Exequiel Zeballos: De Napoli a Monza, el ídolo de mi padre es Maradona
Exequiel Zeballos, de estar cerca de Napoli a aterrizar en Monza: “El ídolo de mi padre es Maradona”
El destino de Exequiel Zeballos dio un giro brusco en cuestión de días. El delantero de Boca Juniors tenía prácticamente encaminado su desembarco en Napoli, con acuerdo personal cerrado, pero el club argentino frenó la operación. La propuesta, cercana a los 10 millones de euros más variables, no convenció a la dirigencia xeneize.
Mientras su contrato se acercaba al final —vence el 31 de diciembre—, el escenario cambió. Y en el último día de mercado apareció una puerta inesperada: Monza. No es un gigante de Serie A, pero sí una oportunidad real para dar el salto a Europa.
Monza se adelanta y se lleva al atacante
Monza aprovechó el contexto y cerró el fichaje de Zeballos por una cifra cercana a los 4 millones de euros, pero solo por el 60% de su ficha. Boca Juniors se reservó el 40% de una futura venta, una señal clara de que en el club aún creen en la proyección del atacante de 24 años.
Zeballos ya está en Italia. A su llegada al aeropuerto de Milán, el jugador habló brevemente con la prensa y dejó claro que el movimiento, aunque acelerado, no fue improvisado.
“Pasó todo muy rápido, hoy voy a hablar con el entrenador Ivan Juric”, dijo el delantero, todavía con el viaje encima pero con la mente ya puesta en su nuevo club.
Maradona, el hilo emocional con Italia
Detrás de la decisión hay algo más que táctica y proyección deportiva. Hay una historia familiar.
“Quería venir a Italia porque el ídolo de mi padre es Maradona”, confesó Zeballos.
Esa frase explica buena parte del magnetismo que ejerce el fútbol italiano sobre muchos jugadores argentinos, y en su caso, da un matiz emocional a un traspaso que parecía tener otro destino: Napoli, la casa futbolística de Diego.
El consejo de Paredes y el guiño a Napoli
En el vestuario de Boca también encontró guía. Zeballos habló del rol de Leandro Paredes, con pasado en Roma y Juventus, a la hora de analizar la posibilidad de jugar en Italia.
“Es verdad, Paredes me dio muchos consejos, sobre todo cuando hablábamos de Napoli”, reconoció el atacante.
El club del sur de Italia lo tenía apuntado como un refuerzo punzante para el frente de ataque, pero la negativa de Boca cortó el camino.
El resultado: no jugará en Napoli, pero sí en la misma liga que lo sedujo desde chico a través de los relatos de su padre y el mito de Maradona.
Un extremo para las dos bandas
Zeballos llega a Monza como un atacante versátil, capaz de moverse por ambas bandas. En Boca Juniors disputó 140 partidos oficiales, en los que sumó 16 goles y 16 asistencias. Números discretos pero acompañados por una sensación constante de peligro cada vez que encaraba en el uno contra uno.
Monza apuesta por su desborde, su cambio de ritmo y su capacidad para aparecer tanto por izquierda como por derecha. Boca, mientras tanto, se guarda una porción importante del futuro negocio, por si este salto a Serie A termina siendo apenas el primer escalón de una carrera europea más grande.
La historia dirá si el chico que creció escuchando hablar de Maradona en Napoli terminará usando algún día la camiseta celeste o si Monza será el lugar donde escriba su propio capítulo en Italia. Por ahora, el escenario está listo. Y Zeballos ya está en escena.






