Lauren James y el Gol del Año en la UEFA Women's Champions League
Lauren James no solo ha vuelto. Ha vuelto para mandar.
Después de un inicio de curso marcado por la lesión sufrida mientras ayudaba a la selección de Inglaterra a revalidar el Campeonato de Europa, la atacante de 24 años ha respondido como lo hacen las grandes: con actuaciones dominantes, goles decisivos y una influencia que ha marcado el pulso de la temporada 2025/26.
El reconocimiento no ha tardado en llegar desde la grada. La afición la ha elegido Jugadora de la Temporada de la sección femenina por segunda vez en su carrera, uniéndose a un grupo selecto en el club: Fran Kirby, Sam Kerr y Erin Cuthbert son las únicas que habían logrado repetir este galardón. Ahora el nombre de James se instala definitivamente en esa lista de referencia.
Pero el curso de Lauren James no se explica solo con regularidad. También con momentos que cortan la respiración.
Un zurdazo para la historia
La acción que le ha valido el premio al Gol de la Temporada nació en un contexto adverso. Primer partido de la eliminatoria de cuartos de final de la UEFA Women's Champions League frente a Arsenal. El equipo iba por detrás en el marcador, el ambiente cargado, la tensión propia de un cruce entre gigantes.
Un córner mal despejado cayó en la frontal. El balón terminó en los pies de James, ligeramente escorado. Control, pausa mínima. Se lo acomodó hacia su teórica pierna “débil”, la izquierda. Y entonces, el latigazo.
Un disparo enroscado, seco, desde unos 25 metros, volando hacia la escuadra. Imparable. De los que silencian a la grada rival y encienden a la propia. De los que se recuerdan al final de la temporada cuando hay que elegir un solo instante por encima del resto.
Ese zurdazo, más propio de una especialista que de alguien a quien se le presupone menos dominio con esa pierna, ha sido elegido por la hinchada como el mejor gol del curso. Un premio que añade una pieza más al escaparate personal de James en una campaña que ya era sobresaliente.
Un voto de la grada con peso específico
En la votación de los aficionados, James se llevó un tercio de los votos totales, una cifra que refleja tanto la espectacularidad del gol como el impacto emocional del momento en el que lo marcó.
No era una elección sencilla. Entre las candidatas figuraba también el último tanto de Sam Kerr con el club, una volea contra Manchester United que se quedó a las puertas del premio y terminó como subcampeona en la votación. Un gol cargado de simbolismo, de despedida, que en cualquier otra temporada habría tenido argumentos de sobra para imponerse.
El podio lo completó Ellie Carpenter, cuyo brillante gol en acción individual frente a Barcelona se ganó un lugar entre las mejores dianas del año. Tres estilos, tres contextos, un mismo denominador común: calidad de élite.
Pero la balanza se inclinó hacia Lauren James. Por la estética. Por la dificultad. Por el escenario. Por la sensación de que ese golpeo, en ese momento, definía lo que ha sido su temporada: personalidad, atrevimiento y una confianza que ya no se discute.
A los 24 años, con dos premios de Jugadora de la Temporada y ahora el Gol del Año en el bolsillo, la pregunta ya no es qué ha logrado James, sino hasta dónde puede llevar a su equipo en las noches grandes de Europa.






