Liverpool acelera por Bradley Barcola tras rebaja del PSG
Liverpool ha olido la oportunidad y ha pisado el acelerador. Bradley Barcola, objetivo número uno para el ataque en este tramo final de mercado, está más cerca que nunca después de que el Paris Saint-Germain haya rebajado de forma significativa sus exigencias económicas.
El plan en Anfield es claro: incorporar dos extremos antes del cierre de la ventana estival. Barcola es la prioridad absoluta. Para el segundo fichaje, el favorito ahora mismo es Yankuba Minteh, del Brighton, por delante de Ibrahim Mbaye.
Acuerdo con el jugador y presión sobre PSG
Con Barcola, el trabajo de despacho está muy avanzado. El Liverpool ya tiene pactadas las condiciones personales con el internacional francés y mantiene contactos diarios con la cúpula del PSG para cerrar el montante final y la estructura del acuerdo.
El club parisino no se aferra al jugador. Al contrario: está dispuesto a vender. Barcola, igual que Mbaye, se quedó fuera de la convocatoria para el debut en la Ligue 1 ante Rennes el pasado fin de semana, una señal clara de su condición en la plantilla.
El gran obstáculo siempre ha sido el precio. El PSG abrió la negociación con una cifra desorbitada: 170 millones de euros (145 millones de libras). En Liverpool nunca contemplaron llegar tan alto. Ni cerca.
La situación cambió con fuerza cuando el PSG cerró la llegada de tres atacantes: Ferran Torres, Mika Godts y Maghnes Akliouche. Con el frente ofensivo reforzado, distintas fuentes comenzaron a señalar una rebaja en el precio de salida de Barcola hasta unos 146 millones de euros (125 millones de libras).
Este martes por la mañana, el panorama volvió a moverse: según la información recibida por el periodista Graeme Bailey, el PSG ha reducido aún más la cifra hasta los 140 millones de euros (119 millones de libras).
Récord a salvo y vía libre para el Liverpool
En los despachos de Anfield la noticia ha sido recibida con alivio. No solo por el ahorro, también por la dimensión simbólica del traspaso. La directiva no quiere cargar a Barcola con la etiqueta de fichaje más caro de la historia del fútbol británico.
Esa marca la ostenta actualmente Alexander Isak, por 125 millones de libras, y seguiría intacta incluso si el Liverpool acepta la nueva valoración del PSG. Un detalle que, a nivel mediático y deportivo, pesa.
Con el listón algo más bajo, el club inglés se siente en disposición de ir con todo.
Fabrizio Romano: “Liverpool va a ir muy fuerte”
El especialista en mercado Fabrizio Romano ha puesto palabras a la sensación general: se viene un asalto definitivo del Liverpool por el extremo de 23 años.
“Sobre Bradley Barcola, lo dije desde el principio, no iban a ser 170 millones”, explicó en su canal de YouTube. Según Romano, dentro de la industria siempre se entendió que esa cifra era irreal, aunque el traspaso seguirá moviéndose en números muy elevados.
El periodista detalla un escenario de negociación directa, sin el guion clásico de ofertas formales filtradas y respuestas públicas. No hay comunicados, hay llamadas.
Liverpool y PSG hablan “día a día”, con conversaciones entre directores y propietarios. Nada de intermediarios innecesarios. El acuerdo, insiste Romano, “está vivo”. Barcola es una operación que el Liverpool quiere cerrar “en los próximos días”, y su expectativa es “absolutamente” que el club vaya “muy fuerte” a por él.
Falta el último paso: alcanzar el punto común con el PSG que permita el famoso “Here we go” del propio Romano. Hasta entonces, la historia sigue abierta, pero con una dirección muy clara.
Un fichaje clave… y otro en la recámara
El movimiento por Barcola no será el último. En Anfield ya miran el siguiente paso del dominó. La idea es sumar otro extremo si se consuma la salida de Cody Gakpo, pretendido por Tottenham y Manchester City.
Si Gakpo cruza la puerta de salida, el Liverpool quiere tener preparada la respuesta inmediata. Barcola como bandera del nuevo ataque… y un segundo refuerzo para completar el puzzle.
Quedan pocos días de mercado. El precio ha bajado, el jugador aprieta por salir y el Liverpool ha decidido ir a por él sin medias tintas. La pregunta ya no es si el club está dispuesto a hacer un gran esfuerzo, sino cuánto está preparado para arriesgar por el hombre llamado a ser el próximo gran desequilibrante en Anfield.






