Cristian Volpato: el segundo análisis confirma cocaína y complica su futuro
Cristian Volpato ya no puede refugiarse en la palabra “error”. El segundo análisis de la muestra oral del internacional australiano también dio positivo por cocaína, pese a que durante semanas él y su entorno defendieron que el test realizado en carretera había arrojado un falso positivo.
El mediocampista, una de las revelaciones de los Socceroos en el último Mundial, había negado de forma tajante haber consumido cocaína tras ser detenido por exceso de velocidad en el Anzac Bridge, a finales de julio. Aquel control rutinario de tráfico se ha convertido ahora en un caso que salpica a la selección australiana, al fútbol italiano y a la imagen pública de uno de sus talentos emergentes.
NSW Police confirmó en un comunicado que la segunda muestra de fluido oral, enviada a análisis la semana pasada, también detectó presencia de cocaína. Volpato recibió una notificación de infracción de tráfico y una multa de 722 dólares. No es su único castigo: el jugador de 22 años perdió su licencia de conducir internacional durante seis meses.
El contexto del incidente agrava la historia. Volpato fue sorprendido conduciendo un BMW casi 50 km/h por encima del límite de velocidad, en el mismo punto donde ya había sido multado por exceso de velocidad apenas dos horas antes. Todo, en la víspera del inicio de la temporada de la Serie A italiana.
Entre goles en Italia y un futuro en duda con los Socceroos
Al día siguiente del episodio, Volpato regresó a Italia para reincorporarse a los entrenamientos con Sassuolo. Sobre el césped, el ruido parecía apagarse: dos goles en los primeros cinco partidos del curso y un papel creciente en el equipo.
Pero el impulso se frenó el pasado fin de semana. El australiano se retiró lesionado en el minuto 38 del empate 2-2 ante Bologna, con un problema en los isquiotibiales que lo dejará fuera de los amistosos de Australia frente a Brasil en Queensland a finales de mes.
Esa lesión, inesperadamente, le da aire a Tony Popovic y a Football Australia. Evita, al menos por ahora, una decisión incómoda: convocar o no a un jugador bajo la sombra de un positivo por cocaína.
Football Australia confirmó que ha sido informada del resultado de la segunda prueba oral y que está “buscando una verificación independiente” antes de dar cualquier paso. El caso ya no es solo un asunto de tráfico; se ha convertido en un test para los protocolos y los principios de la federación.
La defensa de Volpato: “Nunca ha tocado cocaína”
Mientras el caso se endurece desde el lado policial, la defensa de Volpato se atrinchera. Su abogado, Paul McGirr, sostiene que el futbolista es inocente y estudia recurrir la multa.
“Nuestro cliente nunca ha tocado cocaína y niega enérgicamente haberla consumido jamás”, afirmó McGirr. Según su versión, inmediatamente después del incidente, Volpato acudió a un centro médico y se sometió de forma voluntaria a un análisis de orina que no detectó rastros de cocaína, ni de otras drogas ni de alcohol.
Un eventual recurso buscaría abrir la caja negra del procedimiento en carretera: posibles problemas de contaminación y el método utilizado para tomar la muestra. “Queremos ver cómo se hizo”, remarcó el abogado.
En privado, Volpato explicó inicialmente a familiares y amigos que creía que le habían echado algo en la bebida mientras celebraba el cumpleaños de un amigo en el CBD de Sídney el 21 de julio. Esa sospecha no ha sido probada, pero forma parte del relato que su entorno esgrime para cuestionar el origen del positivo.
Sassuolo, pruebas negativas y una cronología incómoda
Sassuolo también se movió rápido cuando estalló el caso. Días después del primer positivo, el club italiano emitió un comunicado en el que aseguraba que, a su regreso, el mediocampista se sometió a análisis de orina y de sangre, ambos con resultado negativo.
Esa información, sin embargo, no borra el positivo en las muestras orales. Los especialistas recuerdan que la cocaína puede desaparecer del rastro en sangre y orina en cuestión de pocos días, lo que deja un margen de incertidumbre sobre el momento exacto en que el club realizó esas pruebas.
Mientras tanto, en Italia, Volpato intenta sostener su carrera entre goles, una lesión inoportuna y un caso que se sigue instruyendo a miles de kilómetros.
Popovic, prudente ante un caso que puede marcar el vestuario
Tony Popovic habló el martes, antes de que se conociera el resultado del segundo análisis. Fue cauto, casi medido al milímetro.
“No puedo comentar si ha vulnerado los estándares del equipo”, dijo el seleccionador. “Estos jóvenes, les pasan cosas y puedes quedar atrapado en algo que tenemos que analizar. Hay un proceso en marcha y tenemos que seguir ese proceso.”
El técnico se aferra a la vía institucional mientras espera claridad. La federación, también. La pregunta ya no es solo si Cristian Volpato volverá pronto a vestir la camiseta de los Socceroos, sino qué tipo de línea quiere trazar el fútbol australiano con uno de sus talentos más visibles en el centro de una tormenta de cocaína, velocidad al volante y credibilidad en juego.





