Mark van Bommel asume el mando de Bélgica
Bélgica ya tiene nuevo jefe de vestuario. Se llama Mark van Bommel, fue capitán de Países Bajos y llega con contrato hasta la Euro 2028. Un perfil de carácter fuerte para una selección que lleva años buscando el último paso.
El técnico de 49 años sustituye a Rudi Garcia, cuyo adiós quedó sellado tras la eliminación en cuartos de final del Mundial 2026 ante la que acabaría siendo campeona del mundo, España. Aquella derrota cerró una etapa. El nombramiento de Van Bommel abre otra muy distinta.
No tendrá demasiado tiempo para instalarse. Asumirá el cargo oficialmente el 15 de agosto y, casi sin margen, deberá preparar una Nations League exigente, con Italia, Francia y Turquía como primeros exámenes entre septiembre y octubre. Bienvenido al fuego.
Del éxito en Royal Antwerp al reto de una generación exigida
Van Bommel aterriza en Bruselas con algo más que nombre. Llega con títulos recientes bajo el brazo. Su última experiencia fue en Royal Antwerp, donde firmó un ciclo de dos años que cambió la historia reciente del club: campeón de liga, campeón de Copa y campeón de Supercopa de Bélgica. Triplete doméstico. En un fútbol tan pragmático como el belga, eso pesa.
Esa etapa en Antwerp no solo le dio credibilidad. Le permitió conocer de cerca el ecosistema del fútbol belga, sus canteras, su ritmo competitivo, su mentalidad. No viene como un extranjero que aterriza a ciegas. Conoce el terreno que pisa.
Disciplina, ambición y valentía
El propio Van Bommel dejó claro el tono de su proyecto desde el primer día: para él, dirigir a Bélgica es “un gran honor”. No se quedó ahí. Subrayó que el país cuenta con “jugadores sobresalientes y un potencial enorme” y marcó la hoja de ruta: construir, junto a su cuerpo técnico, “un equipo disciplinado, ambicioso y lo bastante valiente como para competir con los mejores”.
La palabra clave es “valiente”. Bélgica ha vivido años de talento desbordante, pero también de la sensación de oportunidad perdida en los grandes torneos. Van Bommel, que como jugador nunca rehuyó el choque ni el escenario grande, pretende cambiar el tono emocional de la selección: menos dudas, más colmillo.
Respaldo total de la Federación
Dentro de la Federación también hay una apuesta clara. El director deportivo de la Asociación Belga, Vincent Mannaert, destacó su “experiencia internacional como entrenador y jugador” como un factor decisivo para que los Red Devils sigan creciendo, mejoren resultados y alcancen su techo competitivo.
No es un proyecto de transición. Es un proyecto de exigencia.
Un cuerpo técnico con acento neerlandés
Van Bommel no llega solo. Le acompañarán Boudewijn Zenden, Maarten Martens y Reinier Robbemond. Nombres con pasado importante en los banquillos y en los terrenos de juego, que apuntan a un staff muy reconocible, con identidad propia y una línea de trabajo clara.
El primer gran desafío ya está marcado en rojo: una Nations League sin red, ante tres selecciones que no perdonan errores. Italia, Francia, Turquía. Un calendario que no concede tiempo para discursos vacíos.
Bélgica ha elegido a un técnico que sabe lo que es mandar en un vestuario lleno de egos y competir al máximo nivel. Ahora falta la respuesta clave: ¿está preparada esta generación para seguirle el paso hasta la Euro 2028?






