Chiesa podría unirse al Inter tras la venta de Curtis Jones
Liverpool ya ha abierto la puerta una vez este verano. Y el Inter no parece dispuesto a marcharse todavía.
El club de Anfield cerró el viernes la venta de Curtis Jones al Inter por una cifra que podría alcanzar los 30 millones de libras, un movimiento importante para ambos vestuarios. El centrocampista de 25 años aterriza en San Siro como una apuesta de presente, pero en Milán miran de reojo a otro nombre del plantel red: Federico Chiesa.
Chiesa, un campeón de liga sin sitio en Anfield
Chiesa, 28 años, llegó a Liverpool en 2024 procedente de Juventus por unos 12,5 millones de libras. Sobre el papel, era un fichaje de peso: internacional con Italia, campeón de la Euro 2020, un extremo con colmillo. En la práctica, su etapa en Merseyside ha sido una sucesión de frustraciones.
Su salario, en torno a las 150.000 libras semanales según los informes, refleja el estatus con el que fue recibido. Su rol real ha sido muy distinto. Pese a figurar como campeón de la Premier League, el italiano ha vivido más como actor secundario que como protagonista en Anfield, siempre a la sombra de otros atacantes y sin continuidad real.
La pretemporada tampoco ha cambiado el guion. Chiesa no ha logrado convencer a Andoni Iraola y su salida se perfila como una posibilidad clara, siempre que Liverpool reciba una oferta que considere adecuada.
El efecto dominó de Luis Henrique
Ahí entra en escena el Inter. El club nerazzurro tiene prácticamente encaminada la venta del brasileño Luis Henrique a Roma por unos 25 millones de euros. Esa operación abre un hueco inmediato en la plantilla de Cristian Chivu, que necesita un relevo en banda.
Y el candidato ya tiene nombre y apellidos. Según el periodista cercano al Inter, Fabio Bergomi, Chiesa figura en la cima de la lista para reemplazar al brasileño.
“Chiesa podría ser el que llegue en lugar de Luis Henrique, si Luis Henrique acepta Roma, como parece ser el caso”, explicó Bergomi en su canal de YouTube. “Así que yo lo reduciría a Chiesa, porque quizá al final cierran a Chiesa y es una opción plausible”.
El mensaje es claro: si Roma termina de rematar el fichaje de Luis Henrique, el Inter está listo para lanzarse de lleno a por el italiano de Liverpool.
Entre lesiones, dudas y una puerta de salida
La situación deportiva de Chiesa no ayuda a frenar los rumores. La temporada pasada, bajo las órdenes de Arne Slot, solo fue titular en dos partidos de Premier League y no logró aprovechar ninguna de esas oportunidades para afianzarse.
En la previa del estreno liguero de Liverpool ante Newcastle, el extremo ni siquiera se ha entrenado con el grupo. Su ausencia, eso sí, no responde a un castigo ni a una negociación avanzada, sino a un nuevo problema físico que vuelve a frenar su ritmo en Inglaterra.
El contexto, sin embargo, es evidente: un jugador con salario alto, poco peso en el once y un club grande dispuesto a ofrecerle un nuevo comienzo en una liga que ya conoce el valor de los extremos italianos. Inter ya ha cerrado a Jones. Ahora estudia si completa el “doblete” con Chiesa.
Si San Siro se convierte también en el próximo escenario del campeón de la Euro 2020, Liverpool no solo habrá aligerado masa salarial y plantilla, sino que habrá reconfigurado de golpe una parte importante de su segunda línea ofensiva. La pelota está en el tejado de los despachos.





