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Mundial 2026: Ronaldo brilla, Inglaterra se estanca y Modric hace historia

Cristiano Ronaldo tardó, pero llegó. Y cuando apareció, arrasó. Dos goles, un grito a cámara y una declaración de intenciones: Portugal ya está en el Mundial.

En el otro extremo del día, la Inglaterra de Thomas Tuchel se apagó en un 0-0 gris ante Ghana. Entre medias, la historia: Luka Modric alcanzó los 200 partidos con Croacia y mantuvo viva a su selección. Colombia también dio un paso al frente. Y el mapa de clasificados y eliminados empieza a tomar forma.

Cristiano Ronaldo en modo Mundial

Roberto Martínez aguantó la presión y no tocó lo intocable. Cristiano Ronaldo volvió a ser titular pese a las críticas tras el 1-1 ante DR Congo. La respuesta llegó en seis minutos.

Joao Cancelo filtró un balón al área, Ronaldo se giró con un movimiento seco y fusiló el primer palo. Gol. Récord. Es el primer jugador en marcar en seis Mundiales. El estadio se encendió. Él también.

A partir de ahí, Portugal se soltó.

En una falta frontal, todos esperaban el clásico disparo directo de Ronaldo. Amagó. No tiró. Dejó que Nuno Mendes, llegando desde atrás, conectara un disparo desde la frontal para el 2-0 en el minuto 17. Una jugada que retrató a un Cristiano menos previsible, más colectivo.

Antes del descanso, Bruno Fernandes calibró un envío perfecto al espacio. Ronaldo atacó el hueco, controló en carrera y definió con frialdad en el 39’. 3-0 y partido prácticamente sentenciado.

Uzbekistán terminó por desmoronarse con un gol en propia puerta en el 60’ y Rafael Leao cerró la goleada en el 87’. Un 5-0 contundente, cinco estrellas, que relanza a Portugal en el Grupo K.

Al acabar, Ronaldo se fue directo a la cámara y soltó el mensaje que todos leerán como aviso al torneo: “I’m back, I’m back”. Con este doblete supera definitivamente a Eusebio como máximo goleador de Portugal en los Mundiales. Historia sobre historia.

Luego, ya más frío, rebajó el tono: feliz por los récords, sí, pero insistiendo en que lo importante es el trabajo colectivo y los objetivos del equipo. El discurso sonó conocido, pero el lenguaje que importa lo habló en el césped.

En el mismo grupo, Colombia necesitó 76 minutos para derribar el muro de DR Congo en Guadalajara. Daniel Muñoz apareció en el tramo final para firmar el 1-0, después de que el guardameta Lionel Mpasi sostuviera a los suyos con varias intervenciones de mérito. El gol del lateral rompió por fin un partido que parecía condenado al empate y aseguró el billete colombiano a la siguiente fase.

Inglaterra se frena, Ghana resiste

Lo que en la víspera parecía un paso más en la consolidación de la Inglaterra de Tuchel se convirtió en un frenazo. 0-0 ante Ghana en el Grupo L. Un partido espeso, con más ruido alrededor que juego dentro del campo.

El choque arrancó con abucheos dirigidos a Thomas Partey, señalado por la grada por los cargos de violación y agresión sexual que afronta y que él niega. El clima ya era tenso antes de que rodara el balón.

Sobre el césped, Ghana volvió a mostrar por qué se ha ganado la etiqueta de una de las defensas más sólidas de este Mundial. Cerró líneas, redujo espacios y desactivó a una Inglaterra que venía de un vibrante 4-2 ante Croacia. Esta vez no hubo chispa. Ni un solo disparo a puerta en toda la primera parte por parte de ninguno de los dos equipos.

Tuchel movió el banquillo y encontró algo de vida. Nico O’Reilly, desde el banquillo, acarició el gol con un cabezazo que se estrelló en el larguero. La ocasión despertó a Inglaterra, pero solo a ratos.

El momento llegó a cuatro minutos del final. Balón claro para Harry Kane, el tipo al que le das esa pelota diez veces y nueve te las manda dentro. Esta fue la otra. Remate alto, ocasión desperdiciada y gesto de frustración.

Kane, tras el partido, admitió el atasco ofensivo, habló de posesión estéril y de esos tramos finales de cada parte donde Inglaterra sí encontró algo de su mejor versión. “Queríamos la victoria, pero aceptamos el punto y seguimos en una gran posición en el grupo”, subrayó.

