Liverpool presenta oferta de 120 millones por Barcola tras salida de Salah
Liverpool ha dejado de mirar de reojo el mercado y ha pisado el acelerador. El club de Anfield ha presentado una oferta de 120 millones de euros por Bradley Barcola, la gran perla de Paris Saint-Germain, en una operación que podría convertirse en la venta más cara de la historia del club parisino.
No es un simple tanteo. Es un golpe sobre la mesa.
Un verano lento… hasta ahora
El verano del Liverpool venía siendo extraño. Mientras otros gigantes de la Premier League cerraban fichajes a ritmo frenético, el club inglés apenas había incorporado a Victor Muñoz, procedente de Osasuna, y a Jeremy Jacquet, desde Rennes. Dos apuestas de futuro, sí, pero insuficientes para un equipo que ha perdido peso pesado en todas las líneas.
Andy Robertson, Ibrahima Konaté y, sobre todo, Mohamed Salah han abandonado el club como agentes libres. Tres titulares, tres líderes de vestuario, tres vacíos difíciles de llenar. El más urgente, el del egipcio, obligaba a un movimiento de alto nivel en ataque.
Durante semanas, el gran objetivo fue Yan Diomande, de RB Leipzig. Era el elegido para encabezar el nuevo proyecto ofensivo. Pero el plan se vino abajo: el atacante se encamina a fichar por Real Madrid. Y ahí cambió el guion.
Giro hacia París: Barcola, objetivo número uno
Con Diomande perdido, todos los focos de la secretaría técnica del Liverpool se centraron en Bradley Barcola, extremo de PSG e internacional con Francia. Un perfil eléctrico, joven y con margen de crecimiento. Justo el tipo de futbolista que encaja en la reconstrucción de Anfield.
El primer paso ya está dado. Según el periodista italiano Nicolò Schira, el club inglés y el jugador alcanzaron un “acuerdo de principio” sobre las condiciones personales: contrato hasta 2032 y un salario de primer nivel. Barcola, por tanto, está dispuesto.
Faltaba lo más complejo: convencer a PSG.
El periodista Ben Jacobs explicó que Liverpool ya mantuvo conversaciones preliminares por el francés, aunque sin negociación formal entre clubes en ese momento. El problema era evidente: el punto de partida del club parisino, 170 millones de euros, una cifra que en Anfield consideran desproporcionada e irreal.
Liverpool no olvida que ya intentó fichar a Barcola el verano pasado, cuando su precio rondaba los 85 millones de euros. Pagar ahora el doble no entra en los planes de la directiva inglesa, por muy urgente que sea la necesidad de un sustituto para Salah.
Una oferta que cambia el tablero
El escenario ha dado un vuelco con la información del periodista Achille Ashe. Según su versión, Liverpool ha presentado una propuesta formal de 105 millones de euros fijos más 15 millones en variables: 120 millones en total por el internacional francés.
La oferta ya está sobre la mesa de la dirección del PSG, que la estudia. Y el tono del mensaje es claro: la salida de Barcola es “cada vez más probable”. La propuesta se acerca a las pretensiones del club parisino y mantiene vivas las negociaciones.
PSG no solo mira el número. También observa el contexto. El precio que pide está influido por otras operaciones recientes en el mercado, como las de Elliot Anderson (116 millones de libras) y Morgan Rogers (117 millones de libras). El mercado se ha disparado, y el campeón francés quiere cobrar en consecuencia.
Pero Liverpool juega con un argumento poderoso: el deseo del futbolista y la situación contractual. Barcola tiene dos años de contrato por delante y, según la información publicada, no tiene intención de renovar. En Anfield interpretan que, si PSG no vende ahora, corre el riesgo de perderlo por una cantidad muy inferior en 2027.
Salah se fue, el vacío aprieta
El trasfondo deportivo es evidente. Sin Salah, Liverpool necesita un nuevo faro ofensivo. No se trata solo de goles; se trata de jerarquía, desequilibrio y amenaza constante. El club sabe que no hay un “clon” del egipcio en el mercado, pero Barcola representa una apuesta de presente y futuro.
El francés llega de un entorno de máxima exigencia como PSG y ya ha dado el salto a la selección. Tiene desborde, ritmo y personalidad para asumir el foco. Eso sí, el precio lo coloca directamente bajo el microscopio: con 120 millones sobre la mesa, cualquier error se pagaría caro.
Mientras tanto, en los despachos de Anfield se mantiene una línea roja: no alcanzar los 170 millones que marcó PSG como cifra inicial. La intención es cerrar el trato por debajo de ese listón, confiando en la voluntad del jugador y en la presión del calendario.
Liverpool también maneja alternativas, incluso se ha mencionado interés en un futbolista de Everton como plan B, pero nada cambia un hecho clave: Barcola es el objetivo prioritario.
Un pulso millonario con aroma a punto de inflexión
La negociación entra en una fase decisiva. PSG debe elegir entre apurar al máximo la subasta o aceptar una oferta que ya roza el récord histórico del club en ventas. Liverpool, por su parte, sabe que no puede permitirse otro verano contemplativo si quiere competir por todo en la Premier League y en Europa.
La pregunta ya no es si Barcola gusta en Anfield. Eso está claro. La cuestión es otra: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Liverpool para que el heredero del trono de Salah llegue vestido de rojo esta misma temporada?





