Dominik Szoboszlai salva un punto para Liverpool en St James’ Park
Dominik Szoboszlai rescató a última hora un punto para Liverpool en St James’ Park con un penalti que dice mucho más que el 2-2 final. Dice jerarquía. Y quizá también dice nuevo lanzador tras la marcha de Mohamed Salah.
El húngaro, listado como centrocampista de 7.0m en Fantasy, agarró la pelota cuando el reloj ya se ahogaba y la estampó en la escuadra. Imparable. Gol de presión máxima en un estadio encendido contra él y contra los suyos.
“Estuve practicando mucho en pretemporada… en los entrenamientos”, explicó después Szoboszlai, agradeciendo a los porteros suplentes por servirle de sparring. No son palabras vacías: en el césped se vio a un jugador que quería y asumía ese momento.
Szoboszlai manda a balón parado… y desde los once metros
La jugada del penalti la provocó Victor Munoz, que entró desde el banquillo y encaró donde antes se había apagado Rio Ngumoha. El árbitro no dudó. Y tampoco Szoboszlai.
Andoni Iraola no quiso cerrar el debate del todo, pero dejó claro el nivel del lanzamiento: “No tenemos solo a Dom y Alexander [Isak]. Tenemos más especialistas muy buenos. Alexis [Mac Allister] también estaba en el campo y es muy buen lanzador, Cody [Gakpo]… tenemos muchos. Pero Dom mostró el nivel. Es un penalti casi imposible de parar”.
Mientras tanto, el 8 de Liverpool se adueñó de todo balón parado: todos los córners, todas las faltas. Mando absoluto en las acciones a balón detenido, otro detalle que pesa en un equipo que busca nuevas jerarquías ofensivas.
Antes de ese 2-2, Cody Gakpo ya había firmado un golazo: disparo raso, seco, desde fuera del área, directo al rincón. El neerlandés fue un martillo: seis tiros, más que nadie en esta primera jornada, y además alcanzó el umbral de contribución defensiva (DefCon) para terminar con 12 puntos en Fantasy. Producción y trabajo, las dos cosas.
Isak vuelve a casa… y se queda corto
El regreso de Alexander Isak a St James’ Park se intuía como una tarde de reivindicación. No lo fue. Participó en cinco acciones de tiro —entre remates propios y ocasiones creadas—, pero nunca dio la sensación de tener el partido en sus manos.
Un cabezazo bloqueado, un remate alto desde dentro del área y muchas carreras sin premio ante un Liverpool que disparó 27 veces y vivió más en campo rival que en el suyo. El sueco se marchó con la sensación de haber peleado más que brillado.
Iraola lo defendió: “Creo que esperaba un poco el ambiente, no ha sido una gran sorpresa para él. Ha intentado todo, nos ha dado buenas posiciones con balón. Ha tenido un par de situaciones para finalizar dentro del área, quizá no las más claras que él quería o que nosotros queríamos, pero lo valoro. Ha seguido empujando, luchando, y es un buen paso para Alex siendo el primer partido”.
A su lado, Florian Wirtz tampoco encontró su sitio. El alemán, 7.5m en Fantasy, formó pareja arriba con Isak, pero se quedó en intenciones. Probó a Lukas Hornicek con un disparo temprano que el portero resolvió bien, y poco más. En el minuto 60 ya estaba en el banquillo.
En Liverpool, varios nombres en rojo también dejaron dudas. Los dos laterales sufrieron y Rio Ngumoha, por la derecha, jamás pareció cómodo. Su relevo, Munoz, cambió el guion: encaró, atacó el espacio y provocó el penalti que lo igualó todo al final.
Atrás, el equipo de Iraola tampoco transmitió demasiada seguridad. Solo Jeremy Jacquet, central de 5.0m, sostuvo el tipo durante buena parte del encuentro antes de ser sustituido en el 70. “Jeremy no ha hecho una pretemporada propiamente dicha, así que era de esperar que no terminara el partido”, admitió el técnico, que volvió a insistir en el papel de los cambios: “Todos los suplentes nos dieron energía. La necesitamos porque es difícil aguantar los 90 minutos con los mismos jugadores con la forma en la que queremos jugar”.
Wissa, el motor de un Newcastle eléctrico
El marcador dirá que Newcastle dejó escapar dos puntos al final. El juego cuenta otra historia: el estreno de Matthias Jaissle dejó señales muy prometedoras.
Anthony Elanga y Joe Willock firmaron los goles, pero el foco se lo llevó Yoane Wissa. Brutal en su nuevo rol. Arrancó como mediapunta, por detrás de Will Osula, y desde ahí lo hizo casi todo: llegó, falló un par de ocasiones muy claras, pero conectó líneas, se giró entre centrales y mediocentros, y condujo con potencia para servir el tanto de Willock.
“Con el nuevo rol que me ha dado me ha dado mucha confianza. Soy uno de los líderes, así que tengo que respaldarlo”, explicó Wissa sobre Jaissle. No se quedó ahí: “El míster espera que sea un líder y que lidere al grupo. Quiere que gane balones, que me asegure de que todos van hacia adelante, a por el golpe, y a veces que esté calmado. Quiere mucha energía y ese es el rol que me dio, y estoy muy feliz”.
La descripción encaja con lo que se vio. Cada transición de Newcastle parecía encontrar a Wissa flotando entre líneas, listo para lanzar el contraataque. Los dos goles llegaron precisamente así: ataques rápidos, verticales, con espacios a la espalda de la zaga de Liverpool. Aviso directo para Tottenham, próximo rival: cualquier despiste en los balones a la espalda puede costar caro.
Detrás, Hornicek estuvo sobrio bajo palos y Amar Dedic, lateral de 4.5m, dejó una actuación sólida, sin estridencias pero con fiabilidad. En el centro del campo, Lewis Miley (5.5m) fue otra nota positiva, más aún teniendo en cuenta su pretemporada limitada. Se ofreció, dio ritmo y no se escondió en un partido de ida y vuelta.
Burn, baja sensible y la incógnita de Osula
No todo fueron buenas noticias para Newcastle. Dan Burn, capitán y referencia defensiva, se perderá las próximas semanas por una lesión de tobillo sufrida en un entrenamiento. Estaba en la terna para jugar ante Liverpool, pero apareció en St James’ Park con muletas y bota protectora. Golpe duro para la zaga de Jaissle en pleno arranque de curso.
Queda por aclarar también el estado físico de Will Osula. El delantero terminó tocado tras un choque, aguantó unos minutos, pero finalmente tuvo que ser sustituido en el 56. De momento no hay parte médico, aunque el duelo de EFL Cup entre semana ante West Bromwich Albion obligará a Jaissle a dar pistas en la previa.
Liverpool se va con un punto que sabe a alivio más que a premio. Newcastle se marcha con la sensación de que su nuevo plan de juego puede hacer daño a cualquiera. Y en medio de todo eso, una pregunta que ya sobrevuela Anfield: ¿ha nacido en St James’ Park el nuevo dueño de los penaltis del Liverpool?





