Tottenham busca recuperar a sus estrellas tras el desastre
La temporada de Tottenham no podía haber arrancado peor. Un 3-0 contundente en el campo de Brentford, una plantilla cara, señalada desde el primer día, y un técnico, Roberto De Zerbi, que no se mordió la lengua: sus jugadores, dijo, aún no están físicamente preparados para competir en la Premier League.
En medio del ruido, llega una pequeña rendija de luz. La enfermería empieza, por fin, a vaciarse. Spurs encara una semana clave, con estreno en la Carabao Cup el miércoles ante Charlton y el primer partido de la Premier en casa, frente a Newcastle, el sábado. Y lo hace con la esperanza de recuperar hasta tres nombres pesados del vestuario.
Micky van de Ven, el nuevo capitán que aún no ha jugado
Micky van de Ven fue nombrado nuevo capitán del club… y se tuvo que sentar a ver el desastre de Brentford desde la banda. El central arrastra un problema físico desde la pretemporada en Australia, que le impidió disputar un solo minuto antes del inicio de la campaña.
De Zerbi explicó la situación hace unos días: el defensa ya trabajó con el grupo el viernes y “va muy bien”. El técnico detalló que sufrió “un problema durante la pretemporada en Australia”, algo que no considera grave, pero sí lo bastante incómodo como para frenarle y obligarle a hacer trabajo de puesta a punto.
El objetivo es claro: tenerle disponible para el duelo ante Newcastle en el Tottenham Hotspur Stadium el 29 de agosto de 2026. Ese es el día marcado en rojo para que el nuevo líder del vestuario por fin salte al césped.
Pedro Porro, el vicecapitán que acelera
A su lado en la jerarquía está Pedro Porro, designado primer vicecapitán. Tampoco estuvo en el Gtech Community Stadium. El lateral llegó tarde a la pretemporada tras proclamarse campeón del mundo con España y no participó en los amistosos.
Ahora el reloj corre a su favor. Porro ya se entrena, acumula sesiones para recuperar ritmo competitivo tras tres semanas parado y en el club le ven cerca de regresar a la acción. Igual que Van de Ven, apunta a reaparecer ante Newcastle, también el 29 de agosto de 2026. Dos pesos pesados de la zaga listos para el primer gran examen en casa.
Mohammed Kudus, “casi listo” tras un largo calvario
El caso de Mohammed Kudus es distinto. No juega desde enero. Demasiado tiempo fuera para un futbolista llamado a marcar diferencias. De Zerbi, sin embargo, lanzó un mensaje que sonó a alivio en el entorno del club: el ghanés está “casi listo” para volver.
Kudus regresó recientemente a su país por un duelo familiar y, a su vuelta, se ha reincorporado a los entrenamientos tras pasar por el quirófano por una lesión en el cuádriceps. El técnico subrayó la importancia de gestionar con calma estos casos: “Cuando los jugadores tienen algún problema, tenemos que estar tranquilos, no asumir riesgos”.
El plan es que reaparezca fuera de casa, en el campo de Nottingham Forest, el 5 de septiembre de 2026. Si se cumple el calendario, Tottenham recuperará a un arma ofensiva clave justo cuando la temporada empiece a endurecerse.
James Maddison, susto en el hombro y duda inmediata
James Maddison tampoco escapa a los sobresaltos. El mediapunta salió desde el banquillo en Brentford, pero no pudo cambiar el guion del partido. Para colmo, terminó con un golpe en el hombro tras una mala caída.
Ese impacto le convierte en duda para la visita de Charlton en la Carabao Cup este miércoles. Maddison sigue en plena construcción de su forma física y cualquier contratiempo le retrasa. De Zerbi ofrecerá una actualización en la rueda de prensa previa al choque del martes, pero en el club manejan el mismo horizonte que para Van de Ven y Porro: tenerle disponible para recibir a Newcastle el 29 de agosto de 2026.
Pape Matar Sarr, prudencia con el músculo
Otro centrocampista en el alambre es Pape Matar Sarr. El senegalés se perdió el estreno liguero por una lesión en el isquiotibial sufrida la semana pasada. Había completado la pretemporada, estaba en ritmo, y justo entonces apareció la molestia.
De Zerbi fue claro el viernes: Sarr sintió dolor en el isquio “hace dos días”. Lo calificó como “nada importante”, pero insistió en que no van a arriesgar con él, “y menos en este momento”. Entre su estado físico y el interés de otros clubes por su fichaje, el manejo de sus minutos se vuelve delicado.
Si todo va según lo previsto, Sarr también debería estar listo para el choque contra Newcastle en casa, el 29 de agosto de 2026. Otra pieza más para un centro del campo que necesita piernas y energía.
Dejan Kulusevski, una espera que se hace eterna
El caso más doloroso es el de Dejan Kulusevski. Casi 18 meses sin vestirse de corto con Spurs. Una lesión grave de rodilla le ha mantenido alejado de los focos, pero por fin hay señales de vida: el sueco ha vuelto al césped, aunque todavía trabaja al margen, con un preparador individual.
De Zerbi confesó que le observa de cerca. No solo por lo futbolístico. Habló de un jugador que “sufre demasiado”, de una situación humana “muy dura”, y de un vestuario volcado con él. En lo deportivo, el técnico no se esconde: para él, Kulusevski es “un jugador diferente, especial”, y si está sano y disponible, cambia el nivel del equipo, “como Xavi Simons”.
El club no fija una fecha concreta para su regreso. Solo una franja: la primera mitad de la temporada. Toca seguir esperando.
Xavi Simons y Wilson Odobert, las ausencias de largo plazo
Xavi Simons, precisamente, estuvo en el estadio de Brentford el sábado, en la grada, apoyando a sus compañeros. No se le verá sobre el césped en mucho tiempo. El neerlandés sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en los últimos partidos del curso pasado y el diagnóstico fue claro: unos nueve meses fuera.
Tottenham trabaja con la previsión de que no vuelva a competir hasta comienzos de 2027. Una ausencia enorme para el talento más diferencial del proyecto.
Wilson Odobert pasó por el mismo infierno antes que él. El atacante también se rompió el cruzado, unos meses antes que Simons, y pelea por acelerar los plazos. En su caso, el objetivo es regresar antes de que termine 2026. Tarde, pero a tiempo para sentirse futbolista otra vez y no empezar de cero en el siguiente curso.
El golpe de Brentford dejó cicatrices, pero también marcó una urgencia: recuperar piernas, recuperar líderes, recuperar talento. Esta semana dirá si Tottenham solo tropezó en la salida o si el problema es más profundo de lo que deja ver un simple parte médico.






