Torino vs Milan: Abate y Amorim se enfrentan en un duelo histórico
El calendario no ha tenido piedad. En la primera jornada de la Serie A 2026/27, el Stadio Olimpico Grande Torino recibe un duelo cargado de historia y de morbo: Torino contra AC Milan, con Ignazio Abate en un banquillo y Rúben Amorim en el otro. Un icono reciente del club rossonero frente a su antiguo equipo, ahora al mando de un Toro que llega con hambre y sin complejos.
El nuevo Toro de Abate
Torino abre curso con aire renovado y un técnico que conoce de memoria el ADN del rival. Ignazio Abate se mide al Milan con un vestuario enchufado y un contexto favorable: solidez reciente en casa y una grada que sueña con empezar fuerte.
La enfermería, de momento, no le castiga en exceso. Se caen Faustino Anjorin, Pietro Pellegri y el ya conocido caso de larga duración de Duván Zapata, pero el bloque principal está disponible. Arriba, no hay dudas: Giovanni Simeone será la referencia ofensiva. El argentino ya decidió el primer partido oficial del curso, el 1-0 ante Carrarese en Coppa Italia, y se ha ganado el derecho a liderar el ataque.
El encuentro también se perfila como escaparate para las nuevas caras. El cedido por Ajax, Kian Fitz-Jim, apunta al once en el centro del campo, mientras que el suizo Eray Cömert se prepara para debutar en el eje de la zaga. Dos piezas nuevas para un plan claro: morder, aprovechar los ajustes defensivos de un Milan en construcción y prolongar la fortaleza del Olimpico.
No es un detalle menor. Torino cerró la pasada Serie A invicto en sus últimos seis partidos ligueros en casa, con cuatro victorias y dos empates. Esa racha es hoy un argumento y una advertencia: quien visite Turín tendrá que sudar cada punto.
El once previsto de Abate:
- Mascardi;
- Comuzzo, Comert, Coco;
- Pedersen, Fitz-Jim, Gineitis, Cacciamani;
- Vlasic, Casadei;
- Simeone.
El primer examen de Amorim
Al otro lado aparece un Milan que cambia de piel. Rúben Amorim debuta en partido oficial con el reto de sacudir a un equipo que se desinfló en el tramo final del pasado campeonato, con siete derrotas en sus últimos trece encuentros de liga. Demasiado para un club que exige pelear siempre arriba.
El técnico portugués no podrá contar con dos nombres pesados en ataque. Rafael Leão se pierde el estreno por una reciente lesión muscular y Santi Giménez también queda fuera por un esguince de tobillo. Dos golpes importantes para un sistema que vive del desequilibrio y la pegada.
Pero Milan llega con pólvora nueva. Gonçalo Ramos, fichaje récord del club, está en condiciones y todo indica que será el nueve titular. Sobre él recaerá buena parte de la responsabilidad ofensiva en este arranque de era. Detrás, otro recién llegado, Mario Gila, se prepara para ocupar un lugar en la defensa de tres, acompañado por Strahinja Pavlović.
El dibujo de Amorim empieza a tomar forma. Samuel Chukwueze, uno de los nombres más destacados de la pretemporada, se consolida como carrilero derecho, con libertad para castigar por fuera y por dentro. En la sala de máquinas, un veterano ilustre: Luka Modrić. El croata será el metrónomo, el que marque el ritmo y aporte pausa en un equipo que quiere ser agresivo, pero no desordenado.
El verano del Milan ha dejado señales contradictorias. Un 4-2 vibrante ante Manchester United dejó buenas sensaciones en ataque, pero el 0-3 encajado frente a Chelsea recordó que el equipo aún está lejos de ser un bloque fiable. Precisamente por eso, el estreno liguero tiene un peso especial: el club necesita un mensaje claro, una victoria convincente que marque territorio desde el primer día.
El once probable de Amorim:
- Maignan;
- De Winter, Gila, Pavlovic;
- Chukwueze, Modric, Rabiot, Bartesaghi;
- Loftus-Cheek, Saelemaekers;
- Ramos.
Un choque de estilos y urgencias
La noche en Turín enfrenta dos proyectos en fase inicial, pero con urgencias distintas. Torino, con el impulso de un final de temporada sólido en casa y la autoridad reciente en Coppa Italia, quiere confirmar que puede mirar hacia arriba y no solo sobrevivir. Milan, golpeado por la irregularidad del curso pasado, necesita demostrar que el discurso de Amorim se traduce en resultados desde ya.
El escenario invita a un partido intenso. Un Torino agresivo, respaldado por su racha en el Olimpico, y un Milan obligado a mandar pese a las bajas de Leão y Giménez. Entre el regreso emocional de Abate frente al escudo que marcó su carrera y el estreno oficial de Amorim en el banquillo rossonero, la pregunta es directa: ¿quién impondrá su nueva era primero?






