Bellingham reflexiona sobre el triunfo del Madrid ante el Inter
El marcador dice 2-1 para el Real Madrid. Jude Bellingham, no. El centrocampista inglés salió del estreno de la Champions League con tres puntos… y un gesto autocrítico.
“Pasamos por momentos de sufrimiento ante un equipo muy fuerte. Son unos campeones de Italia merecidos”, reconoció tras el partido, según la web oficial del club. El triunfo ante el Inter Milan dejó la sensación de un Madrid letal a la contra, pero también vulnerable cuando el ritmo se rompía.
Hubo fases en las que el conjunto blanco hizo daño. “Hubo momentos en los que les hicimos sufrir, sobre todo en las contras, cuando movíamos bien el balón”, explicó Bellingham. El problema, otra vez, fue no matar el partido.
El fantasma del Betis y las ocasiones perdonadas
El inglés enlazó de inmediato con lo vivido a final de la semana pasada. “Algo parecido pasó contra el Real Betis, cuando no aprovechamos nuestras ocasiones”, recordó. El guion se repite: dominio por tramos, oportunidades claras y un resultado más apretado de lo que pudo ser.
“Podríamos haber cerrado el partido con un marcador más cómodo. Tuvimos ocasiones, yo incluido, pero en la Champions siempre hay momentos difíciles”, admitió. El mensaje no es de alarma, pero sí de exigencia interna.
Defensa sólida, Courtois gigante… pero grietas
Bellingham quiso subrayar el trabajo atrás, aunque sin tapar los defectos. “Solo encajamos un gol y los defensas estuvieron excelentes, pero los equipos grandes encuentran huecos en nuestra defensa. Y Courtois estuvo brillante”, analizó.
No todo fue negativo, ni mucho menos, pero el inglés insiste en que el margen de mejora es evidente. “No todo fue malo, pero todavía hay espacio para mejorar. Lo más importante son los tres puntos”, remató sobre el rendimiento colectivo.
Dos ocasiones claras y un portero que lo vio todo
En lo personal, Bellingham se marchó con la sensación de haber dejado vivo al Inter. Tuvo dos oportunidades claras y se encontró con un guardameta inspirado.
“Pensé que iba a marcar. La primera vez, el portero apareció de repente. El balón me llegó y me dije: ‘Es gol’. Pero la despejó de repente”, relató. La segunda fue distinta, pero con el mismo final. “La segunda vez vi el balón un poco tarde, había jugadores por medio, intenté controlarla y le pegué bien. Pero otra vez el portero la salvó de forma espectacular”.
El inglés no escondió su frustración: “Es frustrante, porque nos habría hecho las cosas más fáciles si hubiera marcado, pero forma parte del juego. Otro día, esos disparos entrarán”.
El Madrid arranca la Champions con victoria y autocrítica. Si los “otro día” de Bellingham se convierten en goles, la historia de esta temporada puede cambiar de escala muy rápido.





