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Manchester United busca fichajes clave: Wharton y Mateta

El Manchester United ya ha movido ficha en el mercado, pero las voces autorizadas alrededor del club insisten: todavía falta pólvora, criterio y jerarquía para pensar seriamente en el título. Una de esas voces es la de Rene Meulensteen, ex asistente en Old Trafford, que ha puesto nombre y apellido al siguiente gran golpe que, a su juicio, debe dar el proyecto de Michael Carrick: Adam Wharton.

Wharton, el cerebro inglés que pide Meulensteen

United ha tenido que cambiar de plan este verano. Tres objetivos prioritarios para el centro del campo – Sandro Tonali, Mateus Fernandes y Elliot Anderson – se han escapado rumbo a otros destinos por un total de 301 millones de libras, cifras que el nuevo mando de INEOS consideró desorbitadas.

Esa contención, sin embargo, ha traído oportunidades. El club ha cerrado un paquete de 50 millones con el Chelsea por el brasileño Andrey Santos y ha aprovechado una cláusula de salida de 35 millones en el contrato de Youri Tielemans para sacarlo del Aston Villa. Dos operaciones inteligentes. Dos perfiles que encajan en la idea de Carrick.

Pero no basta.

El técnico y su equipo quieren un tercer centrocampista para completar una sala de máquinas capaz de competir por la Premier League y llegar lejos en la Champions. Sobre la mesa han aparecido nombres de peso europeo como Aurélien Tchouaméni, Ayyoub Bouaddi o Manu Koné. Meulensteen, sin embargo, mira a la Premier y señala directamente al Crystal Palace.

Wharton, tasado en torno a 80 millones de libras, es el elegido por el neerlandés. Para él, encaja como anillo al dedo en lo que debe ser el siguiente paso del United.

“United necesita fichar al menos dos, si no tres, centrocampistas en esta ventana. Es la posición en la que de verdad tiene que reforzarse, sobre todo con más competiciones por delante”, argumentó en declaraciones a Tipman Tips.

El mensaje va más allá de la cantidad. Meulensteen reclama variedad, no una colección de clones en la medular: “Lo que United necesita es diversidad en el reclutamiento, en lugar de traer tres jugadores del mismo tipo. Ya tienes a Kobbie Mainoo, que es un buen pasador y aporta energía. Lo que necesitan es un jugador muy dinámico y fuerte”.

Ahí entra Wharton. “Siempre me han gustado los centrocampistas técnicamente dotados. Me gusta Adam Wharton para United desde hace tiempo porque es muy bueno con el balón y muy calmado bajo presión. Encuentra a cualquiera de esos cinco de arriba con un pase decisivo, rompe al rival en una jugada. Me encanta eso”.

La idea es clara: Santos, Tielemans, Mainoo… y Wharton como lanzador frío y preciso, capaz de conectar con el frente ofensivo en un solo toque. Una medular con registros distintos, no una copia triple del mismo perfil.

Baleba en la recámara y un aviso para la delantera

Meulensteen tampoco cierra la puerta a otro perfil emergente, Carlos Baleba. Lo define como “muy joven, muy prometedor, muy dinámico y rápido”, aunque con matices respecto a los otros nombres que ha puesto sobre la mesa. Un recurso diferente, otra pieza posible para completar el puzle.

Pero una vez resuelto el tercer fichaje en el centro del campo, el ex asistente ve otra urgencia: la delantera. No basta con Benjamin Sesko como referencia única.

“Creo que todavía tienen que hacer algo en la posición de delantero, además de los refuerzos en el centro del campo”, advierte. Y marca una línea roja: experiencia. “Preferiría que United trajera a un delantero más experimentado”.

El sueño imposible tiene nombre: Harry Kane. Meulensteen lo menciona con realismo, sabiendo que es difícil que salga del Bayern este verano, pero también con convicción sobre lo que significaría: si United pudiera atraer a un perfil así, “de repente estás en una gran posición para empezar a pelear por el título”.

Al asumir que Kane está “probablemente fuera de alcance”, el neerlandés vira hacia un tipo de delantero distinto, pero con un rasgo imprescindible: conocimiento de la Premier. Ahí aparece Jean-Philippe Mateta, punta del Crystal Palace, fuerte, acostumbrado al ritmo inglés y con una temporada reciente que le respalda.

“Un delantero fuerte, que se ha vuelto a demostrar en la Premier esta temporada. Aporta diferentes atributos: puedes jugar a través de él, puede marcar él mismo”, resume Meulensteen.

