Mourinho y Tchouameni: Cero riesgos en su recuperación
En Valdebebas lo tienen claro: con Aurelien Tchouameni no se juega. Según informa AS, el Real Madrid no tiene la menor intención de acelerar el regreso del francés. José Mourinho ha marcado la línea: antes que correr riesgos en agosto, prefiere recuperar a su mediocentro al 100%.
El técnico portugués lo explicó sin rodeos en la previa del duelo ante el Málaga: «Con Tchouameni tenemos que controlar las emociones. No quiero que esté dentro y fuera, dentro y fuera otra vez». No quiere un caso de ida y vuelta constante, ni un jugador a medias. O está bien, o no juega.
La herida del Mundial y un verano en blanco
La raíz del problema está en el pasado Mundial. Tchouameni sufrió allí un golpe que le hizo perderse dos partidos en las rondas finales. Forzó para llegar a la semifinal, y ese esfuerzo terminó pasando factura: la dolencia se agravó y le impidió entrenar al mismo ritmo que el resto.
El verano lo ha confirmado. El francés se ha perdido todos los amistosos de pretemporada del Real Madrid. Ni un minuto. Mourinho, lejos de inquietarse por la falta de rodaje, ha optado por blindarlo en esta fase inicial de la campaña. No quiere repetir errores.
«No quiero empezar la temporada en agosto con una situación así. Espero tener a Tchouameni bien, y prefiero esperar un poco más», remató el luso ante los medios.
Calendario marcado: objetivo Rayo
En el club manejan ya una fecha orientativa. Si todo va según lo previsto, Tchouameni podría empezar a sumar minutos alrededor de la quinta jornada de LaLiga, cuando el Real Madrid se mida al Rayo Vallecano el fin de semana del 14 de septiembre.
No es casualidad que el cuerpo técnico sea tan prudente. La pasada temporada el conjunto blanco sufrió hasta 54 lesiones. Una cifra que encendió todas las alarmas en la ciudad deportiva y que ha modificado la forma de gestionar las recuperaciones. Ahora se controlan los plazos al detalle. Nada de prisas, nada de recaídas evitables.
En ese nuevo plan, Tchouameni es el caso testigo. No se le va a acelerar.
Un mediocentro que ya es intocable
Mourinho ve en el francés uno de los pilares de su proyecto. Precisamente por eso se niega a forzar su regreso para la tercera jornada de Liga. Prefiere perderlo un par de semanas más que comprometer la temporada de un futbolista que considera clave.
El argumento es sencillo: Tchouameni es el mejor especialista defensivo del centro del campo del Real Madrid. Con las dudas que rodean a Eduardo Camavinga, el francés se ha convertido prácticamente en el único mediocentro puro capaz de sostener el equipo por dentro de forma constante.
Su ascenso no ha sido lineal. En sus primeras campañas, el Bernabéu llegó a mirarlo con recelo. Hubo dudas, hubo silbidos. Tchouameni respondió desde lo físico y desde lo mental: se rehizo, ajustó su juego y terminó la temporada como un futbolista indispensable para sus entrenadores y muy valorado por la grada.
Heridas recientes y un reto mayúsculo
El final del último curso no fue sencillo. El francés se vio envuelto en un conflicto con Federico Valverde que marcó el tramo decisivo. Ambos jugadores han asegurado que el asunto está zanjado, pero las preguntas siguen ahí. Sobre todo porque, después del incidente, no volvieron a compartir demasiados minutos sobre el césped.
Esa relación futbolística aún debe reconstruirse. Y para que eso ocurra, Tchouameni necesita estar pleno, sin molestias, sin miedos físicos que condicionen su juego.
Mourinho lo sabe. Por eso pisa el freno ahora, en agosto, para no lamentarse en marzo. El plan es claro: devolver a su mediocentro a la batalla solo cuando el cuerpo responda, la cabeza esté limpia y el francés pueda volver a mandar en la medular sin mirar atrás. La temporada dirá si esta apuesta por la paciencia se convierte en la base del nuevo Madrid.





