Liverpool enfrenta a Newcastle en St. James’ Park: regreso de Isak
La Premier League 2026/27 ya ha echado a andar y lo ha hecho con un aviso serio desde Londres. Arsenal, vigente campeón, no se anduvo con rodeos en el Emirates: 3-0 a Coventry, recién ascendido, con goles de Kai Havertz, Bukayo Saka y Martin Odegaard. Un recordatorio temprano de quién defiende la corona.
Ahora le toca responder a Liverpool. El equipo de Andoni Iraola debuta el domingo, lejos de Anfield, en un St. James’ Park que mezclará nostalgia, tensión y ruido. Mucho ruido.
Un partido cargado de emociones
El duelo ante Newcastle llega marcado por los homenajes previstos a Kevin Keegan, leyenda absoluta de ambos clubes. Ídolo en Tyneside, figura icónica también en la historia de los Reds. El ambiente será especial antes de que ruede el balón, casi solemne, antes de volverse eléctrico.
Y, en medio de todo, un nombre que lo cambia todo: Alexander Isak.
El delantero sueco volverá por primera vez a St. James’ Park desde su salida polémica el verano pasado, cuando dejó Newcastle para fichar por Liverpool en un traspaso récord en el fútbol británico, valorado en 170 millones de dólares (125 millones de libras). Tyneside por Merseyside. Ídolo a villano en un solo movimiento.
Se espera un recibimiento gélido. O algo peor.
La cuenta pendiente de Isak con Newcastle
Isak, curiosamente, aún no se ha medido a su exequipo desde que viste de rojo. Se perdió el 3-2 de Liverpool en Newcastle el pasado agosto por una huelga que acabó precipitando su marcha a Anfield. Tampoco estuvo en el 4-1 de enero, esta vez por una fractura en la pierna que lo dejó fuera de combate.
El domingo ya no habrá excusas. Con Hugo Ekitike lesionado de larga duración por la rotura del tendón de Aquiles que sufrió la pasada temporada, Isak será el hombre referencia en el ataque de Liverpool. Delantero centro, foco de todas las miradas, objetivo de cada silbido.
La zaga nueva de Iraola
Detrás de él, el nuevo Liverpool de Iraola empieza a tomar forma. Bajo palos, Alisson, sin debate. Por delante, una línea de cuatro que apunta a ser agresiva y física: Jeremie Frimpong en la derecha, Milos Kerkez en la izquierda y, en el eje, Virgil van Dijk acompañado por Jeremy Jacquet.
La presencia de Ronald Araujo, recién llegado cedido desde Barcelona, planea como alternativa real para el centro de la defensa. Un nombre pesado, un líder natural. Pero los 74 millones de dólares (55 millones de libras) pagados por Jacquet envían un mensaje claro: Liverpool no lo ve como un parche, sino como un titular preparado.
El central de 21 años dejó muy buenas sensaciones en su debut reciente ante Como. Jerarquía, calma, personalidad. Suficiente como para ganarse un sitio al lado de Van Dijk en un estreno de alto voltaje.
Un centro del campo condicionado por el físico
En la sala de máquinas, Iraola apunta a un doble pivote con músculo, zancada y llegada: Ryan Gravenberch y Dominik Szoboszlai. Dos interiores capaces de sostener el ritmo del partido y, a la vez, romper líneas.
Alexis Mac Allister, clave en el engranaje del equipo, sigue lejos de su mejor forma después de un verano extenuante con Argentina en el Mundial. Su puesta a punto va con calma, lo que abre la puerta a que el técnico vasco consolide esta base Gravenberch–Szoboszlai en el arranque del curso.
Ngumoha vuelve al escenario de su gran noche
Por delante del doble pivote, Liverpool prepara una línea de tres muy móvil por detrás de Isak: Rio Ngumoha por la derecha, Cody Gakpo por la izquierda y Florian Wirtz como mediapunta.
El regreso de Ngumoha a St. James’ Park tiene su propia carga emocional. Casi un año después, vuelve al mismo césped donde firmó un desenlace inolvidable: aquel gol agónico en el tiempo añadido que selló el 3-2 para Liverpool el pasado agosto en Tyneside. De la nada al héroe. De promesa a protagonista en una noche.
Ahora regresa con más peso en el vestuario, más responsabilidad y un marcador que empieza en blanco. El escenario es el mismo. La historia, quién sabe.





