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Old Firm: Rangers y Celtic se preparan para el duelo

Con el Old Firm asomando el domingo en la Premier Sports Cup, el miércoles en la Premiership escocesa tiene sabor a prólogo. Si Rangers encadena su cuarta victoria seguida, la clasificación volverá a mostrar una imagen muy conocida: los dos gigantes de Glasgow marcando el paso.

Ibrox recibirá a St Mirren. Celtic viajará a Perth para medirse a St Johnstone. Dos escenarios, un mismo telón de fondo: llegar al derbi con el pulso firme.

Rangers se recompone y mira hacia arriba

El arranque de Rangers no fue sencillo, pero el equipo de Derek McInnes empieza a parecerse a lo que se esperaba. Tras ceder puntos en las dos primeras jornadas y despedirse de Europa demasiado pronto, el conjunto de Ibrox ha encadenado victorias ante Aberdeen, Falkirk y Motherwell.

El sábado, ante Motherwell, el marcador se quedó corto. Rangers generó ocasiones de sobra para ampliar la ventaja, pero falló en la definición. Aun así, la sensación es de crecimiento.

McInnes lo percibe en el vestuario. Habla de pequeños pasos, de un ambiente que mejora y de una confianza que va en aumento, aunque no esconde que la presión sigue instalada en el club. Para él, esa mochila solo se aligera con un trofeo en las manos.

La base de este repunte está atrás. La llegada de James Penrice ha encajado de inmediato. El lateral izquierdo firmó un debut vibrante precisamente contra St Mirren en la Premier Sports Cup, con gol y asistencia en una goleada de cinco tantos, y desde entonces no ha soltado el puesto. A su lado, los centrales Olwethu Makhanya y Emmanuel Fernandez se han asentado. Fernandez aún deja alguna duda puntual, pero el bloque defensivo ofrece por fin una plataforma sólida.

Arriba, en cambio, las noticias no son tan buenas. La lesión de Lawrence Shankland, justo cuando el delantero había afinado la puntería, supone un golpe serio. Kevin Kelsy tendrá que acelerar su adaptación: no habrá margen para una entrada gradual en el equipo.

El desafío St Mirren: estilo, confianza y una herida reciente

La clasificación cuenta una historia llamativa: Rangers va por detrás de St Mirren, solo separado por la diferencia de goles. El arranque del equipo de Paisley ha sido uno de los focos de la liga.

Craig McLeish ha transformado el estilo, apostando por un fútbol más fluido y asociativo. El premio ha llegado pronto: nombrado entrenador del mes de agosto en la Premiership, reconocimiento a un trabajo que, según él mismo, no le sorprende que haya cuajado tan rápido. Dentro del club, insiste, ya existía una fe interna en el plan.

Sin embargo, la realidad de Ibrox fue muy distinta hace apenas unas semanas. St Mirren ya pasó por allí esta temporada y salió goleado en la Premier Sports Cup, desbordado por un Rangers que dominó especialmente en el centro del campo. La ausencia de Paul Nsio, cedido y por tanto inhabilitado para enfrentarse a su club de origen, puede acentuar ese problema. Sin su agresividad y presencia en la medular, el conjunto de McLeish corre el riesgo de volver a entregar el control interior.

En liga, el duelo reciente está más ajustado. Rangers ganó por la mínima los dos últimos enfrentamientos, pero antes de eso St Mirren encadenó cuatro partidos invicto en este choque. No es un rival dócil. Es un examen real para medir si el impulso de Ibrox es consistente o solo un tramo de calendario favorable.

Celtic, perfecto en casa… pero con matices

Al otro lado de la ciudad, Celtic llega al miércoles con un pleno doméstico que sirve de bálsamo tras el golpe sufrido en la fase previa de la Champions League en Austria. El cierre del mercado trajo una oleada de caras nuevas y, poco a poco, Martin O'Neill empieza a encajar las piezas.

El fin de semana, en Paisley, el campeón tuvo que sudar. St Mirren compitió bien entre áreas, se plantó, manejó la pelota por tramos, pero le faltó colmillo. Celtic, sin brillo, acabó imponiéndose tras remontar un marcador adverso. No fue una exhibición, fue un trabajo de pico y pala.

