesión. William Gallas, exinternacional francés con larga experiencia en la élite, no se anda con rodeos.

“Yo no tuve la lesión de Hugo Ekitike, pero sé que es muy difícil volver al 100% después de eso”, advirtió. “La mayoría de los jugadores no lo consiguió”.

El mensaje va directo a Liverpool. Y no solo habla del presente.

“Sé que todavía es joven, pero tendrá que tomárselo con calma. Liverpool quizá tenga que pensárselo dos veces también. Puede que tengan que traer a un nuevo jugador, porque nadie sabe si va a volver a su mejor nivel”, insistió Gallas en declaraciones a iPredicta.

La sombra del caso Fofana

Para subrayar el riesgo, Gallas se agarra a un ejemplo muy reciente en la Premier League: Wesley Fofana.

“Miren lo que pasó con Wesley Fofana en Chelsea. Antes, cuando estaba en Leicester, hizo una temporada increíble. Y luego tuvo esa lesión grave. Y desde esa lesión, nunca volvió a su mejor rendimiento. Podría ser lo mismo para Ekitike”.

El paralelismo es duro, pero real. Un gran talento, un punto de inflexión físico, y una incógnita que se instala en cada sprint, cada giro, cada choque. En un club que aspira a pelear por todos los títulos, el margen para apostar a ciegas con el ‘9’ es mínimo.

Salah se fue, la banda derecha espera… ¿y el ‘9’?

Liverpool ya rastrea el mercado para encontrar un extremo derecho que cubra el vacío que deja Mohamed Salah. Esa búsqueda estaba en marcha antes del golpe de Ekitike y sigue siendo prioritaria. Pero el aviso de Gallas abre otra puerta: ¿basta con un solo fichaje arriba?

“Liverpool puede que tenga que traer a un nuevo jugador”, repitió el exdefensa. No se trata solo de tapar la ausencia temporal del francés, sino de aceptar que quizá no vuelva a ser exactamente el mismo jugador explosivo que se ganó el salto a la élite.

La planificación deportiva se complica. Un club que vive de la intensidad, la presión alta y la agresividad en los metros finales necesita certezas, no solo promesas médicas.

Jacquet, el heredero de Konaté

No todo el análisis de Gallas se quedó en la delantera. También miró hacia atrás, a la defensa, donde otro francés aterriza con una responsabilidad enorme: Jeremy Jacquet, fichado este verano desde Rennes por 60 millones de libras para ocupar el hueco de Ibrahima Konaté.

“Jeremy Jacquet es un chico grande”, señaló Gallas. “Es un chico grande y tiene calidad. Si vas a Liverpool, sabes que tienes calidad. Ahora la cuestión es la de siempre: necesitas adaptarte y jugar al lado de algunos de los mejores jugadores”.

Ahí aparece un nombre clave: Virgil van Dijk.

“Virgil van Dijk puede ayudarle mucho. Sí, necesita tiempo, pero creo que puede hacer el trabajo de reemplazar a Ibrahima Konaté”.

La defensa, al menos sobre el papel, parece cubierta. Jacquet llega con físico, presencia y margen de crecimiento. Con Van Dijk como guía, el escenario invita al optimismo.

Un verano de decisiones duras

Arriba, el panorama es muy distinto. Liverpool se mueve para recomponer su frente ofensivo tras la salida de Salah, mientras Ekitike pelea contra el reloj y contra una estadística cruel con los tendones de Aquiles.

Gallas ya ha puesto las cartas sobre la mesa: la fe en el talento del francés no puede sustituir la necesidad de un plan B. En un club que mide sus temporadas en trofeos, la pregunta ya no es si Ekitike volverá, sino cuánto está dispuesto Liverpool a arriesgar esperando que lo haga al mismo nivel.