Liverpool acelera por Bradley Barcola como relevo de Salah
Liverpool ya tiene elegido al heredero de Mohamed Salah. Y se llama Bradley Barcola.
El club de Anfield ha alcanzado un acuerdo de principio con Paris Saint-Germain para el fichaje del delantero francés, en una operación que rondará los 120 millones de libras (140 millones de euros), con más de 100 millones garantizados. Falta la firma, pero el esqueleto del traspaso está trazado.
Una negociación de alto nivel
Las conversaciones se han movido en la cúpula de ambos clubes. Por parte de Liverpool, el director deportivo Richard Hughes, el CEO Billy Hogan y el presidente de Fenway Sports Group, Mike Gordon, han liderado las gestiones. En el otro lado de la mesa, el presidente Nasser Al-Khelaifi ha tomado las riendas por PSG.
Este jueves se pulen los últimos detalles. No hay contrato firmado todavía, no hay anuncio oficial, pero el acuerdo está encarrilado y las partes trabajan para cerrarlo.
Barcola, de 23 años, ya había dejado clara su postura: quiere jugar en Liverpool. Según se informó, las conversaciones clave entre los dos clubes se celebraron el martes, con el futbolista reafirmando su compromiso con el proyecto de Merseyside.
El relevo de Salah ya tiene nombre
Barcola se convirtió en el objetivo prioritario de Liverpool para reemplazar a Salah a comienzos de verano. A finales de julio, el club ya preparaba una primera oferta formal por el internacional francés.
El atacante tiene todavía dos años de contrato con PSG, pero se ha negado a renovar con el vigente campeón de Europa. El mensaje era evidente. Tanto, que Luis Enrique le dejó fuera de la convocatoria en el estreno liguero del equipo parisino, un 2-2 ante Rennes en la Ligue 1.
Formado en la academia del Lyon, Barcola ha ido creciendo a la sombra de una plantilla plagada de estrellas. Actúa principalmente desde la banda izquierda, aunque también puede jugar por la derecha, un perfil que encaja de lleno con las necesidades de Liverpool en la era post-Salah.
La competencia en París ha sido feroz: Khvicha Kvaratskhelia y Desire Doue peleaban con él por minutos la pasada temporada. En la recta final de la Champions League, el francés fue utilizado sobre todo como revulsivo desde el banquillo, mientras el equipo de Luis Enrique encadenaba su segundo título consecutivo en la competición.
Aun así, sus números hablan de impacto real: 49 partidos con PSG en la campaña 2025-26, 13 goles y 7 asistencias, contribuyendo al doblete de Ligue 1 y Champions. Desde su irrupción en el primer equipo en la 2021-22, acumula 39 goles y 37 asistencias en 152 encuentros.
Este verano, además, se consolidó en la élite internacional: jugó los ocho partidos de Francia en el Mundial y marcó tres goles. Un escaparate perfecto justo antes del gran salto.
El efecto dominó: Gakpo, en el escaparate
Un movimiento de este calibre no se queda en Barcola. Puede agitar también el futuro de Cody Gakpo.
El neerlandés ha sido relacionado de forma insistente con Tottenham Hotspur y también ha despertado el interés de Manchester City durante este verano. La llegada de un fichaje de 120 millones a la línea de ataque de Liverpool podría acelerar decisiones en torno a su papel y a posibles ofertas.
Si Barcola aterriza en Anfield, la competencia en las bandas se disparará. Y las miradas se posarán sobre Gakpo.
Lo que gana Liverpool
El análisis es claro: Liverpool necesitaba un impulso ofensivo. Y lo necesitaba ya.
Barcola es el perfil que el club ha perseguido todo el verano. Un extremo vertical, agresivo, con desborde y gol. Un futbolista capaz de encarar, romper líneas y obligar a los defensas a recular. Justo ese tipo de jugador que, en su mejor versión, condiciona planteamientos rivales.
Si todo se desarrolla según lo previsto, Andoni Iraola dispondrá de otro extremo rapidísimo para moldear el nuevo Liverpool que imagina: más alto, más intenso, más dominante en campo contrario.
La afición lleva semanas esperando un golpe sobre la mesa en el mercado. Este es el fichaje al que se han aferrado durante todo el verano. Ahora, con el acuerdo de principio cerrado y el jugador decidido a vestir de rojo, solo falta una pregunta por responder:
¿Está a punto de empezar la era Barcola en Anfield?






