Iraola debuta en Anfield ante Nottingham Forest
Andoni Iraola apenas ha tenido tiempo de respirar desde que empezó a competir con Liverpool. El domingo pasado, Dominik Szoboszlai le rescató un punto en el último minuto en Newcastle. Este sábado, a las 12.30, llega el verdadero bautismo: primer partido de Premier League en Anfield y un rival incómodo, Nottingham Forest, que convirtió el estadio en territorio hostil para su predecesor Arne Slot.
Mientras el club ultima un acuerdo millonario por Bradley Barcola con Paris Saint-Germain, el técnico vasco intenta aislarse del ruido. Lo suyo, insiste, son los tres puntos ante el equipo de Oliver Glasner.
Anfield, un debut especial
“Va a ser un momento especial para mí tener mi primer partido de Premier League en Anfield”, admitió Iraola. “Ya lo sentí en pretemporada. Estaré pensando en el partido, pero también va a ser emocional, tiene que ser así porque es un lugar especial. Espero que todo vaya bien y pueda disfrutar del partido”.
Disfrutar no es precisamente la palabra que asociaba Slot con Forest. El neerlandés perdió los dos duelos ligueros en casa ante los de Midlands, con un global de 4-0. Forest ganó 1-0 en septiembre de 2024, en el segundo encuentro liguero de Slot en Anfield, y repitió castigo con un 3-0 el pasado noviembre, cuando su proyecto ya hacía aguas.
Iraola sabe el contexto. Y no lo esconde: “Tendremos que ganarnos cada ocasión, ganar nuestros duelos, nada es gratis”.
El plan ante un Forest rocoso
El técnico elogió el trabajo de Glasner: “Ha tenido mucho éxito. Se ve enseguida la estructura. No conceden muchas ocasiones, contra Leeds fue un partido muy ajustado que se decidió con una falta en el último minuto. Defensivamente son muy sólidos y tienen muy buenos jugadores. En transición son una amenaza muy seria al contraataque”.
La receta de Iraola pasa por la paciencia y el balón, sin perder filo: “Tenemos que estar bien con la pelota y ser pacientes porque defensivamente son muy buenos”.
Esa palabra, equilibrio, se repite una y otra vez en su discurso.
El equilibrio que faltó en Newcastle
En St James’ Park, Liverpool dejó escapar el control en las transiciones defensivas. El técnico no rehúye el análisis: “No podemos atacar con todos. No quiero decirle a Ryan Gravenberch que no conduzca el balón, porque marcó contra Monaco y la jugada viene de su pase a Alex. Pero hay un equilibrio, reconocer la situación y cómo podemos compensar esos números en esas posiciones”.
Iraola no quiere un equipo partido, pero tampoco un bloque temeroso: “No podemos pasar de mandar a mucha gente arriba a poner a todos atrás y que parezca todo plano. Es cuestión de identificar la situación. Los jugadores muy buenos ‘huelen’ si pueden arriesgar yendo hacia adelante o si deben quedarse. Es la calidad del jugador la que decide”.
Sobre el empate en Newcastle, el técnico se mostró satisfecho con buena parte del plan: “Creo que controlamos bastante bien el partido, tuvimos posesión con sentido, fuimos bastante directos en ataque. Sentía que estábamos más cerca de marcar que Newcastle en la mayor parte del encuentro. Vi cosas buenas en el primer partido”.
También asumió la crítica por los goles encajados: “Todo el mundo va a los goles, es normal. Si cometes exactamente el mismo error, es lógico que tengamos que hablar de las transiciones defensivas. Creo que mejoramos durante el partido en ese aspecto, fuimos mucho mejores ajustando los números. Para mí, en el primer gol estamos más señalados por cómo estábamos colocados cuando perdimos el balón que en el segundo. Pero pronto estaremos hablando de otra cosa”.
Jacquet, primeras sensaciones y margen de error
Entre las notas positivas del estreno, Iraola destacó a Jacquet: “Jugó muy bien teniendo en cuenta que era su primer partido. Es verdad que estaba cansado, tuvimos que cambiarle porque se le notaba el cansancio en los últimos cinco minutos. Tiene mucha confianza con el balón y es bueno sin balón. Es muy joven, tenemos que aceptar que cometerá errores”.
Ese margen de error para los jóvenes también se ve en decisiones de convocatoria. Harvey Elliott se quedó fuera en Newcastle: “Con Harvey y algunos jugadores solo puedo elegir 20. Harvey lo está intentando y mejora cada semana, pero todavía prefiero otras opciones por el equilibrio en el banquillo. Por eso James McConnell estuvo en la convocatoria. Ahora es una nueva semana y nuevas oportunidades para todos. Tienen que mantener esa mentalidad”.
