El mercado de fichajes se desata: Tottenham y Arsenal en acción
El Mundial no frena nada. La ventana de fichajes vuela por libre mientras Arsenal, Chelsea, Manchester United, Tottenham y Liverpool se mueven a una velocidad de vértigo, entre operaciones récord, negociaciones tensas y objetivos que cambian de manos en cuestión de horas.
Tottenham, el nuevo gigante del gasto
El epicentro del terremoto está en el norte de Londres. Tottenham ha dinamitado su propio techo dos veces en apenas unos días.
Primero, el acuerdo por Sandro Tonali, arrancado a Newcastle por unos 100 millones de libras. Un golpe directo a un rival de la Premier y un mensaje claro: el proyecto quiere peso en el centro del campo.
Y ahora, el anuncio oficial de Mateus Fernandes. Los Spurs han confirmado la llegada del centrocampista de 21 años desde West Ham por 85 millones, nuevo récord del club, con contrato de seis temporadas. Roberto De Zerbi, encantado con su nuevo motor, lo definió como un jugador que mezcla calidad con intensidad, capaz de soportar la presión, progresar con balón y decidir en momentos difíciles. Justo el tipo de pieza que el técnico quiere para su idea agresiva.
Tottenham no levanta el pie. Eli Junior Kroupi, delantero del Bournemouth, es el siguiente gran objetivo: más de 80 millones de libras sobre la mesa, según se apunta, con Arsenal y Paris Saint-Germain también al acecho. El club londinense, además, mantiene el radar sobre Rafael Leao y Savinho. De Zerbi quiere todo cerrado antes de que arranque la pretemporada la próxima semana. Y el club, por ahora, le sigue el ritmo.
Arsenal tienta a Bruno y mira a Barcola
Al otro lado de Londres, Arsenal trabaja con la misma ambición, pero con otra estrategia: golpear donde más duele a sus rivales directos.
Bruno Guimaraes se ha convertido en una obsesión en el Emirates. El Newcastle teme que el brasileño tenga la cabeza ya girada hacia el proyecto de Mikel Arteta. El club londinense ha mantenido contactos iniciales con el entorno del capitán de las urracas para conocer su situación y, animado por la respuesta, presentó una propuesta informal cercana a los 55 millones de libras. Newcastle la rechazó, pero la sensación en el norte es que la persecución del Arsenal ha dejado huella en el jugador.
Mientras tanto, en París se abre una puerta inesperada. Bradley Barcola, inicialmente intocable para Paris Saint-Germain, ya no lo es tanto. Arsenal lo tiene en su lista para reforzar la banda izquierda, junto a nombres como Morgan Rogers y Christos Tzolis. Barcola, reacio a firmar una renovación si no se le garantiza más protagonismo, podría salir por una cifra superior a los 116 millones que Manchester City pagó por Elliot Anderson, según se apunta. El club londinense recibió señales positivas sobre la viabilidad de la operación y aprovechó el Francia–Suecia del Mundial, en el que el extremo marcó el segundo tanto de Les Bleus, para seguirlo de cerca.
No es el único movimiento en la agenda gunner. Leandro Trossard, pieza útil pero sacrificable en un equipo que quiere subir otro peldaño, tiene un pie fuera. Arsenal ha aceptado una oferta de 17 millones de libras de Besiktas. El belga, que llegó en 2023 desde Brighton por 20,6 millones y suma 36 goles y 34 asistencias en 174 partidos, todavía no ha tomado una decisión. Está centrado en el Mundial con Bélgica, donde ya acumula dos tantos en tres encuentros y se mide esta noche a Senegal en los dieciseisavos de final. Su respuesta marcará la siguiente ficha del dominó en el Emirates.
Barcelona mira a Londres para un golpe histórico
Desde España surge otro frente que puede alterar el tablero. Barcelona valora seriamente un movimiento por William Saliba. El central francés del Arsenal es uno de los grandes objetivos defensivos del club azulgrana, según las informaciones, pero la operación se antoja casi prohibitiva.
