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Pep Guardiola critica el VAR: "Nunca he confiado en ello"

Pep Guardiola endurece su discurso contra el VAR: “Nunca he confiado en ello”

La pelea por la Premier League se juega sobre el césped… y en la sala de video. Pep Guardiola lo tiene claro: en la carrera por el título, no piensa dejar nada en manos del VAR.

El técnico de Manchester City volvió a cargar contra la tecnología después de ver cómo Arsenal se mantenía firme en lo más alto gracias a una decisión clave en su visita a West Ham. El 1-0 de los de Mikel Arteta dejó a los ‘gunners’ cinco puntos por delante del City, aunque con un partido más disputado. Y el final del encuentro en el London Stadium volvió a encender el debate.

El gol anulado que agitó la cumbre

West Ham creyó haber encontrado el empate en el tiempo añadido, con Callum Wilson apareciendo en el momento que todo equipo persigue en plena lucha por el título ajeno: el golpe que cambia la tabla. Celebración, ruido, esperanza.

Duró poco.

El VAR, con Darren England al mando, llamó al árbitro Chris Kavanagh para revisar la acción. Larga espera, imágenes repetidas una y otra vez, tensión en la grada. Finalmente, Kavanagh acudió al monitor y dictaminó falta de Pablo Felipe sobre David Raya en la jugada previa. Gol anulado. Arsenal respiró, el City miró de reojo.

El resultado: Arsenal consolidado en la cima, City obligado a seguir remando con la sensación de que cada detalle, cada revisión, puede cambiar el destino del campeonato.

Guardiola, tajante: “Es una moneda al aire”

Guardiola no escondió su hartazgo. Su mensaje fue directo, casi pedagógico hacia su vestuario, pero con un trasfondo de desconfianza absoluta hacia el sistema.

«Nunca confío en nada desde que ellos (el VAR) llegaron hace mucho tiempo», afirmó. «Siempre aprendí que tienes que hacerlo mejor, hacerlo mejor, estar en una posición para hacerlo mejor porque te culpas a ti mismo con lo que tienes que hacer, porque [el VAR] es una moneda al aire».

Para el entrenador del City, la única respuesta posible es radical: asumir que nada externo va a ayudar. Ni árbitros, ni cabinas de video, ni revisiones interminables. Solo el rendimiento propio.

«Uno es un trabajo para las instituciones que gobiernan la competición», añadió, marcando distancia. Él no quiere entrar en guerras políticas; quiere que su equipo sea tan superior que ninguna decisión pueda tumbarlo.

Heridas abiertas en las finales de FA Cup

Su desconfianza no nace de la nada. Guardiola lleva tiempo acumulando agravios en partidos grandes, y no duda en señalar los dos últimos finales de FA Cup como ejemplos de un sistema que, a su juicio, no ha estado a la altura.

En 2024, en la derrota 2-1 ante Manchester United, el técnico explotó por dos acciones sobre Erling Haaland. Primero, una caída tras un contacto con Lisandro Martínez que no acabó en penalti. Después, un agarrón de Kobbie Mainoo en un córner que tampoco tuvo castigo. Dos jugadas, cero intervenciones efectivas para el City.

Un año después, otra final, otro episodio. Crystal Palace en frente, Dean Henderson saliendo de su área, aparentemente tocando el balón con la mano fuera de la zona permitida. Nada. Sin tarjeta, sin falta, sin VAR que corrigiera.

Guardiola lo resumió con crudeza: «Perdimos las dos finales de la FA Cup porque los árbitros no hicieron el trabajo que deberían hacer, ni siquiera el VAR. Cuando esto pasa es porque nosotros tenemos que hacerlo mejor, no los árbitros o el VAR».

No es solo una queja. Es una declaración de principios: si el sistema falla, su respuesta no será pedir cambios, sino exigir más a los suyos.

Mirada fija en Crystal Palace… y en Wembley

El calendario no da tregua. El City viaja el miércoles al campo de Crystal Palace, un escenario incómodo, antes de volver a Wembley para otra final de FA Cup, esta vez frente a Chelsea. Dos partidos que pueden marcar el tono emocional del tramo final de temporada.

Guardiola quiere a su equipo aislado del ruido, inmune a la polémica, obsesionado con lo que sí puede controlar.

«Siempre dije a los jugadores, cuando llegué aquí y en Bayern Munich y Barcelona: hazlo, hazlo, hazlo mejor», recordó, reafirmando una filosofía que le ha acompañado en todos sus banquillos. «Siempre aprendí que cuando pierdes el foco, estás en una situación peligrosa. Lo único que podemos hacer es hacerlo mejor, eso es lo único que está en tu control. Tienes que hacerlo mejor y mejor por ti mismo, y eso para nosotros es centrarnos en Crystal Palace».

La lucha por la Premier se retuerce entre líneas de cal y líneas de fuera de juego trazadas en una pantalla. Guardiola ya ha elegido su bando: desconfía del VAR, desconfía de las instituciones, solo confía en el balón y en sus jugadores.

La pregunta es si, en una liga cada vez más decidida por milímetros y repeticiones, bastará con “hacerlo mejor” para arrebatarle la cima a Arsenal.