El pulso por Pejcinovic: Stuttgart y Porto en la pelea
El mercado de fichajes tiene sus viejas historias y sus cuentas pendientes. En el caso de Dzenan Pejcinovic, el relato mezcla revancha deportiva, ambición europea y un pulso económico que ya ha dejado varios perdedores parciales.
Según Bild, FC Porto ha entrado de lleno en la puja por el delantero de VfL Wolfsburg y ya ha presentado una primera oferta: 23 millones de euros. Demasiado poco. El club del norte de Alemania, recién descendido, la rechazó sin pestañear. La cifra ni se acercaba a lo que en Wolfsburg consideran el valor mínimo de su delantero para empezar a hablar.
En la oficina de los “Wolves” la postura es clara: por menos de 25 millones de euros, Pejcinovic no se mueve. El contrato del atacante de 21 años se extiende hasta 2029, lo que da a VfL un margen de maniobra que piensan exprimir hasta el último céntimo.
Stuttgart choca con el muro de Wolfsburg
VfB Stuttgart ya sabe lo que es estrellarse contra ese muro. El club suabo ve en Pejcinovic el fichaje soñado para su nuevo proyecto Champions. No es un simple objetivo: es la pieza marcada en rojo en la pizarra deportiva. Y, según la información, su llegada se plantea incluso al margen del futuro de Ermedin Demirovic.
Ahí se encendió el primer incendio mediático. Un informe de Sky aseguró que el técnico Sebastian Hoeneß estaba abierto a vender a Demirovic, pretendido entre otros por Fenerbahce y Juventus. La reacción del entrenador no tardó.
“Me irritó y, siendo honesto, también me molestó parte de lo que se dijo”, declaró después en Bild, dejando clara su postura sobre el bosnio: “Mi objetivo es tener siempre a los mejores jugadores en el VfB y Medo es uno de nuestros mejores jugadores”.
En el papel, Stuttgart no tiene una urgencia numérica en la delantera. Con Demirovic y, sobre todo, Deniz Undav, el equipo ya cuenta con dos titulares de alto nivel. En enero llegó Jeremy Arevalo como alternativa, aunque el ecuatoriano aún está en fase de adaptación tras su primer medio año. Jovan Milosevic, de vuelta tras cesiones en Partizan Belgrade y Werder Bremen, completa el grupo como cuarto nueve, aunque todo apunta a una nueva salida.
Aun así, el club no se mueve: quiere a Pejcinovic. La última propuesta de Stuttgart a Wolfsburg habría sido un paquete total de 18 millones de euros por el internacional sub-21 alemán. Demasiado poco. Rechazo inmediato. Y ahora, con Porto en escena, las opciones de que VfL rebaje sus exigencias parecen aún menores.
Bild apunta que el siguiente paso del VfB sería una oferta en torno a los 22 millones. Probablemente insuficiente de nuevo. Pero el contexto juega a favor de los suabos en un punto clave.
El deseo del jugador inclina la balanza
Pejcinovic, cuentan en Alemania, tiene clara su prioridad: quiere ir a Stuttgart. Tras el descenso de Wolfsburg, el delantero desea cambiar de aires, pero sin abandonar la Bundesliga. Y el proyecto deportivo del VfB, con Champions League asegurada, encaja a la perfección con sus aspiraciones.
Hay otro detalle nada menor: la geografía emocional. Un traspaso a la capital suaba lo acercaría de nuevo a Múnich, su hogar. Formado en la cantera de Bayern Munich, Pejcinovic se marchó a Augsburg con 12 años y desde el filial del FCA dio el salto a Wolfsburg en 2022. El regreso a un entorno más cercano a su origen seduce tanto como la perspectiva de jugar la máxima competición europea.
Su explosión real, sin embargo, llegó tras un desvío obligado. En la temporada 2024/25, cedido a Fortuna Düsseldorf, entonces en segunda división, sufrió su segunda fractura de metatarso. Un golpe duro para cualquier joven delantero. La respuesta llegó el curso pasado: 34 partidos oficiales con Wolfsburg, 12 goles y la sensación de que el club descendido se le ha quedado pequeño.
Porto insiste… pero no tiene todas las cartas
En Portugal no se rinden. Porto también ofrece Champions League y un escaparate europeo consolidado, aunque sin el tirón competitivo semanal de la Bundesliga. A eso se suma la distancia con casa, un factor que en este caso juega claramente contra los “Dragões”.
El club luso, eso sí, se está moviendo con decisión en la posición de nueve. Este verano ya ha recuperado a Andre Silva, de vuelta a su club de formación tras su paso por Elche. La lesión de Samu Aghehowa, estrella ofensiva y uno de los talentos más seguidos de Europa, cambió el guion. El atacante sufrió una rotura del ligamento cruzado en febrero y no se espera su regreso hasta finales de octubre.
Su ausencia obligó a repartir responsabilidades en la punta entre Terem Moffi, cedido por OGC Nice la segunda mitad de la temporada, y el internacional turco Deniz Gül. Ninguno logró convencer con continuidad. De ahí la urgencia por sumar un nueve fiable, con gol y margen de crecimiento. Perfil Pejcinovic, en resumen.
Porto ya ha probado este año que sabe cómo incomodar a Stuttgart. Lo hizo sobre el césped y ahora amenaza con repetir en los despachos.
La herida europea de Stuttgart y la revancha en el mercado
La pasada temporada, los portugueses ya se cruzaron en el camino del VfB en la Europa League. En los octavos de final, Porto golpeó primero en Alemania con un 1-2, gracias a los tantos de Moffi y el joven Rodrigo Mora. En la vuelta, en Portugal, Stuttgart generó ocasiones de sobra, pero se fue con un 2-0 en contra y la eliminación a cuestas. Una herida reciente.
Ahora los dos clubes vuelven a encontrarse, esta vez en un tablero distinto, con Pejcinovic como objeto de deseo. Porto ya lanzó una primera ofensiva y prepara la segunda. Stuttgart, con el sí del jugador en el bolsillo, intenta forzar a Wolfsburg a aceptar una cifra por debajo de esos 25 millones que marcan la frontera.
Si el delantero termina vistiendo de rojo y blanco, Hoeneß dispondrá de una batería de nueves de lujo para afrontar la Champions. Si Porto logra darle la vuelta a la voluntad del jugador o convencer a Wolfsburg con un cheque más generoso, se llevará a uno de los atacantes jóvenes más interesantes del mercado.
Por ahora, el reloj corre, las posturas se endurecen y la sensación es clara: este no será un simple traspaso, sino una batalla de proyectos. ¿Quién impondrá su plan deportivo y su narrativa de futuro ante un jugador que, a sus 21 años, ya tiene el mercado a sus pies?






