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Liverpool busca fichar a Bradley Barcola del PSG

El mercado del Liverpool tiene ahora mismo un nombre subrayado en rojo: Bradley Barcola. El extremo francés se ha convertido en el objetivo número uno después del intento fallido por Yan Diomande, y el club de Anfield trabaja ya en un acuerdo para sacarlo del Paris Saint‑Germain.

No será sencillo. Ni barato.

Según informa The Athletic, el PSG valora a Barcola en torno a los 180 millones de euros. Una cifra descomunal que lo colocaría como el tercer fichaje más caro de la historia. Todo por un futbolista que, a día de hoy, ni siquiera es indiscutible en el once del campeón francés.

En París, sin embargo, consideran que el internacional francés tiene que estar muy por encima en el mercado de jugadores como Morgan Rogers, traspasado este verano por 117 millones de libras. La sensación general es que ambos precios están inflados, pero el PSG no parece dispuesto a rebajar fácilmente.

Ahí entra el Liverpool.

El plan de los ingleses pasa por una idea clara: empujar esa cifra hacia abajo. Y la mejor forma de lograrlo es que el PSG necesite todavía menos a Barcola. Traducido al mercado: que el club parisino cierre la llegada de más atacantes y libere espacio en la plantilla.

Un movimiento clave desde Mónaco

Según ha confirmado Fabrizio Romano, esa puerta se ha abierto. El PSG ha alcanzado un principio de acuerdo con el AS Monaco por Maghnes Akliouche. Un extremo francés, joven, con perfil similar y que, de concretarse la operación, ocuparía buena parte del espacio deportivo que hoy tiene Barcola.

Ese posible fichaje cambia el tablero. Reduce la dependencia del PSG respecto a Barcola y da aire a las aspiraciones del Liverpool. Justo el tipo de noticia que en Anfield necesitaban para seguir empujando la negociación sin quedar atrapados por un precio prohibitivo.

La urgencia de Anfield

La plantilla necesita un extremo. No es un capricho de mercado, es una prioridad estructural. Si el Liverpool llega a las últimas semanas de la ventana sin haber cerrado a Barcola, su posición negociadora se desplomará. Todos sabrán que el club está contra el reloj y con un hueco evidente en la plantilla.

Y cuando un gran club transmite desesperación, el mercado huele sangre.

Los vendedores subirán precios. Los jugadores con alternativas pedirán condiciones más agresivas. Cada llamada se convertirá en una subasta. Eso es justo lo que el Liverpool quiere evitar con Barcola.

Por eso el avance del PSG con Maghnes Akliouche se lee en Inglaterra casi como una pequeña victoria táctica. Si el club parisino termina de cerrar esa incorporación, la puerta de salida para Barcola se abrirá un poco más. Y el margen del Liverpool para negociar, también.

La cuestión ahora es simple: ¿se moverá lo suficientemente rápido el PSG como para que en Anfield puedan acelerar sin perder el control del precio, o este verano acabará siendo recordado como otro mercado en el que un objetivo prioritario se les escapó por tiempo… y por coste?