Min-Jae Kim: El tercer central que lucha por su lugar en el Bayern
En el Bayern Munich la jerarquía está clara desde hace meses: Dayot Upamecano y Jonathan Tah mandan en el centro de la defensa, con Min-Jae Kim como primer recambio. Así terminó la temporada pasada. Y, sobre el papel, nada indica que el orden vaya a cambiar de inmediato.
Vincent Kompany, sin embargo, no quiere que nadie se acomode a ese guion.
“No lo digan todo de forma tan absoluta”, advirtió el técnico el lunes, en una rueda de prensa en la isla surcoreana de Jeju, donde el Bayern afina su preparación de pretemporada. La frase, corta y seca, fue toda una declaración de intenciones: en su equipo, el puesto se gana cada día.
La batalla por el centro de la zaga
Upamecano y Tah se adueñaron de la defensa el curso pasado. Kim quedó por detrás, esperando su oportunidad. No hubo debate: los dos primeros jugaron los partidos grandes, el surcoreano asumió el rol de tercer central.
Kompany, que vivió algo muy parecido en el Manchester City, sabe que una defensa dominante se construye también con tensión interna. “Estamos hablando de una competencia que me gusta y que yo mismo experimenté en Manchester City. Lo más importante es demostrarse en el campo”, explicó. Y ahí, el técnico quiso subrayar el comportamiento de Kim: “En ese sentido, le hago un cumplido a Min-Jae. Pase lo que pase, se mantiene concentrado y deja que sus acciones hablen en el campo”.
No siempre fue sencillo. El central apenas contó al principio del curso pasado. Entrenaba, esperaba, miraba desde el banquillo. “Tuve muchas situaciones en las que pensé: quizá ahora es el momento adecuado para hablar con Min-Jae”, reconoció Kompany. “A veces hablé con él, a veces lo dejé tranquilo. En cada situación reaccionó bien y lo dio todo en los entrenamientos y en el campo”.
La recompensa llegó tarde, pero llegó. Cuando la Bundesliga ya estaba decidida y el título encarrilado, Kim empezó a sumar minutos con regularidad. Ese tramo final le dio rodaje y, al mismo tiempo, permitió que Upamecano y Tah llegaran con aire a los duelos de eliminación directa en las competiciones coperas. No era el foco de los titulares, pero cumplió una función clave: sostener al equipo mientras los indiscutibles recuperaban fuerzas.
Gira en Corea del Sur y una nueva oportunidad
Ahora el Bayern se entrena en la tierra de Kim, en plena gira asiática. Este martes, a la 1 de la tarde, el equipo se mide a Jeju SK FC en un amistoso que, para muchos, será un simple ensayo de verano. Para Kim, tiene otro peso: es jugar en casa, con su nuevo entrenador observando cada gesto.
En la expedición están él y Tah. Upamecano, en cambio, disfruta de un permiso especial tras alcanzar las semifinales del Mundial con Francia. Ese detalle abre una pequeña ventana: menos competencia directa en estos días, más minutos para convencer a Kompany.
Kim no levanta la voz ni exige nada. Nunca lo ha hecho. Pero sabe lo que se juega. De cara a la nueva temporada, lo resume con una frase sencilla: espera “que el entrenador me dé muchas oportunidades”. Lo dice sin dramatismo, sin reclamaciones, casi con timidez. Y añade, fiel a su estilo discreto: “Estoy muy feliz de poder medirme con Jonathan Tah y Dayot Upamecano. En el Bayern Munich hay una competencia fuerte cada temporada. Pero también nos llevamos bien. Hablamos mucho entre nosotros, así que estoy muy satisfecho. Puedo aprender mucho de ellos”.
Esa mezcla de ambición y humildad encaja con lo que busca Kompany. El técnico quiere centrales que se exijan al máximo, pero que entiendan el colectivo. Que aprieten al compañero… y que lo respeten.
El otro Min-Jae que no se ve en la tele
Al final de la comparecencia en Jeju, a Kompany le lanzaron una pregunta distinta, lejos de los esquemas y las rotaciones: ¿qué hay del lado menos conocido de Min-Jae Kim?
El belga sonrió antes de responder. No fue una sonrisa de compromiso, sino de quien está a punto de revelar algo del vestuario. “La gente ni siquiera sabe que también tiene un sentido del humor increíble”, dijo, entre risas. Y remató con una imagen muy gráfica: “Es realmente cierto. Siempre que un jugador está al lado de Min-Jae, empieza a reírse. Puede que ese sea el lado de él que la gente no conoce”.
Detrás del central serio, del profesional que no se queja aunque le toque esperar, hay un jugador que hace reír a sus compañeros. Un líder silencioso, pero no frío. Esa combinación puede ser oro en un vestuario que aspira a pelear por todo.
La jerarquía de la defensa del Bayern parece escrita. Upamecano y Tah, titulares. Kim, el tercero en la fila. Pero con un entrenador como Kompany, que vivió en primera persona la crueldad y la gloria de la competencia interna, nada está grabado en piedra. Y si algo ha demostrado Min-Jae Kim es que no piensa conformarse con ser solo “el siguiente” en la lista.






