PSG conquista la Ligue 1 con un récord histórico
El partido aplazado de la jornada 29 no era solo un trámite. Era el último gran examen de la temporada francesa. En un lado, Lens, segundo clasificado, agarrado a la única ecuación que le quedaba: ganar o alargar el suspense. En el otro, un PSG que llegaba a Bollaert-Delelis con una idea fija: cerrar el campeonato esa misma noche.
Lo hizo. Sin temblar. Con un 0-2 seco, contundente, casi quirúrgico. Y con él, un nuevo título para viajar directo al museo del Parc des Princes.
Kvaratskhelia abre la puerta del título
El encuentro arrancó con la tensión que merecía la ocasión. Lens necesitaba morder y lo hizo, empujado por un estadio encendido. Pero el equipo de París ha aprendido a vivir en estos escenarios. Aguantó el arreón inicial, ajustó líneas y esperó su momento.
La primera gran grieta la abrió Khvicha Kvaratskhelia. El georgiano, uno de los atacantes más desequilibrantes del continente, volvió a justificar su etiqueta de estrella. Un destello, un golpe certero y silencio en la grada local. El 0-1 no solo descolocó a Lens; cambió la atmósfera del partido.
A partir de ahí, el campeón empezó a parecerse al campeón. Más balón, más calma, más control emocional. Lens, obligado por el marcador y por la tabla, se lanzó a por el empate para evitar que la Ligue 1 se decidiera con dos jornadas de antelación.
Safonov, el muro que sostuvo el trono
La reacción del conjunto local no fue un espejismo. Llegó con ocasiones claras, con centros laterales, con remates que en otras noches habrían cambiado la historia. Pero se encontraron con Matvey Safonov.
El guardameta firmó una actuación de peso pesado. Cuatro paradas de primerísimo nivel, de las que valen campeonatos. Voladas plenas de reflejos, manos firmes en balones envenenados, autoridad en el área. Cada intervención de Safonov fue un jarro de agua fría para Lens y un refuerzo de confianza para sus compañeros.
Mientras el reloj corría y el título se acercaba, el PSG se replegó con orden, cerró pasillos interiores y obligó a su rival a vivir de centros y segundas jugadas. El plan funcionó.
Ibrahim Mbaye pone la firma final
Cuando el partido ya agonizaba y Lens quemaba sus últimas naves, llegó el golpe definitivo. En el tiempo añadido, Ibrahim Mbaye apareció para sentenciar. El joven talento parisino cazó su oportunidad y la transformó en el 0-2 que ya nadie podía discutir.
No fue solo un gol. Fue el símbolo perfecto: la nueva generación sellando un título histórico para un club acostumbrado a vivir entre trofeos, pero que sigue encontrando nuevas marcas que batir.
Con ese tanto, el PSG no solo ganó un partido. Cerró matemáticamente la Ligue 1. Campeón, otra vez, y esta vez con un matiz especial.
Cinco seguidas y un dominio sin precedentes
El triunfo en Lens eleva esta racha a un territorio inédito para el club. Cinco títulos consecutivos de Ligue 1. Nunca antes el PSG había encadenado una serie así. El anterior récord, cuatro seguidos entre 2012 y 2016, ya es historia superada.
Bajo el paraguas de Qatar Sports Investments, la hegemonía se ha convertido en rutina. Doce ligas en quince temporadas desde agosto de 2011. Un dominio que no se explica solo con inversión, sino con una estructura que ha aprendido a ganar año tras año, con entrenadores y plantillas diferentes, sin perder el hilo competitivo.
Las cifras en el palmarés impresionan: 14 títulos de la máxima categoría francesa en total, cuatro más que el mítico Saint-Étienne. El viejo referente del fútbol galo observa ahora desde la distancia cómo el club de la capital se ha instalado en lo más alto del escalafón histórico.
Desde la llegada del capital qatarí, solo tres equipos han logrado romper el monopolio parisino: el Montpellier de Olivier Giroud en 2012, el Monaco de Kylian Mbappé en 2017 y el Lille de 2021. Tres excepciones en tres lustros. El resto, una colección casi ininterrumpida de ligas teñidas de azul y rojo.
Esta racha actual de cinco campeonatos consecutivos lanza otro mensaje: la brecha con el resto nunca había parecido tan amplia.
La Ligue 1 sigue ardiendo… lejos del título
Con el PSG ya campeón y Lens resignado a su papel de perseguidor derrotado, la pelea se desplaza a otro frente: Europa. Ambos equipos tienen asegurada su presencia en la nueva fase de liga de la próxima Champions League, con 76 puntos para los parisinos y 67 para los norteños.
Detrás, la batalla es mucho menos plácida. Lille marcha tercero con 61 puntos, Lyon aprieta con 60 y Rennes se mantiene al acecho con 59. Tres equipos, dos plazas europeas de máximo nivel y un final de temporada que promete tensión en cada jornada.
El título ya tiene dueño. La pregunta, ahora, es quién estará preparado para desafiar de verdad a este PSG la próxima temporada. Porque si algo ha dejado claro la noche de Lens es que, hoy por hoy, el trono de Francia no admite discusión.






