Tottenham sufre una dura derrota ante Brentford: debut fallido de Sandro Tonali
El nuevo Tottenham de Roberto De Zerbi arrancó la temporada con un golpe directo al mentón. Derrota por 3-0 ante un Brentford desatado en el Gtech Community Stadium y una noche que deja más dudas que certezas, especialmente alrededor de Sandro Tonali, el fichaje de 100 millones que firmó un debut para olvidar.
Brentford salió a morder. Y Spurs nunca encontró respuesta.
Brentford pasa por encima desde el primer minuto
El partido se torció muy pronto. A los 12 minutos, Keane Lewis-Potter apareció en el área para empujar el pase atrás de Mamadou Sangare y abrir el marcador. Una jugada que resumió el tono de la noche: intensidad, agresividad y precisión de los locales frente a un Tottenham blando y desordenado.
El segundo golpe llegó en el 33’. Mathias Jensen probó desde fuera, Antonin Kinsky rechazó mal al centro y Vitaly Janelt, el más rápido en reaccionar, cazó el rebote para el 2-0. El portero checo quedó señalado: tenía que hacer mucho más en esa acción.
Tras el descanso, nada cambió. Brentford salió igual de feroz y el castigo aumentó. En un saque de esquina, Michael Kayode aprovechó otro mal despeje de Kinsky para enganchar el balón y clavarlo en el techo de la portería. 3-0 y partido sentenciado.
Pudo ser aún peor. Rodrigo Bentancur, recién ingresado, cometió penalti, pero Igor Thiago estrelló su lanzamiento en el poste. Un alivio mínimo en una noche que ya era un calvario.
Tonali, superado por Sangare en el duelo de los grandes fichajes
Todos los focos estaban sobre Sandro Tonali. Nuevo líder del centro del campo, fichaje récord, llamado a marcar el ritmo del proyecto. Lo que encontró fue una lección de realidad.
Mamadou Sangare lo dominó de principio a fin. Tonali intentó acelerar el juego con paredes rápidas y toques de primera, pero nunca logró imponer su tempo. Perdió el pulso físico, perdió el control del mediocampo y acabó firmando un debut durísimo. Nota: 3. Una noche que se le quedará grabada.
A su lado, Lucas Bergvall también naufragó. Superado por la presión de Brentford, no fue lo suficientemente agresivo cuando Richarlison lo metió en problemas en la acción que desembocó en el segundo gol. Con balón, mostró calidad y se movió bien cerca del área rival, pero sin él quedó completamente desbordado. Otro 3 en la libreta.
Conor Gallagher, teórico motor de la presión y la energía, no logró encender nada. No aportó creatividad y, aunque intentó arrastrar al equipo hacia el nivel de intensidad de Brentford, el esfuerzo se perdió en un conjunto roto y sin cohesión. Valoración: 4.
Defensa al límite, ataque inexistente
En la portería, Antonin Kinsky terminó como uno de los grandes señalados. El error en el 2-0 fue claro y en el 3-0 volvió a quedarse corto al no alejar el peligro tras el córner que aprovechó Kayode. Nota: 4. Intentó rehacerse, pero el daño ya estaba hecho.
Archie Gray vivió una noche amarga en un día histórico. Se convirtió en el capitán más joven de la historia de Spurs en partido oficial… y sufrió sin descanso. Nunca consiguió controlar el frente de ataque de Brentford. 4 para él.
Jan Paul van Hecke llegó para dar autoridad y agresividad atrás. No pasó ninguna de las dos cosas. Perdió cuatro de los seis duelos aéreos que disputó y fue dominado por los delanteros locales. Otro 4.
Marcos Senesi trató de responder al choque físico, pero siempre llegó tarde. Brentford atacó una y otra vez a su espalda con balones profundos. Con balón dejó algún destello, rompiendo líneas desde atrás, pero no bastó para equilibrar su actuación. Nota: 5.
En la izquierda, Andy Robertson sufrió a Dango Ouattara. Ritmo, carreras, duelos constantes. El escocés terminó desbordado, corriendo detrás del balón y del extremo rival. Un estreno competitivo muy duro: 5.
Arriba, el panorama fue igual de gris.
Mike Moore tuvo una de las pocas ocasiones claras de Tottenham, en un remate en el segundo palo tras centro de Robertson. Tenía que marcar. No lo hizo. Más tarde obligó a una buena parada de Caoimhin Kelleher, pero de nuevo se quedó corto en la definición. Noche frustrante, nota 4.
Mathys Tel apenas apareció. No se atrevió a atacar a Kayode al espacio y esa falta de agresividad permitió al lateral de Brentford adelantar metros y encerrarlo en su propio campo. Un partido anónimo: 4.
Richarlison, por su parte, fue un problema más que una solución. Entregó a Bergvall un balón comprometido que terminó en el segundo gol de Brentford. Su juego de espaldas fue muy pobre, incapaz de dar aire al equipo cuando intentaba salir. Cada balón dividido parecía una invitación para que Brentford volviera a atacar. Nota: 3.
El banquillo tampoco cambió la historia
Los cambios de De Zerbi no arreglaron nada. En algunos casos, empeoraron el panorama.
Rodrigo Bentancur entró para dar calma y terminó encendiendo aún más el incendio. Concedió un penalti a los pocos minutos de saltar al campo y fue el jugador de Spurs que más faltas cometió. Valoración: 4.
Mateus Fernandes fue de lo poco rescatable. Ordenado, limpio con el balón, dio algo de criterio, pero el contexto ya era demasiado adverso para pensar en una remontada. Nota: 6.
Dominic Solanke ofreció muy poco en lugar de Richarlison. Solo seis toques, sin peso en el juego ni presencia real en el área. 4.
James Maddison entró con el partido prácticamente decidido. Apenas pudo influir y su actuación resultó intrascendente, aunque difícilmente se le puede culpar por ello. Nota: 5.
Destiny Udogie sumó minutos importantes de cara a su regreso completo a la competición. No tuvo margen para cambiar el rumbo del choque ni para frenar la avalancha local. Otro 5.
Tottenham se marcha del Gtech Community Stadium con un 3-0 que duele en el marcador y en el orgullo. El proyecto de De Zerbi apenas acaba de arrancar, pero la pregunta ya está en el aire: ¿cuánto tiempo tardará este equipo en parecerse al que el club cree haber construido a golpe de millones?





