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Raphinha regresa al Barça: pretemporada y revancha personal

Raphinha ya está en marcha. El extremo brasileño se incorporó este lunes a la concentración de FC Barcelona en St George’s Park, en Inglaterra, tras agotar sus vacaciones de verano. Hansi Flick ya tiene a uno de sus hombres más determinantes sobre el césped mientras el equipo afina los últimos detalles antes del debut liguero del 23 de agosto ante Elche.

No es un regreso cualquiera. Llega con cuentas pendientes.

De un Mundial amargo a otra oportunidad

El último gran torneo con Brasil dejó un sabor agrio. Raphinha arrancó como titular los dos primeros partidos de la fase de grupos del Mundial, pero apenas duró 39 minutos en el segundo encuentro, ante Haití: una lesión en el muslo derecho le obligó a abandonar el campo y, de paso, el torneo.

No volvió a jugar un solo minuto. Brasil cayó en octavos frente a Noruega y el extremo vivió el desenlace desde fuera, impotente, con la sensación de que el Mundial se le había escapado entre las manos.

El Barça, sin embargo, le espera ahora con un mensaje claro: le quieren sano, le quieren ya y le quieren decisivo.

Presente inmediato: trabajo, pero sin prisas

Su presencia en la concentración es un impulso anímico evidente, pero no significa que vaya a saltar al campo de inmediato. Según informa el periodista Nil Sola, a día de hoy es muy complicado que Raphinha participe en los dos próximos amistosos del equipo.

El calendario marca Birmingham City el 31 de julio y Preston North End el 3 de agosto. Dos citas para seguir rodando al grupo, pero que, salvo giro inesperado, llegarán demasiado pronto para un jugador que apenas se ha unido hoy al trabajo colectivo.

Flick prefiere no correr riesgos. Después de una temporada marcada por los problemas musculares del brasileño, el objetivo no es que llegue al primer amistoso, sino que aguante toda la campaña.

El recuerdo de un candidato al Balón de Oro

En el horizonte hay una meta compartida: volver a ver al Raphinha que deslumbró en la temporada 2024-25. Aquella versión le colocó, con argumentos, entre los candidatos al Balón de Oro.

En el primer curso de Flick en el banquillo, el brasileño firmó la mejor campaña de su carrera: 34 goles y 26 asistencias en 57 partidos oficiales. Un atacante total. Vertical, imparable en el uno contra uno, con colmillo en el área y una capacidad de presión que convirtió al Barça en un equipo mucho más agresivo sin balón.

Con él sobre el campo, el equipo ganaba metros, ritmo y amenaza constante. Con él lesionado, el plan ofensivo perdía una pieza clave.

La temporada pasada lo dejó claro: apenas 33 encuentros y 21 goles, lastrado por dos lesiones importantes en los isquiotibiales. Un botín notable en cifras, pero muy lejos de su techo y, sobre todo, de la continuidad que exige la élite.

El plan Flick–Kugel: reconstruir a un líder ofensivo

Flick y el propio jugador han trazado una hoja de ruta: regresar a ese nivel de élite ya no es un deseo, es una obligación competitiva. Para ello, el club ha puesto manos a la obra con un enfoque quirúrgico.

El nuevo responsable de la preparación física, Benjamin Kugel, ha diseñado un programa específico para el brasileño. Nada de sesiones genéricas: trabajo individualizado, control de cargas y un plan pensado para blindar su musculatura y minimizar el riesgo de recaídas.

El objetivo es claro. Que Raphinha pueda sostener su juego explosivo durante toda la temporada, que sus desmarques y cambios de ritmo no vengan acompañados del temor a una nueva rotura. Que vuelva a ser ese atacante que condiciona defensas enteras en Europa.

El Barça sabe que, con ese Raphinha, su ataque se transforma. Y Flick, que ya lo disfrutó en su mejor versión, no quiere un simple buen extremo. Quiere recuperar a un aspirante al Balón de Oro.

La pretemporada apenas empieza. Para el brasileño, su verdadera temporada arranca ahora, en silencio, entre pesas, series y carreras controladas. La pregunta es sencilla y a la vez decisiva: ¿volverá el Barça a tener al Raphinha que obligaba a todos a mirar hacia él cada vez que tocaba el balón?