Newcastle fija precio de 100 millones por Bruno Guimarães
En Newcastle no hay dudas ni fisuras: quien quiera a Bruno Guimarães tendrá que pagar precio de superestrella. En St James’ Park remiten a una cifra cercana a los 100 millones de libras y desprecian cualquier insinuación de que aceptarían algo parecido a la mitad.
El mensaje interno es tajante. El internacional brasileño no se rebaja. El club lleva semanas desmintiendo que esté disponible por una cantidad reducida y, pese al creciente interés de Arsenal, la postura no se ha movido un milímetro. Y, según insisten las fuentes del club, no va a moverse.
Un centrocampista de élite, precio de élite
En los despachos de Newcastle colocan a Bruno en el escalón más alto de los centrocampistas del mundo y lo han tasado en consecuencia. Apuntan al mercado reciente como aval: las cifras por los grandes medios se han disparado.
El propio Newcastle vendió a Sandro Tonali en un paquete de 100 millones de libras a Tottenham Hotspur. Y vio cómo Elliot Anderson, canterano del club, se convertía en el centrocampista inglés más caro de la historia con su traspaso de 116 millones de libras a Manchester City. Con esos precedentes, en Tyneside están convencidos de que Bruno Guimarães encaja con comodidad en ese rango.
Arsenal lidera la carrera por el brasileño de 28 años, pero dentro del club se han tomado casi a broma las informaciones que apuntaban a que los de Mikel Arteta pensaban poder cerrar la operación con un “descuento”. En Newcastle siempre han manejado otra escala.
Las fuentes consultadas señalan que cualquier negociación real solo empezaría claramente por encima de los 80 millones de libras, y que un paquete cercano a los 100 millones (unos 117 millones de euros, 134 millones de dólares) refleja de verdad la valoración que hace el club de su pieza clave.
El deseo de Bruno aprieta, pero no rompe
Ahí aparece el gran problema para Newcastle: la voluntad del jugador. Y es precisamente ese matiz el que alimenta la esperanza de Arsenal.
Bruno Guimarães y su entorno han trasladado desde comienzos de verano a Arsenal que su deseo es dar el salto a Londres norte. Manchester City también ha sido informado de que el mediocentro busca un nuevo desafío, aunque el brasileño mantiene a Arsenal como destino preferente. A pesar de todo, todavía no ha llegado ninguna oferta formal a las oficinas de Newcastle.
En Tyneside hay frustración por cómo se ha desarrollado el escenario, pero no sorpresa. Sabían que uno de sus futbolistas más influyentes iba a despertar interés de los gigantes de la Premier League. Lo que no están dispuestos a permitir es que esa presión derive en una venta a precio de saldo.
El entorno de Bruno quiere que su futuro quede resuelto antes de que el jugador tenga que reincorporarse a la pretemporada. Buscan claridad, un verano sin incertidumbre y llegar al nuevo curso con el capítulo del mercado cerrado.
La pelota, en el tejado del Arsenal
En Newcastle, sin embargo, sostienen que el próximo movimiento corresponde a Arsenal. El club no siente urgencia ni necesidad económica por vender. De hecho, repiten que Bruno “no está en venta” y que solo se sentarán a hablar si la propuesta refleja su estatus como uno de los mejores mediocentros de la liga.
El mensaje hacia Arteta y la dirección deportiva gunner es cristalino: si van en serio, tendrán que demostrarlo con una oferta que se acerque a esa barrera psicológica de los 100 millones de libras.
Hasta que eso ocurra, si es que ocurre, en St James’ Park trabajan con un escenario muy simple: salvo que Arsenal eleve de forma drástica su valoración, el internacional brasileño seguirá vestido de blanco y negro cuando arranque la nueva temporada. Y entonces la gran pregunta será otra: ¿cuánto tiempo más podrá Newcastle resistir las embestidas del mercado por el hombre que sostiene su centro del campo?





