Maresca define capitanes del City y excluye a Foden
Enzo Maresca ya ha dibujado el mapa de poder dentro del vestuario de Manchester City para la nueva temporada. Y en ese mapa hay una ausencia que pesa: Phil Foden no forma parte del grupo oficial de capitanes.
El técnico italiano confirmó que el brazalete se repartirá entre cuatro nombres muy concretos: Ruben Dias, Erling Haaland, Marc Guehi y Gianluigi Donnarumma. Un núcleo que mezcla jerarquía consolidada y poder emergente.
“El capitán es Ruben, Erling, Marc Guehi y Gianluigi Donnarumma”, explicó Maresca en rueda de prensa, dejando clara la jerarquía. Dias y Haaland encarnan el peso del proyecto, la vieja guardia de esta nueva era. La irrupción de Guehi y Donnarumma, en cambio, apunta a un giro claro en el modelo de liderazgo que quiere implantar el nuevo entrenador.
Foden, fuera del cuarteto… pero “uno de los capitanes”
La decisión no ignora lo que significa Foden para el club. Todo lo contrario. Maresca lo definió como “un chico de la casa”, un jugador que conecta directamente con la grada y con la identidad del City. Sin embargo, el técnico fue transparente con el criterio que inclinó la balanza: buscaba experiencia previa con el brazalete.
“Primero, porque Marc ya fue capitán en Palace”, razonó Maresca. “Así que tiene esa experiencia. Gigio es el capitán de la selección de Italia, así que también la tiene. La razón por la que me decidí por ellos es porque los veo ayudando a los compañeros y al vestuario a comportarse de la manera correcta”.
Ahí quedó dibujado el filtro. No se trataba solo de jerarquía futbolística, sino de historial como líder. Y en ese punto, el técnico admitió que la elección no fue sencilla, sobre todo con el actual PFA Player of the Year 2023-24 sobre la mesa.
“Estos son los cuatro que van a ser los capitanes”, remató. “Pero también pensé en Phil, porque es uno de los chicos de la casa. No está en ese grupo, pero para mí también es uno de los capitanes, uno de los jugadores que pertenece a ese grupo”.
Foden queda, así, en una especie de liderazgo en la sombra: sin brazalete oficial, pero con el reconocimiento público del entrenador como figura de referencia.
Un ‘10’ que arranca en banda
El debate sobre el brazalete se cruza con otro tema clave: el rol de Foden en el sistema de Maresca. El inglés ha arrancado la Premier League pegado a la banda derecha, condicionado por la lesión de Jeremy Doku.
El técnico no escondió cuál es, para él, la zona ideal del ‘47’. “Creo que la mejor posición de Phil es por dentro”, insistió. Lo ve como un jugador de carril central, de recibir entre líneas, de decidir partidos desde la mediapunta.
Pero el contexto manda.
“Está haciendo un esfuerzo para ayudar al equipo. En los dos primeros partidos no teníamos opciones en banda porque Jeremy estaba lesionado”, explicó. Sin extremos disponibles, Foden ha sido el parche de lujo.
Maresca, lejos de lamentarse, subrayó el nivel del inglés incluso fuera de su hábitat natural: “No hay duda de que su posición en el medio es mucho mejor. Pero estoy muy, muy contento con Phil desde el primer día. Está trabajando muy bien y, aunque haya jugado abierto en los dos últimos partidos, ha estado bien”.
Inteligencia, sacrificio y un técnico exigente
La disposición de Foden a moverse por todo el frente de ataque encaja con la idea que Maresca tiene de las grandes estrellas. Para el italiano, un futbolista de élite debe asumir distintos roles cuando el equipo lo exige, sobre todo en momentos de emergencia por lesiones.
El entrenador destacó la actitud del internacional inglés ante estos ajustes tácticos. Nada de gestos, nada de quejas por no pisar constantemente esa zona de ‘10’ donde más brilla. Profesionalidad absoluta.
Maresca lo resumió con una idea clara: Foden puede marcar diferencias “desde cualquier punto del frente ofensivo”. Y dejó una frase que retrata lo que espera de él a corto plazo: “Se ve que dentro del campo es mucho mejor. Pero al final, Phil va a jugar en diferentes posiciones. Porque es bueno, y los buenos jugadores pueden jugar en diferentes posiciones”.
Sin brazalete, lejos por ahora de su posición favorita y con un técnico que le exige ser mucho más que un mediapunta. La temporada de Foden se perfila como una prueba de madurez total. ¿Hasta dónde puede llegar un “chico de la casa” cuando el club le pide que sea líder… incluso sin llevar el brazalete?






