futbolalinstante full logo

William Saliba se lesiona en semifinal del Mundial

La noche que debía consolidar el liderazgo de William Saliba en el eje de la zaga de Francia terminó convertida en una preocupación mayúscula para Didier Deschamps… y para Mikel Arteta. El central de Arsenal se retiró cojeando en la semifinal del Mundial ante España, disputada en Arlington, Texas, encendiendo todas las alertas a pocas semanas del inicio de la nueva temporada de club.

Francia ya perdía 1-0 al descanso. El vigente campeón de Europa se vio por detrás tras un penalti transformado por Mikel Oyarzabal, después de que Lucas Digne, lateral de Paris Saint-Germain, midiera mal un balón aéreo y terminara pateando a Lamine Yamal dentro del área. Un error grosero en un escenario que no perdona.

Y entonces llegó el segundo golpe para Les Bleus.

Saliba, que estaba en posesión del balón pasada la media hora de juego, se desplomó llevándose la mano a la zona lumbar. No fue un choque, no fue una entrada dura. Fue el cuerpo diciendo basta. El gesto del francés, tendido sobre el césped y sujetándose la espalda baja, dejó claro desde el primer instante que algo no iba bien.

El silencio se hizo notar en el sector francés del estadio. En la banda, Maxence Lacroix, objetivo de mercado de Chelsea, empezó a calentar con intensidad tras la señal del cuerpo técnico. Deschamps apenas necesitó unos segundos para entender que no podía arriesgar: tras la evaluación médica sobre el propio césped, se decidió que Saliba no estaba en condiciones de completar los 90 minutos.

Lacroix, defensor de Crystal Palace, entró en su lugar, obligando a Francia a reajustar la línea defensiva en pleno duelo de máxima exigencia ante una España lanzada.

La lesión no llega de la nada. El propio Saliba había reconocido durante el torneo que arrastraba problemas de espalda desde hace meses. Antes del partido de la fase de grupos contra Irak, el central de 25 años explicó ante los medios que llevaba “pequeñas molestias durante varios meses” y que había tenido que apretar los dientes por la acumulación de partidos entre Champions League y Premier League. Añadió que el cuerpo técnico estaba gestionando la situación con cuidado y dejó una frase que hoy suena casi premonitoria: un Mundial solo se juega cada cuatro años, “hay que apretar los dientes”.

Eso hizo. Hasta que el cuerpo dijo basta en la semifinal.

Para Francia, la baja en pleno partido supone perder a uno de sus defensores más fiables en un momento crítico. Para Arsenal, es una pesadilla repetida: su pilar defensivo abandona un gran torneo con problemas en la misma zona que ya le había condicionado en otros tramos de su carrera reciente.

Las próximas pruebas médicas marcarán el alcance real del problema. Pero la imagen de Saliba saliendo antes de tiempo, tocándose la espalda y con gesto serio, deja una pregunta flotando en el aire: ¿cuánto le va a costar a Francia y a Arsenal este esfuerzo al límite de su líder defensivo?