Cody Gakpo: Liverpool, Tottenham y el interés de Manchester United
El nombre de Cody Gakpo vuelve a agitar el mercado inglés. No por sus números del último curso con Liverpool, discretos para lo que se esperaba, sino por el peso de un interés que nunca terminó de apagarse en Old Trafford… y por la irrupción seria de Tottenham en la carrera.
El delantero neerlandés viene de una temporada gris en la Premier: nueve goles y seis asistencias en 52 partidos, muy lejos de los 18 tantos y siete pases de gol que firmó el curso anterior. Un bajón evidente en la escena doméstica. Sin embargo, cuando el escaparate fue el Mundial, el guion cambió por completo: tres goles y una asistencia en cuatro encuentros, antes de la sorprendente eliminación de Países Bajos en octavos ante Marruecos. Ahí se vio al Gakpo que sedujo a media Europa.
En Anfield lo necesitan de ese nivel. Más todavía ante un escenario que puede obligarle a asumir más responsabilidad en el centro del ataque. El equipo requiere alternativas que alivien la carga de Alexander Isak, mientras Hugo Ekitike estará fuera al menos hasta enero tras romperse el tendón de Aquiles. El contexto empuja al neerlandés hacia un papel más central, más determinante.
Y justo en ese momento reaparecen los rumores de salida.
United sueña, pero el muro Liverpool sigue en pie
El interés de Manchester United no es nuevo. Erik ten Hag ya había pedido su fichaje en 2022, cuando Gakpo brillaba en el PSV y se había convertido en el jugador más excitante del club de Eindhoven. El plan era vestirlo de rojo en Old Trafford. El desenlace fue otro: Liverpool se adelantó y cerró un acuerdo cercano a las 35 millones de libras en diciembre, para incorporarlo en enero.
Desde entonces, el United no le ha quitado los ojos de encima. Lo confirmó el periodista Ben Jacobs en una entrevista con The United Stand: en el club de Old Trafford “adoraban” a Gakpo antes de que fichara por Liverpool y su aprecio no ha desaparecido. El problema es el de siempre: la frontera entre dos gigantes históricos que casi nunca hacen negocios entre sí.
Jacobs lo dejó claro: los dos clubes prácticamente no se sientan a negociar. La operación, por pura tradición y rivalidad, nace casi condenada. Además, desde el entorno de Liverpool niegan que Gakpo haya pedido salir “de ninguna manera o forma”, pese a los informes surgidos en Países Bajos. En Anfield, el mensaje es de calma.
Tottenham se adelanta y huele la oportunidad
Mientras United observa, Tottenham se mueve. Y lo hace con decisión. El club londinense ha incluido al neerlandés en su lista de extremos deseados, junto a nombres del calibre de Rafael Leao, Savinho y Antonio Nusa. De todos ellos, Gakpo es, hoy, el objetivo más concreto.
Jacobs apunta a los Spurs como el pretendiente más serio. El escenario que dibuja es claro: si el jugador, en algún momento, pide expresamente salir de Liverpool, habrá clubes de la Premier dispuestos a presentarse con una oferta. En ese caso, Tottenham estaría en primera fila.
Liverpool, por su parte, no está activamente buscando comprador. Pero tiene un precio en mente: a partir de 70 millones de libras, el club escucharía propuestas. Es una cifra que marca la frontera entre la intención de retenerlo y la tentación de hacer caja con un activo que aún conserva un enorme valor de mercado, pese a su campaña irregular.
¿Un verano decisivo para Gakpo?
La situación se resume en una tensión contenida. Liverpool quiere que Gakpo dé el salto definitivo y lidere más, ya sea desde la banda izquierda o como referencia ofensiva. Tottenham ve en él una pieza ideal para reforzar un ataque que busca más pegada y desequilibrio. Manchester United, en un segundo plano, mantiene vivo un viejo deseo, atado de pies y manos por una rivalidad que rara vez se rompe en la mesa de negociaciones.
Todo queda pendiente de un gesto. De una petición formal del jugador. De una oferta que roce esos 70 millones. De una decisión en Anfield sobre si el neerlandés es parte central del futuro… o la gran venta que cambie el tablero.
La pelota, esta vez, no está solo en el césped. Está en el despacho de Liverpool y en la mente de Cody Gakpo. ¿Será este el verano en que se atreva a moverla?





