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Motherwell apela multa por críticas al penalti de Celtic

Motherwell ha decidido plantar cara a la Federación Escocesa de Fútbol. El club ha presentado un recurso formal contra la multa de 5.000 libras impuesta por la Scottish FA a raíz de una publicación en redes sociales en la que criticaba con dureza el penalti señalado a favor de Celtic en el tiempo añadido en Fir Park, el pasado mes de mayo.

Aquel día, en la penúltima jornada de la Premiership, el desenlace encendió todos los ánimos. Con el partido 2-2 y el reloj ya en el descuento, el árbitro señaló mano de Sam Nicholson dentro del área. Kelechi Iheanacho no perdonó desde los once metros y selló el 3-2 para Celtic, una acción que desató una tormenta deportiva y mediática.

La respuesta de Motherwell llegó poco después, no sobre el césped, sino en sus canales oficiales. El club difundió un vídeo acompañado de un mensaje contundente: “As the world of football mocks our game, we simply have to draw a line in the sand and shift the focus”. Una declaración pública de hartazgo ante lo que considera un daño a la credibilidad del campeonato.

La reacción no quedó sin castigo. El 16 de julio, un tribunal disciplinario de la SFA impuso la sanción económica al club y, además, decretó cuatro partidos de suspensión para Elliot Watt, ya fuera de Motherwell, por sus palabras en X, donde calificó la decisión arbitral como “the worst VAR decision in history”. Un dardo directo al corazón del sistema de videoarbitraje en Escocia.

El caso no se detuvo ahí. Derek McInnes, hoy técnico de Rangers y entonces entrenador de Hearts, también pagó caro su enfado. Sus comentarios en una entrevista televisiva sobre el mismo penalti le costaron una sanción de cuatro encuentros lejos del banquillo.

La apelación de Motherwell reabre un episodio que la SFA creía cerrado. Ahora el foco vuelve a estar en los despachos: entre la defensa de la libertad de crítica y la protección de la autoridad arbitral, el fútbol escocés se mira al espejo y se pregunta hasta dónde puede llegar la voz de los clubes cuando sienten que el juego ha sido traicionado.