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Liverpool busca delanteros para la nueva era

El Liverpool busca gol. Y lo busca ya.

Con Mohamed Salah fuera tras marcharse libre, Hugo Ekitike lesionado de larga duración por su problema en el tendón de Aquiles y las dudas que rodean a Cody Gakpo y Federico Chiesa, el verano en Anfield gira alrededor de una pregunta sencilla y brutal: ¿quién va a marcar los goles decisivos en la nueva era?

El club trabaja con una lista clara. Bradley Barcola es el gran objetivo para refrescar las bandas. Desde Francia también se apunta un interés serio en Ibrahim Mbaye, otra pieza del Paris Saint-Germain que seduce a la dirección deportiva. Pero en los despachos de Liverpool no solo miran hacia fuera. También buscan un relevo fiable, o al menos un complemento, para Alexander Isak. Y ahí aparece un nombre inesperado.

Nick Woltemade, la opción inesperada

Según las últimas informaciones, el Liverpool sigue de cerca la situación de Nick Woltemade, delantero de Newcastle United e internacional alemán, al que algunos ya han descrito como “imparable” en su mejor versión.

Newcastle lo fichó el verano pasado en una operación récord para el club, en torno a las 69 millones de libras, adelantándose incluso a Bayern Munich. Llegó a St James’ Park con la etiqueta de gran apuesta de futuro, en un contexto en el que el Liverpool había golpeado antes con el fichaje de Ekitike y había intentado también llevarse a Alexander Isak en una operación de cifras históricas, valorada en unas 125 millones de libras.

La realidad del primer año de Woltemade en Inglaterra fue otra. Once goles en 51 partidos en todas las competiciones. Un registro discreto para el precio pagado y para las expectativas generadas. Eddie Howe no terminó de encontrarle el sitio, hasta el punto de utilizarlo incluso en el centro del campo en determinados tramos de la temporada.

Ese escenario ha cambiado la hoja de ruta. Newcastle ya le ha comunicado que puede salir cedido este verano para encontrar minutos y confianza lejos del norte de Inglaterra. Y ahí el Liverpool se ha colocado en la ventana, observando.

No hay negociaciones club a club en marcha, pero el interés es real. En Anfield han tomado nota de la oportunidad.

Un perfil que intriga a Iraola

Lo que seduce a Andoni Iraola y a la estructura deportiva del Liverpool es la versatilidad de Woltemade. Puede actuar como nueve puro, referencia en el área, pero también retrasar unos metros su posición y moverse como un diez, conectando juego entre líneas.

En una plantilla que busca velocidad, agresividad y desborde en los metros finales, el alemán rompe el molde. No es el más rápido. Tampoco el más fuerte. Su impacto físico no intimida como el de otros delanteros de la Premier League. Pero con el balón en los pies ofrece algo distinto: técnica fina, lectura de juego, controles orientados, descargas de espaldas, apoyos inteligentes.

Ese contraste es precisamente lo que genera debate interno. Woltemade no es el objetivo prioritario para reforzar el ataque, pero sí una opción que ha ganado peso desde el momento en que Newcastle abrió la puerta a una salida temporal. Un préstamo, sin la presión de una inversión millonaria, cambia por completo el riesgo de la operación.

¿Encaja realmente en este Liverpool?

El proyecto que Iraola quiere construir en Anfield apunta a un ataque de vértigo: extremos rápidos, un nueve agresivo, transiciones veloces, mucha intensidad sin balón. Sobre el papel, Woltemade no encaja en la primera línea de ese retrato. No es un futbolista de arrancadas explosivas ni de duelos físicos constantes.

Lo que sí aportaría es una variante táctica. Un delantero capaz de bajar a recibir, girar y filtrar el último pase. Un apoyo para Isak en los días en que el sueco necesite descanso o un socio que permita cambiar el dibujo, con dos referencias más asociativas por dentro y extremos atacando los espacios.

El problema es el tiempo. El Liverpool no puede permitirse esperar demasiado. Tras la salida de Salah y con la incertidumbre sobre Gakpo y Chiesa, el equipo necesita futbolistas listos para rendir desde el primer minuto de la temporada. Y el historial reciente de Woltemade en la Premier no ofrece garantías inmediatas: once goles, muchas dudas y la sensación de que el salto desde la Bundesliga al fútbol inglés todavía le pesa.

Sobre el césped, la apuesta sería arriesgada. Sobre el papel, incluso extraña. Un club que busca dinamita ofensiva fijándose en un delantero que todavía no ha demostrado poder dominar la liga a la que ya pertenece.

Pero el mercado no siempre premia lo evidente. A veces la diferencia entre un fichaje fallido y un acierto rotundo está en el contexto, en el entrenador, en el sistema. Liverpool lo sabe bien. Newcastle también.

Si el club de Anfield decide avanzar por Woltemade, no será para convertirlo en el rostro principal del nuevo ataque, sino como pieza complementaria, un matiz más en un frente ofensivo que todavía está por dibujarse. La cuestión es si, con tanta urgencia por recuperar gol y jerarquía arriba, el Liverpool puede permitirse un experimento más en lugar de una certeza absoluta.