Quedó otra imagen que corrió rápido por redes y tertulias: Djed Spence pareció evitar el saludo con Partey en la fila de apretones de manos previa al inicio. Un gesto mínimo, pero cargado de simbolismo en una noche ya marcada por el contexto extradeportivo.

En el otro duelo del Grupo L, Croacia se aferró al torneo con una victoria corta pero vital: 1-0 ante Panamá en BMO Field. Ante Budimir marcó en el minuto 54 y el tanto valió algo más que tres puntos.

Luka Modric, 200 partidos y una selección que se niega a irse

El encuentro ante Panamá quedará archivado en la historia del fútbol croata por un número: 200. Luka Modric alcanzó esa cifra de internacionalidades, convirtiéndose en apenas el cuarto jugador en la historia en llegar a ese escalón.

No fue un partido brillante, pero sí uno muy suyo. Mandó, ordenó, marcó el ritmo y sostuvo a una Croacia que no podía permitirse otro tropiezo tras la derrota ante Inglaterra. El gol de Budimir, a la salida del descanso, mantuvo a los balcánicos vivos en el grupo y dio a la noche el marco adecuado para la efeméride de su capitán.

Croacia sigue respirando. Y mientras Modric siga sobre el césped, nadie se atreverá a darla por muerta.

El mapa del Mundial: clasificados, eliminados y lo que viene

Con el cierre de la segunda jornada de la fase de grupos, el torneo entra en su primera gran zona de decisiones. Mañana arranca la tercera y última ronda de partidos, la que no perdona errores.

Ya tienen billete para los dieciseisavos de final:

  • México (Grupo A)
  • United States (Grupo D)
  • Germany (Grupo E)
  • France (Grupo I)
  • Norway (Grupo I)
  • Argentina (Grupo J)
  • Colombia (Grupo K)

También hay víctimas confirmadas:

  • Haiti (Grupo C)
  • Turkey (Grupo D)
  • Tunisia (Grupo F)
  • Jordan (Grupo J)
  • Panama (Grupo L)

Doce selecciones de los Grupos A, B y C conocerán su destino en el Día 14. El formato es claro y, a la vez, despiadado: los dos primeros de cada grupo avanzan de forma directa, acompañados por los ocho mejores terceros.

El detalle que puede cambiarlo todo está en el criterio de desempate. El primer filtro entre equipos igualados a puntos no es la diferencia de goles general del grupo, sino el enfrentamiento directo. Después sí cuentan la diferencia de goles, luego los tantos a favor. Si aun así persiste el empate, entra en juego el “fair play”.

Ese baremo se construye con las tarjetas amarillas y rojas acumuladas. Menos tarjetas, mejor puntuación. Una entrada a destiempo, una protesta de más, pueden terminar costando una clasificación.

Poder y espectáculo: Trump y la final del 19 de julio

Fuera del césped, el Mundial también escribió un titular político. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregará el trofeo al campeón en la final del 19 de julio, según confirmó el presidente de FIFA, Gianni Infantino.

Ambos compartirán el momento de la coronación, llevando juntos la copa hasta el capitán ganador. No será la primera vez: ya co-presentaron el trofeo del Club World Cup el año pasado, en una escena que fue objeto de burlas cuando Trump prolongó su presencia en la ceremonia y se mezcló con los festejos de Chelsea.

Ahora, el escenario será aún mayor. El fútbol y el poder político volverán a cruzarse sobre el mismo podio.

Noruega, a octavos al ritmo del “Viking Row”

Entre tanto gigante, una imagen distinta: Noruega ya está en las eliminatorias y lo celebró fiel a su estilo. Clasificación en el bolsillo y, después, el ya icónico “Viking Row”, esa celebración colectiva que se ha hecho viral y que mezcla orgullo, identidad y puro desahogo.

La escena resume bien el estado del torneo. Los favoritos empiezan a tomar posiciones, las sorpresas se aferran a su sueño y las noches se llenan de gestos que darán la vuelta al mundo.

Ronaldo ya ha avisado. Modric se resiste a despedirse. Inglaterra duda. Colombia se afirma. Y la tercera jornada de grupos llega con una sola certeza: a partir de ahora, cada error tiene precio.

Mundial 2026: Ronaldo brilla, Inglaterra se estanca y Modric hace historia