Yang Hyun-jun se llevó los focos. El surcoreano firmó una actuación llena de energía y rubricó la remontada con el gol decisivo. Justo cuando parecía asentarse como referencia por banda, se marcha con su selección para disputar los Juegos Asiáticos. Un problema inmediato para O'Neill.

Un ataque en construcción y muchas opciones

La baja de Yang obliga a reordenar el frente ofensivo. Camilo Duran atraviesa un momento dulce como nueve: tres goles y dos asistencias en tres partidos en esa posición. Sacarlo de la zona central para tapar el hueco en banda sería un riesgo. O'Neill lo sabe y no parece especialmente inclinado a repetir ese experimento.

Si decide mantener a Duran en el eje, se abre la puerta a la primera titularidad de Shim Mheuka, cedido por Chelsea, que hasta ahora solo ha aparecido desde el banquillo. Entre los seis fichajes cerrados en las últimas 48 horas del mercado, solo Mheuka y Oliver Sorensen han tenido minutos, también como suplentes. Sebastian Tounekti se perfila como la opción más segura para reemplazar a Yang en el costado, un cambio menos traumático para la estructura del equipo.

Buenas noticias para el técnico: Kasper Hogh y Kieran Tierney vuelven a estar disponibles tras breves ausencias por lesión. El danés ofrece otra alternativa arriba, mientras que el lateral, ídolo de la afición, refuerza un flanco izquierdo que puede ser clave ante un rival que intenta progresar con el balón jugado desde atrás.

St Johnstone, casa fuerte y memoria reciente

Celtic no encontrará un trámite en McDiarmid Park. St Johnstone encadena dos triunfos seguidos y busca el tercero ante su público, apoyado en una propuesta valiente con balón y una fe evidente en su plan.

Simo Valakari no esconde la realidad: para tumbar al campeón hace falta algo de fortuna. Pero insiste en que esa suerte hay que ganarla a través del juego, ejecutando bien cada fase del plan. Su equipo quiere la pelota, quiere combinar, quiere sacar la jugada limpia desde atrás. En ese sentido, recuerda por momentos al St Mirren de McLeish, algo que el propio O'Neill ha subrayado al hablar de la vitalidad y compromiso del rival.

Los números refuerzan esa sensación de peligro en casa. Tres de los cuatro goles de Josh Fowler han llegado en Perth. Taylor Steven, el chico de la zona, ha llamado la atención con sus centros desde la derecha, especialmente en la victoria ante Hibs. Atrás, la pareja de centrales Cheick Diabate–Zach Mitchell representa la vieja escuela: contundentes, sin florituras, dispuestos a poner la cabeza donde duele. Aun así, St Johnstone todavía no ha logrado dejar su portería a cero en liga. Un detalle que Celtic intentará explotar.

Y en Perth aún resuena un recuerdo incómodo para los de Glasgow. En abril de 2025, en plena temporada negra que acabó con el descenso de St Johnstone, el estadio vivió una de sus pocas noches felices con una victoria sobre Celtic. No hace falta irse muy lejos en el tiempo para encontrar un aviso serio.

Un miércoles con aroma de domingo

Rangers y Celtic afrontan este doble compromiso con la mirada inevitablemente puesta en el domingo y el primer Old Firm del curso, en los cuartos de final de la Premier Sports Cup. Pero el riesgo es evidente: quien se distraiga, tropieza.

Rangers necesita confirmar que su reacción no es un espejismo, que la defensa asentada y el nuevo aire en el juego pueden sostenerse también ante un St Mirren que llega con autoestima y un técnico en racha. Celtic, por su parte, debe demostrar que sabe ganar sin Yang, que su plantilla renovada tiene recursos de sobra para sobrevivir a bajas puntuales y a rivales que no se achican.

La tabla puede recuperar su viejo orden en cuestión de horas. O puede abrir una grieta inesperada justo antes del primer gran choque del año en Glasgow. ¿Quién llegará al derbi con la voz más alta?