Manchester United se prepara para el derbi contra el City
El United se afila para el derbi mientras Rashford y JJ Gabriel reclaman foco
Manchester United llega al derbi de Mánchester con algo más que orgullo en juego y con sus atacantes levantando la mano para pedir minutos. El 4-0 a Sabah en el estreno de la Champions ha dado aire, pero no ha borrado las dudas de la Premier. El domingo, en cambio, no habrá red: espera Manchester City.
La última vez que se jugó este partido, Michael Carrick acababa de volver al banquillo de Old Trafford y arrancó su etapa con una victoria de autoridad: 2-0 ante el vecino celeste. Ahora el guion cambia de acera. Será el primer derbi de Mánchester para Enzo Maresca como técnico del City.
El italiano ya sabe lo que es salir derrotado de Old Trafford. Su anterior visita, al frente de Chelsea, terminó con un 2-1 en contra en septiembre de 2025. Llega, eso sí, con impulso europeo tras un trabajado triunfo ante Porto, que ha reforzado su propuesta y su figura en el vestuario celeste.
Un United que no despega en la Premier
El contexto liguero no ayuda a la calma. United solo ha ganado uno de sus tres primeros partidos de Premier League. Ni siquiera un triunfo en el derbi bastaría para superar al City en la clasificación. Carrick no lo esconde.
“En cuanto a resultados, no ha sido el inicio que queríamos, queríamos más puntos en la liga”, admitió tras el 4-0 a Sabah.
La goleada alivió tensión, pero no borra la sensación de que el equipo aún busca una versión fiable para el día grande.
En ataque, el debate está servido. El regreso de Marcus Rashford ha despertado ilusión, igual que la irrupción de JJ Gabriel, pero el escenario es tan exigente que ninguno tiene garantizado un lugar en el once del domingo. Carrick debe decidir entre jerarquía, estado de forma y equilibrio táctico. Y no hay margen para el error.
Rashford, cifras en Barcelona y un “no” calculado
Mientras en Old Trafford se discute su rol, el nombre de Rashford sigue generando conversación lejos de Mánchester. El curso pasado, el inglés firmó dobles dígitos en goles y asistencias en Barcelona. Aun así, el club catalán decidió no ejecutar la opción para convertir su cesión en un traspaso definitivo.
En su lugar, el Barça se lanzó a por otro internacional inglés: Anthony Gordon. El director deportivo, Deco, explicó la decisión en una entrevista con Marca y dejó claro que se trató de un asunto de encaje y energía, no de números fríos.
“Una de las cosas que vimos que fue difícil el año pasado fue que, cuando estábamos sin Raphinha, la energía del equipo parecía bajar”, señaló Deco.
El club buscó extremos y se topó con el muro económico habitual: “Miramos a muchos extremos, pero fichar jugadores en la Premier League es casi imposible, ves las cifras que se manejan”.
En ese contexto apareció Gordon. “Él era el perfil que mejor encajaba. La gran ventaja es que los jugadores están ilusionados por venir a nuestro proyecto”, remató Deco. Rashford, mientras tanto, vuelve a ser pieza a recolocar en el tablero de Carrick justo antes de uno de los partidos más calientes del calendario.
JJ Gabriel, del triplete juvenil al plan a medida
En la otra punta del espectro aparece JJ Gabriel. Sin minutos oficiales con el primer equipo, pero con ruido de fondo cada vez más fuerte. El joven atacante brilló con un triplete ante Sabah en la UEFA Youth League y volvió a dejar claro que su techo está muy por encima de las categorías inferiores.
Adam Lawrence, técnico de la academia del United, dibujó el mapa de ruta del chico. Nada de prisas, pero tampoco freno de mano.
“JJ está rodeado de gente que realmente cree en él”, explicó Lawrence. “Desde la cúpula del club hasta abajo del todo. Como lleva tanto tiempo aquí, tiene buenas relaciones con los jugadores, con el personal”.
Esa confianza interna se traduce en un plan cuidado, paso a paso. “Con el tiempo eso también ayuda. En este momento, en términos de su juego, de su programa de partidos, de su programa de entrenamientos, se trata de asegurarnos de que recibe la exposición adecuada en diferentes niveles”, detalló.
Lawrence admitió que el sistema no es perfecto, pero insistió en la intención: “Obviamente no somos perfectos, pero es algo en lo que pensamos mucho. Es bueno verle disfrutar del fútbol y estar en un buen momento, seguro”.
Mientras el estadio se prepara para el ruido y la tensión del derbi, la realidad del United se mueve en dos velocidades: la urgencia de hoy, con City en el horizonte, y la construcción silenciosa de mañana, con talentos como JJ Gabriel esperando su turno. ¿Cuánto tardará Carrick en mezclar esas dos líneas en una sola versión ganadora?