Fede Chiesa tampoco estará disponible: “Fede no está disponible, en el partido contra Como sintió algo en la espalda”.
Mercado: Barcola en el centro del huracán
Mientras Iraola hablaba, el mercado ardía alrededor. Liverpool ha alcanzado un acuerdo de estructura con Paris Saint-Germain para fichar a Bradley Barcola, un movimiento de más de 100 millones garantizados y un paquete total que podría acercarse a los 120 millones con variables ligadas a éxitos individuales y colectivos.
“Como sabéis, estamos intentando fichar en esa posición”, reconoció el técnico. “No podemos hablar de jugadores que ahora mismo no son nuestros. Pero estamos intentando mejorar y cubrir esa posición porque no tenemos los números. Espero que tengamos buenas noticias pronto, pero todavía no estamos ahí”.
Barcola es el objetivo ofensivo prioritario del verano tras la salida de Mohamed Salah. El exjugador del club francés está llamado a liderar el nuevo ataque, pero Iraola se mueve con cautela: “No sé qué va a pasar. Incluso yo tengo que ser paciente. El 2 de septiembre sabremos quiénes somos y las opciones que tenemos, entonces podremos empezar a hacer planes de verdad. Ahora no lo sabemos”.
El técnico insiste en que el club conoce sus necesidades: “En mi cabeza tengo lo que quiero, lo hemos hablado desde el principio con el club, ellos saben lo que queremos. Se trata de cerrar los acuerdos”.
Necesidad de extremos… y algo más
Iraola no esconde la prioridad: “Es verdad que necesitamos jugadores en las bandas. Estoy seguro de que si podemos mejorar otras áreas lo haremos, pero no sé cómo va a acabar el mercado. Tengo que ser paciente igual que vosotros. Es muy incómodo para mí porque estás lidiando con incertidumbres todo el tiempo. En cuatro o cinco días sabremos lo que tenemos y podremos hacer planes de verdad”.
El entrenador admite que la plantilla está corta en algunas zonas por lesiones de larga duración: “Probablemente nos falte un jugador en algunas posiciones por lesiones de larga duración y esos han sido nuestros principales problemas”.
Desde fuera, voces como la de Stephen Warnock reclaman que, tras cerrar a Barcola, el club vaya también a por un lateral derecho y un centrocampista. Iraola, sin entrar en nombres, no cierra ninguna puerta mientras la ventana siga abierta: “Cuando el mercado está abierto y traemos jugadores caros, no puedo garantizar nada. No sé cuántos vamos a fichar o lo que va a pasar. La experiencia te dice que si hay una oportunidad el último día, puedes hacer algo”.
Gakpo, pieza clave en medio de la tormenta
En medio de tanto ruido, Iraola se aferra al rendimiento de jugadores como Cody Gakpo: “Después del rendimiento que tuvo en el primer partido digo lo mismo, está jugando muy bien para nosotros. Ha estado muy bien desde que volvió del Mundial. Tiene la actitud correcta y espero que podamos mantenerle a ese nivel. Puede ser muy influyente para nosotros”.
Eso sí, el técnico vuelve a recordar que nada es definitivo mientras el mercado siga abierto.
El foco en el centro del campo
La zona media fue objeto de debate tras el duelo en Newcastle. Iraola no se sorprendió por la reacción: “Lo esperaba cuando llegué aquí, sabía que todo se iba a magnificar. Lo estoy empezando a entender. Pero es solo un partido en el que hicimos muchas cosas muy bien, incluso los centrocampistas, aunque hay cosas que tenemos que mejorar. Ahora es cuestión mía, del cuerpo técnico y de los jugadores”.
El mensaje es claro: autocrítica, pero sin dramatismos.
Cuenta atrás hacia Forest
Liverpool llega a este duelo con cuentas pendientes en casa ante Nottingham Forest y con un técnico que intenta construir un equipo agresivo, fluido y, al mismo tiempo, fiable atrás.
“No queremos perder la parte ofensiva, la fluidez, la llegada de muchos jugadores”, subrayó Iraola. “Pero el otro día nos castigaron. Hemos trabajado intensamente en ello. No es nada nuevo, siempre queremos controlar eso”.
Anfield espera. Forest no suele regalar nada. Y entre rumores de fichajes, millones sobre la mesa y debates sobre el centro del campo, el reto para Iraola es simple y brutal: romper la maldición reciente ante los Tricky Trees y demostrar que este Liverpool, con o sin Barcola, empieza a tener una nueva cara.






