futbolalinstante full logo

Celtic recupera jugadores clave pero enfrenta baja de Yang

Celtic empieza a recuperar piezas importantes justo cuando el calendario aprieta. Kasper Hogh ya se ha reincorporado a los entrenamientos en los últimos días y esta mañana se le ha unido Kieran Tierney, que volvió a trabajar con el resto del grupo. Ambos entran en la pelea por un lugar en la convocatoria del próximo partido, con el delantero danés mejor posicionado para tener minutos. Eso sí, el panorama físico no está despejado del todo: hay “un par de problemas de condición” más dentro del vestuario.

En medio de ese escenario, O'Neill se detiene en una de las grandes apuestas de futuro del club, el joven de 18 años Mheuka. No duda al valorar su potencial: “Espero que lo haga bien. Tiene pinta de jugador”, subraya. Y matiza, consciente del ruido que rodea a cualquier promesa: “No me gustaría lanzar una avalancha de elogios hacia alguien si luego no está preparado, pero creo que es claramente capaz.”

Más munición arriba que el año pasado

El técnico mira a su línea ofensiva y ve un paisaje muy distinto al de la temporada pasada. Con Kasper Hogh, Mheuka, Camilo Duran y Callum Osmand, O'Neill sostiene que Celtic “definitivamente tiene mejores opciones arriba que las que teníamos la temporada pasada”. La comparación no es gratuita: reconoce que el curso pasado llegó a preguntarse “de dónde iban a salir los goles.

Ahora, al menos sobre el papel, las alternativas se multiplican. Perfiles distintos, edades diferentes y la sensación de que el equipo ya no depende de un solo foco para encontrar el gol. Otra cuestión será cómo encajar todas esas piezas cuando lleguen los partidos grandes y la exigencia no permita margen de error.

Un vacío en la banda: la marcha temporal de Yang

No todas son buenas noticias. La marcha temporal de Yang Hyun-jun con la selección de Corea del Sur, convocado para disputar los Asian Games, deja un hueco evidente en el once. Estará fuera durante los próximos cuatro partidos y O'Neill no lo disimula: será “una gran baja” para Celtic.

El técnico se deshace en elogios hacia el extremo: “Está jugando de forma excepcional en lo que hace con el balón. Es fantástico, ha marcado un par de goles muy importantes para nosotros”. Pero el impacto de Yang no se mide solo con estadísticas. O'Neill pone el acento en su despliegue sin balón: “Y lo que hace sin balón, no creo que nadie pueda cuestionar su capacidad de trabajo. Ha estado genial desde que llegué aquí. Creo que simplemente ha respondido a un poco de estímulo.”

La incógnita ahora es quién asumirá ese volumen de esfuerzo, profundidad y gol en la banda mientras dure su ausencia. El ataque gana nombres, pero pierde a uno de sus hombres más en forma.

Johnstone aprieta por la portería

Entre tanta mirada al frente de ataque, O'Neill también se fija en la portería. Johnstone ha dejado claro que quiere ser el número uno de Celtic, una ambición que el entrenador aplaude: le resulta “realmente gratificante” ver esa determinación.

Recuerda que “no hace tanto tiempo” el guardameta estuvo involucrado con la selección de Inglaterra, un sello de nivel que no se borra. En los entrenamientos, según el técnico, se le ve “muy bien”, y O'Neill deja caer que su oportunidad llegará: “En algún momento entrará en un partido porque será necesario para él.” No es una promesa vacía, suena más a aviso de rotación planificada en un calendario que no perdona.

Halagos para el St Johnstone de Valakari

El próximo rival también se ha ganado el respeto de O'Neill. El entrenador elogia al St Johnstone de Simo Valakari, al que define como un equipo “realmente talentoso”. Le gusta lo que ve: “Es agradable verles. También quieren jugar al fútbol y están comprometidos. Hay una vitalidad en ellos que es muy alentadora.”

No se queda ahí. Encuentra paralelismos con otro proyecto emergente de la liga: “No muy diferente en muchos aspectos a lo que Craig McLeish está haciendo en St Mirren.” Un elogio que, traducido al césped, significa que Celtic no espera un rival que se encierre sin más, sino a un equipo dispuesto a discutirle la pelota y el ritmo del partido.

Entre la recuperación de Hogh y Tierney, la irrupción de jóvenes como Mheuka, la baja sensible de Yang y la ambición de Johnstone bajo palos, el cuadro de O'Neill entra en una fase clave: tiene más opciones que nunca, pero también menos excusas. Ahora la pregunta es clara: ¿sabrá transformar todo ese potencial en autoridad real sobre el campo?