Luis De la Fuente critica la actitud de Argentina tras la final del Mundial
La final del Mundial terminó el domingo con España levantando el título en Nueva York. El marcador, un 1-0 tras la prórroga, parecía cerrar la noche perfecta para la selección de Luis De la Fuente. Pero el pitido final no trajo solo celebración. También dejó una estela de tensión que hoy sigue encendida.
Nada más acabar el encuentro, varios jugadores y miembros del cuerpo técnico de Argentina se encararon con sus rivales españoles en la zona del césped. Entre los implicados, nombres de peso: Nahuel Molina, defensa de Atlético de Madrid, y Leandro Paredes, exjugador de Paris Saint-Germain. Las imágenes dieron la vuelta al mundo en cuestión de minutos.
De la Fuente, todavía con la emoción del título en el cuerpo, no fue plenamente consciente de lo que ocurría a escasos metros. «En ese momento no me di cuenta. Estaba celebrando, abrazando a compañeros», explicó el seleccionador en la televisión española. La revisión posterior de las escenas cambió por completo su tono.
El técnico no rebajó ni una sola palabra al valorar lo sucedido. «En cualquier caso, es intolerable, inaceptable, no se puede permitir», sentenció. Hablaba de futbolistas a los que él mismo había elogiado en la previa. «Jugadores de esa talla, a los que alabé en los días previos al partido y a los que sigo elogiando, que son grandísimos jugadores con un entrenador tremendo… seguro que se habrán sentido tan mal como nosotros al ver esas reacciones».
La noche del título pudo haberse ensuciado mucho más. De la Fuente subrayó la conducta de su vestuario ante lo que definió como «actos de agresión» y «provocaciones». A su juicio, el comportamiento de los internacionales españoles evitó que el incidente escalara hacia algo más grave. España celebró; Argentina, en cambio, se quedó atrapada en la frustración.
Las cámaras recogieron cada empujón, cada gesto, cada intercambio de reproches. El material circuló sin freno en redes sociales, amplificando la polémica y poniendo el foco sobre los campeones de la anterior era. Pese a la claridad de las imágenes, por ahora no se ha anunciado ninguna sanción contra los jugadores argentinos implicados.
El caso ya ha llegado a los despachos. FIFA ha abierto una investigación para determinar si se vulneró su código disciplinario y si las escenas del postpartido merecen castigo. El título ya está en manos de España. El siguiente movimiento, ahora, le corresponde al organismo que gobierna el fútbol mundial.






