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Torino remonta a Sassuolo 2-1 en la Serie A 2025

Torino se impuso 2-1 a Sassuolo en el Stadio Olimpico Grande Torino en la jornada 36 de la Serie A 2025, en un partido que cambió radicalmente de guion tras el descanso. El equipo de Leonardo Colucci remontó el tanto inicial visitante apoyado en una estructura de 3-4-2-1 muy agresiva tras los cambios, mientras que el 4-3-3 de Fabio Grosso perdió control y profundidad cuando el partido se volvió más físico y directo. El 2-1 final refleja una remontada construida desde la banda derecha y la activación del carril exterior, más que desde la posesión.

Disciplina

En cuanto a disciplina, el balance quedó así: Torino: 4 amarillas, Sassuolo: 2, Total: 6.

Listado de tarjetas

  • 38' Luca Lipani (Sassuolo) — Foul
  • 51' Luca Marianucci (Torino) — Foul
  • 63' Matteo Prati (Torino) — Foul
  • 86' Kristian Thorstvedt (Sassuolo) — Foul
  • 89' Niels Nkounkou (Torino) — Foul
  • 90+3' Gvidas Gineitis (Torino) — Foul

El partido se abrió en el 51', justo después de la primera amarilla de Luca Marianucci. Kristian Thorstvedt adelantó a Sassuolo con un “Normal Goal” asistido por L. Lipani, coronando la idea inicial de Grosso: un 4-3-3 donde Thorstvedt llegaba desde segunda línea y Lipani se proyectaba por dentro desde el interior derecho. La reacción de Colucci fue inmediata: doble cambio al 59', con D. Zapata (IN) por A. Njie (OUT) y M. Pedersen (IN) por V. Lazaro (OUT), buscando más peso en área y profundidad por banda.

La respuesta táctica tuvo efecto rápido. En el 63' cae la amarilla a Matteo Prati por “Foul” y, casi en paralelo, Sassuolo introduce a D. Berardi (IN) por C. Volpato (OUT) y a I. Kone (IN) por L. Lipani (OUT). Grosso modifica así su tridente ofensivo y pierde al mediocentro que mejor estaba leyendo las segundas jugadas. Torino aprovecha el momento: en el 66', G. Simeone empata tras un centro o acción prolongada donde E. Ebosse firma la asistencia. Un minuto después, Colucci ajusta el mediocentro con E. Ilkhan (IN) por M. Prati (OUT), reforzando energía y presión.

El golpe definitivo llega al 70': M. Pedersen, recién entrado, convierte el 2-1 asistido por D. Zapata, confirmando el impacto directo de los cambios ofensivos de Torino. Sassuolo intenta reaccionar refrescando los costados defensivos y la punta: U. Garcia (IN) por J. Doig (OUT) al 75', M. Nzola (IN) por A. Pinamonti (OUT) al 76', y D. Bakola (IN) por N. Matic (OUT) al 84'. Sin embargo, el tramo final se convierte en un partido más roto y cargado de duelos.

En ese contexto llega la amarilla a Kristian Thorstvedt al 86' por “Foul”, síntoma de un Sassuolo obligado a correr hacia atrás. Torino cierra filas con dos cambios clave en el 86': S. Kulenovic (IN) por G. Simeone (OUT) y N. Nkounkou (IN) por R. Obrador (OUT), reforzando piernas frescas en la última línea y en la presión avanzada. Nkounkou ve la amarilla en el 89' por “Foul”, reflejo de un final muy intenso en las bandas. Ya en el 90+3', Gvidas Gineitis también es amonestado por “Foul”, completando una gestión final basada en cortar ritmo y proteger la ventaja.

Estructura del partido

Desde el punto de vista estructural, Torino arrancó con un 3-4-2-1 donde A. Paleari se apoyaba en la línea de tres formada por E. Ebosse, S. Coco y Luca Marianucci. Los carrileros V. Lazaro y R. Obrador daban amplitud, mientras que M. Prati y Gvidas Gineitis sostenían el doble pivote detrás de N. Vlasic, A. Njie y G. Simeone. La idea inicial fue presionar en bloque medio, aceptar que Sassuolo tuviera algo más de balón (48% de posesión para Torino frente al 52% de Sassuolo) y golpear con transiciones y presencia masiva en el área: 13 de los 18 tiros de Torino fueron desde dentro del área.

Los ajustes tras el 0-1 fueron decisivos. Con D. Zapata acompañando o alternándose con G. Simeone, Torino pasó a un ataque mucho más directo, cargando balones al área y explotando los carriles exteriores. M. Pedersen, entrando como lateral/carrilero, ofreció profundidad y agresividad en el último tercio, hasta el punto de firmar el 2-1. E. Ilkhan aportó piernas y presión en la medular, permitiendo a Vlasic y a los puntas recibir más arriba.

Sassuolo, con su 4-3-3, se apoyó en A. Muric bajo palos, la línea de cuatro con W. Coulibaly, S. Walukiewicz, T. Muharemovic y J. Doig, y un centro del campo con L. Lipani, N. Matic y Kristian Thorstvedt. En ataque, C. Volpato y A. Lauriente flanqueaban a A. Pinamonti. El plan de Grosso funcionó bien hasta el gol: circulación paciente (480 pases totales, 87% de precisión), superioridad ligera en posesión y 11 tiros dentro del área. Sin embargo, al retirar a Lipani y cambiar piezas clave, el equipo perdió cohesión defensiva y capacidad para controlar las segundas jugadas.

En portería, A. Paleari registró 5 paradas frente a las 2 de A. Muric. Pese a encajar un gol, Paleari sostuvo a Torino en los momentos en que Sassuolo explotó su volumen ofensivo (14 tiros totales). Muric, en cambio, quedó más expuesto: Torino generó 18 disparos y 2.82 de xG, por solo 2.1 de xG de Sassuolo. El dato de xG subraya que la remontada local no fue solo emocional, sino respaldada por un volumen y calidad de ocasiones superiores.

Estadísticas y conclusión

Estadísticamente, Torino construyó su victoria sobre la insistencia ofensiva y la densidad en campo rival: 18 tiros, 7 córners, un 85% de precisión en 439 pases y una ocupación muy agresiva del área rival (13 tiros desde dentro). Sassuolo, pese a tener más balón y un buen porcentaje de pase (87% en 480 pases), fue menos contundente en las áreas. El índice defensivo implícito muestra a un Torino capaz de absorber 14 tiros permitidos, ayudado por las 5 intervenciones de Paleari, mientras que Sassuolo no consiguió proteger a Muric con la misma eficacia.

En términos de forma global, el partido refuerza la imagen de un Torino competitivo y resiliente, capaz de modificar su plan sobre la marcha y maximizar el impacto de su banquillo. Sassuolo, por su parte, mostró un buen control inicial, pero una fragilidad estructural cuando el encuentro se volvió más físico y vertical. La diferencia en amonestaciones (4 y 2) refleja también un Torino dispuesto a asumir riesgos en la gestión del resultado, incluso a costa de cargar de tarjetas a su bloque medio y defensivo.