Canadá busca avanzar en la Copa del Mundo, pero primero enfrenta a Suiza
El equipo de Canadá se prepara para su último partido de la fase de grupos contra Suiza este miércoles con la oportunidad de acceder por primera vez a la etapa eliminatoria de la Copa del Mundo sin salir de su país. Los dos empates iniciales en el Grupo B dejaron abierta la posibilidad para las cuatro selecciones de avanzar, aunque Catar y Bosnia-Herzegovina enfrentan pocas probabilidades.
Con una victoria o incluso un empate frente a Suiza, Canadá aseguraría el primer lugar del grupo y jugaría el partido de octavos de final en el estadio BC Place de Vancouver.
Vancouver, una ventaja que el equipo quiere aprovechar
El entrenador canadiense, Jesse Marsch, afirmó que mantenerse en Vancouver es la prioridad absoluta. El extremo Liam Millar confesó haber sentido "piel de gallina" en el primer partido que Canadá disputó en casa, destacando la energía del público y el himno nacional. Millar cree que conservar ese ambiente durante todos los encuentros sería una gran ventaja.
Suiza, favorita con la clasificación casi asegurada
El conjunto suizo, considerado favorito del grupo, tiene casi garantizado su pase a la siguiente fase. Sin embargo, terminar en primer lugar le daría beneficios importantes, como días extra de descanso y un camino más favorable en el torneo. Históricamente, Suiza solo ha ganado su grupo una vez, en 2006.
"Si mostramos nuestro mejor nivel, creo que ganaremos mañana", comentó el defensor suizo Manuel Akanji, quien no se conforma con un empate.
Por su parte, Canadá logró una contundente victoria 6-0 sobre Catar en su debut, por lo que un empate con Suiza le bastaría para mantener la cima del grupo junto a los otros anfitriones, México y Estados Unidos.
La mentalidad de Canadá para el partido decisivo
Marsch recordó que desde que asumió el cargo en 2024, el objetivo ha sido claro: ganar el grupo. Reconoció que Suiza tardó en encontrar su ritmo en el torneo, pero advirtió que su equipo saltará al campo con la intención de ganar, evitando tanto un juego excesivamente conservador como uno demasiado agresivo.
"No vamos a jugar para empatar, sino con la mentalidad y la táctica para ganar", señaló Marsch.





