Sávio se une al Tottenham por 75 millones: pieza clave del proyecto
Tottenham ha hecho ruido serio en el mercado. El club londinense ha confirmado el fichaje de Savinho procedente de Manchester City, aunque el brasileño ha dejado claro que en su nueva etapa quiere ser conocido como Sávio. La operación es contundente: 75 millones de libras fijos, con hasta 10 millones más en variables.
Tiene 22 años, desborde, y llega con el foco directamente sobre él.
“Ha llevado su tiempo, pero estoy muy feliz de estar aquí. Es una oportunidad maravillosa en un club brillante con uno de los mejores entrenadores del mundo”, declaró Sávio en su presentación, dejando claro que ve este salto como algo más que un simple cambio de camiseta.
De Zerbi ya tiene a su agitador de bandas
Roberto De Zerbi, el técnico que está moldeando el nuevo Tottenham, no escondió su entusiasmo. El italiano ve en Sávio exactamente el perfil que pedía para cambiar partidos desde las bandas.
“Sávio es un jugador que aporta energía, imaginación y calidad en posiciones abiertas. Tiene el coraje para encarar defensas y la capacidad de cambiar un partido con su creatividad”, explicó el entrenador.
Esa frase lo resume todo: coraje y creatividad. Justo lo que Tottenham ha echado de menos en demasiadas noches grandes.
Un verano de grandes cheques… y más por llegar
El fichaje de Sávio no es un movimiento aislado. Es parte de una ofensiva de mercado que coloca a Tottenham entre los clubes que más están invirtiendo este verano.
Otro atacante de Manchester City, Omar Marmoush, también se espera que llegue a Londres. Si se cierra su incorporación, se convertirá en el quinto fichaje por encima de los 50 millones en esta ventana para los Spurs, después de Sávio, Sandro Tonali, Mateus Fernandes y Jan Paul van Hecke.
No todo ha sido gasto en traspasos. El club también ha reforzado la zaga con experiencia y coste cero: los defensas Marcos Senesi y Andy Robertson han aterrizado como agentes libres, aportando oficio y liderazgo a la última línea.
El mensaje es claro: Tottenham no está tanteando el futuro, lo está acelerando. Y ahora la pregunta es obvia: ¿podrá este nuevo núcleo, con Sávio como estandarte en la banda, traducir la inversión en títulos?