Wharton más Mateta. Dos golpes en Selhurst Park que, según las estimaciones, podrían costar alrededor de 130 millones de libras. Una inversión pesada, pero que, para el ex técnico, daría al equipo algo que hoy le falta: la posibilidad de no vivir permanentemente de la inspiración de los más jóvenes.

No puedes seguir dependiendo de jugadores jóvenes en ataque, porque si no sigues lanzando ahí a gente como (Bryan) Mbeumo o (Matheus) Cunha, que obviamente pueden hacer el trabajo, pero no son verdaderos ‘9’”, advierte. El mensaje es nítido: talento sí, improvisación no.

Kerim Alajbegović, promesa sí… pero no solución inmediata

En ese contexto, Meulensteen también menciona a Kerim Alajbegović, joven atacante del RB Salzburg que brilló en el Mundial y que ha despertado interés en varios despachos. Un diamante en bruto, pero precisamente eso: bruto.

“Es un talento muy prometedor, pero de nuevo, muy joven, y no es una certeza que vaya a encajar de inmediato. No solo en el United, también en la Premier League, porque es una liga muy distinta a todas las demás”, subraya.

El mensaje se repite: el club puede y debe seguir apostando por jóvenes de alto techo, pero el salto que reclama para pelear por el título exige perfiles hechos, con cicatrices de grandes noches y capacidad para sostener la presión de Old Trafford desde el primer día.

Una defensa inestable y la gran incógnita en la portería

El diagnóstico de Meulensteen no se detiene en la parte ofensiva. También mira atrás y ve una zona que, en su opinión, lleva años lastrando al equipo: la defensa.

“Creo que atrás hay buenas opciones, pero el gran problema de United en los últimos años ha sido la inestabilidad en esa zona. Demasiadas lesiones, defensa constantemente mezclada”, lamenta.

Los nombres lo dicen todo: Leny Yoro, Ayden Heaven, Harry Maguire, Lisandro Martínez, Matthijs De Ligt. Un carrusel permanente de centrales, sin una pareja fija, sin automatismos consolidados. El tipo de fragilidad que en la Premier se paga cada fin de semana.

En la portería, el juicio es más matizado. Senne Lammens ha sorprendido a muchos. También a Meulensteen, que reconoce que era escéptico al principio. El belga ha respondido bien en sus primeras apariciones, pero la pregunta de fondo sigue abierta.

“Ha hecho un trabajo extremadamente bueno. Al principio pensé que tenía que esperar y ver, pero ha estado bien. ¿Va a ser el portero permanente, de máximo nivel, que United necesita para los próximos años? Eso está por ver, pero ha empezado bien”, concede.

Un elogio con asterisco. El club, si quiere blindar su proyecto, quizá tenga que tomar una decisión fuerte también bajo palos en las próximas ventanas.

Un verano para cambiar el techo… o repetir historia

Detrás de cada nombre y cada recomendación, Meulensteen ve algo más grande: la posibilidad real de que el United vuelva, de una vez, a pelear de verdad por la Premier. No una racha de tres meses. Una carrera completa por el título.

El ex técnico lo resume en una palabra: reclutamiento. “Por supuesto, todo empieza con un fichaje inteligente y asegurarse de que esos jugadores aportan valor añadido”, explica. No hay margen para errores caros ni para operaciones que, a los tres meses, generen la pregunta que ha perseguido al club demasiadas veces en la última década: “¿Por qué lo fichasteis?”.

Para él, el club sigue teniendo el imán necesario para atraer grandes nombres, reforzado ahora por el regreso a la Champions League. Ese detalle, sostiene, cambia la conversación con muchos futbolistas de élite.

La ecuación, en su mente, es sencilla: si Carrick y la estructura de fichajes aciertan, si el equipo arranca bien la temporada y si los refuerzos marcan una diferencia visible, el United puede “estar ahí o ahí cerca” del título el próximo curso. No lo ve como una quimera, sino como una consecuencia lógica de un verano bien ejecutado.

Michael Carrick ha construido, según Meulensteen, “una buena base, una buena fundación sobre la que construir”. Ahora llega la parte que separa a los proyectos prometedores de los campeones: elegir a los hombres adecuados para dar el salto definitivo.

¿Serán Wharton, Mateta y compañía las piezas que devuelvan al United a la cima de Inglaterra después de 17 años de espera? La respuesta no se encontrará en los discursos, sino en el mercado… y en la tabla de la próxima primavera.