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Francia brilla sin Deschamps en Mundial 2026

Didier Deschamps no estuvo en el banquillo. Estuvo de duelo. El seleccionador de Francia se perdió el partido de la fase de grupos del viernes ante Noruega en el Mundial 2026 tras el fallecimiento de su madre, un golpe personal que atravesó de lleno a una de las grandes favoritas del torneo.

El equipo respondió con fútbol. Y con carácter.

El luto que FIFA no permitió

La Fédération Française de Football quiso rendir homenaje a la madre de su seleccionador con un gesto sencillo: brazaletes negros en los jugadores durante el encuentro. Según informó la periodista Amy Lawrence, de The Athletic, FIFA rechazó la petición.

El desencuentro no terminó ahí. La FFF comunicó inicialmente a los periodistas que se guardaría un minuto de silencio en memoria de la madre de Deschamps. Pocos minutos después, tuvo que rectificar: el minuto de silencio estaba dedicado a las víctimas del devastador terremoto en Venezuela, tal y como había establecido FIFA.

Entre la intención de un tributo íntimo y el protocolo del organismo, el homenaje que Francia quería para su técnico nunca llegó a materializarse como el vestuario imaginaba.

Un equipo acostumbrado a la presión

Deschamps dirige a la selección desde 2012. Bajo su mando, Francia ha construido una era: campeona del mundo en 2018, subcampeona en 2022, siempre instalada en la élite competitiva, siempre señalada como candidata.

En 2026 no es distinto. Con Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé peleando por la Bota de Oro, el combinado francés volvió a presentarse como una máquina afinada incluso en una noche emocionalmente delicada.

Esta vez, el peso del día lo llevó Guy Stéphan, asistente de toda la vida, convertido en seleccionador interino por una noche. El contexto invitaba al bloqueo. El resultado fue lo contrario.

Dembélé en modo Ballon d'Or

Francia arrolló 4-1 a Noruega, firmando un pleno impecable en la fase de grupos: tres partidos, tres victorias. Sin titubeos. Sin concesiones.

La figura, otra vez, fue Ousmane Dembélé. El vigente Ballon d'Or destrozó a la zaga noruega con un hat-trick histórico: el segundo más rápido en la historia de los Mundiales. Velocidad, desborde, precisión en el remate. Un recital en el que cada toque parecía un recordatorio de por qué hoy se le considera uno de los futbolistas más determinantes del planeta.

La goleada, más allá del brillo individual, mostró un equipo reconocible. Automatismos, agresividad tras pérdida, hambre en cada transición. La Francia de Deschamps, dirigida por Stéphan, se movió con la misma identidad de siempre, como si el vacío en el banquillo se transformara en una razón extra para competir.

Camino despejado… por ahora

El 4-1 selló el liderato del grupo con un 3-0 perfecto. El premio deportivo es claro: un cruce de octavos de final ante una selección clasificada como tercera, en el MetLife Stadium de New Jersey, el martes.

En lo futbolístico, Francia llega lanzada. En lo emocional, sigue marcada por la ausencia de su arquitecto principal.

El equipo ha demostrado que puede ganar sin Deschamps en la banda. La verdadera cuestión, en un Mundial que no perdona ni un desliz, es hasta dónde puede llegar este grupo cuando su líder vuelva a sentarse en el banquillo con el duelo todavía a flor de piel.

Francia brilla sin Deschamps en Mundial 2026