Para sentarse a negociar, en el Emirates solo contemplarían un escenario: una oferta cercana a los 130 millones de libras, lo que supondría un récord mundial para un defensa. Un precio que refleja no solo el nivel de Saliba, sino también el estatus que ha adquirido en el proyecto de Arteta. Si Barcelona decide ir hasta el final, la operación marcaría el verano.
Manchester United, a contracorriente
Mientras los rivales cierran fichajes millonarios, Manchester United se ve obligado a reaccionar. El club de Old Trafford ha perdido dos objetivos clave de golpe: Mateus Fernandes y Sandro Tonali han elegido el proyecto del Tottenham.
Michael Carrick y la estructura de INEOS han activado de inmediato un nuevo plan para reforzar el centro del campo antes de su regreso a la Champions League. En la nueva lista aparecen cinco nombres: Alex Scott (Bournemouth), Felix Nmecha (Borussia Dortmund), Aurelien Tchouameni (Real Madrid), Carlos Baleba (Brighton) y Sander Berge (Fulham).
Scott ocupa un lugar prioritario. El Bournemouth no quiere vender y prefiere renovar a su centrocampista, con contrato hasta 2028, pero lo valora en torno a los 80 millones de libras. United mantiene también el interés en Baleba y Berge, mientras que Tchouameni representa el sueño difícil, el fichaje de élite que cambiaría el perfil del mediocampo. Tonali, muy apreciado en Old Trafford, ya está demasiado cerca de vestirse de blanco con los Spurs.
Chelsea cierra, Juventus rastrea
En Londres, Chelsea también ha completado su propio negocio, con un acuerdo cerrado en este mercado estival, aunque sin el estruendo mediático de los movimientos del Tottenham. El club sigue ajustando una plantilla sobredimensionada, más centrado ahora en salidas estratégicas y oportunidades puntuales que en grandes desembolsos.
En Italia, Juventus mira al Mundial para encontrar gol. Brian Brobbey, delantero del Sunderland, se ha colado en la agenda bianconera tras un torneo notable con Países Bajos. Según informaciones italianas, el ariete de 24 años se contempla como alternativa a Randal Kolo Muani, primera opción del club. Kolo Muani, sin sitio en Paris Saint-Germain y tras una cesión gris en Tottenham, ya sabe lo que es jugar en la Juve. Brobbey, en cambio, sería una apuesta algo más fresca y menos condicionada por su pasado.
Nottingham Forest rompe su propio relato
Lejos de los focos del mercado, Nottingham Forest ha protagonizado uno de los giros más bruscos del verano en los banquillos.
Vitor Pereira, que firmó en febrero un contrato de 18 meses y llevó al equipo a la permanencia en la Premier League y hasta las semifinales de la Europa League, ha sido destituido de forma fulminante. El técnico portugués confesó haberse quedado “completamente sorprendido y sin ningún aviso” por la decisión del club, que ejecutó una cláusula de ruptura en junio, apenas dos minutos antes de que expirara el plazo.
Pereira se despidió con agradecimientos y con una mezcla de orgullo y decepción por un proyecto que, asegura, estaba en plena construcción. El club se prepara ahora para nombrar a Oliver Glasner, recién salido de Crystal Palace, en un movimiento que pocos veían venir. Forest cambia de timón justo cuando parecía haber encontrado una identidad competitiva en Europa.
El verano apenas ha arrancado y ya hay récords batidos, capitanes tentados, estrellas del Mundial revalorizándose y entrenadores cayendo en el momento más inesperado. Con Tottenham lanzado, Arsenal empujando, United buscando desesperadamente su gran fichaje y Barcelona oteando Londres, la pregunta es clara: ¿quién se atreverá a dar el próximo golpe que cambie por completo el mapa de poder de la temporada que viene?






