St Mirren y McLeish: La ambición de un equipo sólido
St Mirren apunta alto, pero McLeish marca la línea: “Primero, defender”
Craig McLeish no se esconde. El técnico de St Mirren mira a la parte alta de la Premiership escocesa, habla abiertamente de top seis y de Europa, pero cada vez que abre la boca vuelve al mismo punto: sin solidez atrás, no hay sueño que aguante un invierno en Paisley.
El entrenador, que la pasada temporada salvó a los Buddies a través del play-off tras relevar a Stephen Robinson, hereda un listón incómodo: tres campañas seguidas en la parte alta de la tabla y un título de League Cup. No es un club acostumbrado a conformarse. Y McLeish lo sabe.
“Si solo apuntas a sobrevivir en esta liga y te quedas corto, estás en problemas”, advirtió.
El mensaje va directo al vestuario, pero también al entorno. “Tenemos que apuntar lo más alto posible y el top seis y la clasificación europea es lo que vamos a intentar lograr”.
Un ataque más valiente… sin perder el ADN
El verano ha traído una versión más ambiciosa con balón. Doce goles en la fase de grupos de la Premier Sports Cup son una declaración de intenciones. McLeish ha apostado por un atacante más y por caras nuevas que le permiten estirar el campo y amenazar con más frecuencia.
“La forma en la que estamos jugando con un atacante extra, con algunos de los jugadores que hemos incorporado, ojalá sea la parte que podamos resolver esta temporada”, explicó. Pero cada vez que habla de ataque, pisa el freno y señala el retrovisor: no quiere que el club olvide quién ha sido.
“También no podemos alejarnos de lo que ha hecho a St Mirren exitoso a lo largo de los años. Tenemos que ser difíciles de enfrentar. Tenemos que disfrutar de dejar la portería a cero. Tenemos que amar defender y ser agresivos en todo lo que hacemos. Se trata de mantener esos aspectos clave y luego añadir la parte ofensiva”.
La idea es clara: no se trata de cambiar de piel, sino de añadir capas. Un St Mirren más atrevido, sí, pero sin renunciar al colmillo defensivo que le ha dado identidad y resultados.
“Queremos que sea emocionante. Queremos que sea bueno de ver, divertido para que los jugadores lo jueguen. Quiero que sea disfrutable para los aficionados”, insistió. “Seremos trabajadores, de alta energía y tenemos que ser difíciles de batir, ante todo”.
Plantilla en construcción y un fichaje que se cae
El plan competitivo aún no está cerrado. McLeish sigue mirando al mercado mientras ajusta el sistema y las jerarquías del vestuario. De momento, ha asegurado la llegada de Paul Nsio, centrocampista de 20 años de Rangers, cedido para esta temporada.
“Paul nos aporta un nivel de físico y de atletismo que no podemos encontrar fácilmente”, explicó el técnico. “Puede cubrir varias posiciones diferentes”.
Una pieza versátil, joven y con zancada, pensada para sostener ese fútbol de alta intensidad que McLeish reclama.
No todas las operaciones han llegado a buen puerto. El movimiento por el centrocampista ghanés Abdul Hakim Sulemana se ha venido abajo. Un contratiempo en una zona clave del campo, justo donde el entrenador quiere más piernas, más duelos ganados y más músculo para proteger a la zaga.
El mensaje, sin embargo, no cambia: St Mirren quiere seguir siendo un equipo incómodo, pegajoso, que muerde y no regala metros. Solo que ahora pretende hacerlo un paso más arriba, mirando a Europa sin perder la fiereza que lo mantuvo en pie cuando el margen de error era mínimo.
La temporada dirá si esa mezcla de ambición ofensiva y culto a la portería a cero convierte a los Buddies en candidatos reales al top seis o si el sueño europeo sigue quedando a un par de escalones. Pero McLeish ya ha trazado la ruta: primero, defender; después, atreverse a algo más grande.






