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Michael Owen advierte a Liverpool sobre Barcola: £145 millones es demasiado

Liverpool se asoma a un verano decisivo y a un vacío enorme en la banda derecha. Con Mohamed Salah fuera del club y varios objetivos ya perdidos, el foco se ha desplazado hacia Bradley Barcola, una de las joyas de Paris Saint-Germain. Pero para Michael Owen, la operación está a punto de cruzar una línea roja.

El exdelantero del club no se anda con rodeos: si el precio se mantiene en los 145 millones de libras que pide PSG, Liverpool debería retirarse de la puja.

Un precio que “corta la respiración”

Liverpool, tras quedarse sin Yan Diomande y Michael Olise, ha girado su radar hacia Barcola para cubrir el hueco que deja Salah. El jugador, con contrato hasta 2028, ya habría hecho saber al PSG que no tiene intención de ampliarlo, un detalle que en teoría debería dar algo de margen a los ingleses en la negociación.

Pero en París no parecen dispuestos a hacer descuentos. Según las informaciones, el campeón francés exige en torno a 145 millones de libras por el extremo. En Anfield esperan rebajar esa cifra hasta una franja cercana a los 100 millones, un esfuerzo enorme, pero aún asumible para un futbolista considerado de élite.

Para Owen, sin embargo, la barrera de los 145 millones es inaceptable. “Suena extorsivo, ¿no? Para alguien que no ha demostrado nada en la Premier League”, declaró al Liverpool Echo al conocer la cifra que se maneja desde París. “Si llega a 145 millones, es… wow, te deja sin aliento”.

El exinternacional inglés reconoce la calidad del jugador y su experiencia en la élite, pero insiste en que hay un punto en el que el club debe plantarse. Y ese punto, para él, está claramente por debajo de la cifra que pide PSG.

El plan Bowen que se esfumó

Owen, de hecho, ya tenía en mente otro perfil para el “después de Salah”. “Hace un par de meses dije que, si fuera Liverpool, intentaría fichar a Jared Bowen de West Ham para reemplazar a Salah. Me parecía que tenía todo el sentido”, recordó.

Ese escenario ya no está sobre la mesa. Bowen no es una opción realista en este mercado y Liverpool se ve obligado a explorar caminos más complejos y, sobre todo, más caros.

Ahí aparece otro problema que Owen no pasa por alto: todos saben que el club está desesperado por un atacante de primer nivel. Y cuando el mercado huele necesidad, los precios se disparan.

“Todo el mundo sabe que necesitas un jugador top, así que vas a tener que pagar una barbaridad. Puede que sea lo que toque”, admite. Pero incluso en ese contexto inflacionado, la cifra de 145 millones por Barcola le sigue pareciendo desorbitada.

Escasez de extremos de élite

Más allá del precio, Owen señala un contexto que complica todavía más la situación: ya no hay tantos extremos de primerísimo nivel disponibles como antes, y Liverpool lo sufre de forma directa.

“Antes eran Salah, Mané y Díaz”, recordó, aludiendo a una época reciente en la que el equipo vivía rodeado de talento por fuera. Durante años, Anfield se acostumbró a ver bandas demoledoras, con velocidad, gol y desequilibrio constante.

Ahora, la sensación es distinta. “Da la impresión de que hay una escasez de ese tipo de jugadores en Liverpool. Probablemente necesitan dos. Seguro que necesitan uno”, apuntó el exdelantero.

Esa carencia empuja al club hacia un gasto fuerte en esa zona del campo. Y ahí vuelve a aparecer el nombre de Barcola.

Barcola, disponible… pero a qué precio

El francés cumple varios requisitos: joven, con calidad contrastada, acostumbrado a la presión de un gigante como PSG y aparentemente abierto a cambiar de aires. Todo encaja en el papel.

“Parece que está disponible, que tiene la calidad”, reconoce Owen, que no oculta que el interés de Liverpool parece real. “Y da la sensación de que donde hay humo, hay fuego. Suena a que estarían interesados”.

El matiz, el gran matiz, está en el coste. “Mucho dependerá del precio”, remata.

Liverpool se mueve entre la necesidad deportiva y el riesgo económico. Sabe que no puede permitirse un error mayúsculo en el relevo de Salah, ni tampoco entrar en una espiral de fichajes inflados que hipotequen proyectos futuros.

Barcola puede ser una oportunidad o una trampa de mercado. La decisión, como advierte Owen, no estará en el talento del jugador, sino en la cifra que marque el cheque. Y ahí, para él, la línea de 145 millones no se cruza.