Aston Villa compite por Johan Manzambi y amenaza a Newcastle
Aston Villa ha irrumpido con fuerza en la carrera por Johan Manzambi y amenaza con arrebatarle a Newcastle United otro objetivo prioritario en el mercado. El centrocampista de Freiburg, tasado en torno a las 50 millones de libras, parecía encaminado a St James’ Park, pero el escenario ha cambiado.
Newcastle había avanzado posiciones y se había colocado en cabeza para cerrar el fichaje. Sin embargo, según se había informado, el club se movía con cierta cautela, consciente de que no estaba solo en la puja. Esa prudencia, ahora, corre el riesgo de salir cara.
Porque esto ya lo han visto antes en Tyneside.
Hace apenas unas semanas, Victor Munoz, otro de los grandes nombres marcados en rojo por la dirección deportiva, eligió Liverpool. Un revés doloroso. Y no por falta de olfato.
El problema no es la identificación de talento. En los últimos 12 meses, Newcastle ha apuntado alto: Manzambi, Munoz, Hugo Ekitike, Joao Pedro, Benjamin Sesko, James Trafford. Una lista que habla de ambición, de un proyecto que quiere crecer a golpe de jóvenes de nivel europeo.
El problema es cerrar.
Perder ahora a Manzambi a manos de Aston Villa sería otro golpe serio en el mercado, no solo por la calidad del jugador, sino por el mensaje que enviaría: los objetivos prioritarios se escapan y los rivales directos se refuerzan.
Si el fichaje termina por caerse, la pregunta es inmediata: ¿puede el club volver a cambiar de dirección sin hacer ruido y encontrar otro perfil atractivo, como hizo con Bazoumana Toure tras la marcha de Munoz a Liverpool? Esa maniobra demostró reflejos y capacidad de reacción. Tendrán que repetirla si el desenlace vuelve a ser adverso.
El calendario ofrece cierto margen. La ventana de fichajes aún deja tiempo para ajustar la plantilla, reforzar zonas clave y corregir el rumbo. Hay espacio para trabajar, para negociar, para insistir.
Pero el margen de error se estrecha.
Hay mucho por hacer y poca tolerancia para otro contratiempo de este calibre. Cada operación fallida añade presión, cada objetivo perdido refuerza la sensación de oportunidad desaprovechada.
El regreso a los entrenamientos de los jugadores no involucrados en el Mundial, este lunes, ha sido un recordatorio visual y contundente: la base está ahí, el grupo trabaja, pero faltan piezas. Y en un mercado que se mueve rápido, la próxima decisión de Johan Manzambi puede marcar el tono del verano de Newcastle.






