La oposición global a Gianni Infantino se intensifica
La oposición a Gianni Infantino ya no es solo un asunto europeo. El terremoto ha cruzado medio planeta y ha llegado a Oceanía. La New Zealand Football Federation (NZF) ha anunciado oficialmente que retira su apoyo a la candidatura del dirigente suizo de cara al Congreso de la FIFA de 2027. Un gesto contundente. Y calculado.
No se queda ahí. El organismo oceánico da un paso más y exige una revisión independiente del desarrollo del programa FIFA Forward Enterprise. Pide una auditoría externa, completa, sobre uno de los pilares financieros y de desarrollo de la propia FIFA. Es un desafío directo al corazón de la gestión económica de la organización que gobierna el fútbol mundial.
Tras un análisis interno, la federación neozelandesa concluye que las decisiones recientes de la FIFA han provocado una pérdida de confianza y han acentuado las divisiones en el fútbol internacional. La NZF sostiene que solo una investigación externa puede empezar a recomponer la credibilidad de la cúpula del organismo.
Para Nueva Zelanda, el momento es clave. La federación considera que el contexto actual ofrece una oportunidad única para que las asociaciones miembro exijan una gobernanza más sólida, más transparencia y una rendición de cuentas real. No se trata solo de un gesto simbólico: es una invitación abierta al resto del mundo a levantar la voz.
Con este movimiento, Nueva Zelanda abre un nuevo frente global que supera el marco de las críticas procedentes de Europa. Ya no es un bloque aislado en el Viejo Continente. Es un cuestionamiento que se extiende por confederaciones y husos horarios.
La decisión neozelandesa llega después del portazo de Irlanda y de otras federaciones europeas, que ya habían marcado distancias con el actual presidente de la FIFA. La corriente crítica contra el liderazgo de Infantino gana volumen, se internacionaliza y erosiona su apoyo interno a medida que se acercan las próximas elecciones. La batalla por el poder en la FIFA ya no se juega solo en Europa. Se está globalizando.






