Manchester City busca fichar a Enzo Fernández en mercado agitado
El reloj del mercado se encamina al tramo final y Manchester City mira directamente a Londres. Enzo Fernández vuelve a escena. Y esta vez, el interés va en serio.
Según Sky Sports News, el centrocampista argentino se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios de Enzo Maresca tras la salida de Rodri, un vacío enorme en el corazón del equipo campeón de la Premier League. El técnico italiano quiere un mediocentro de jerarquía inmediata. Y no lo esconde: le fascina el perfil de Fernández.
El City ya ha movido ficha en la zona ancha con la llegada de Ayyoub Bouaddi, internacional marroquí de 18 años, una de las grandes irrupciones del último Mundial. Un fichaje de futuro. Pero en el Etihad no se conforman con promesas: buscan peso específico para competir desde ya. Por eso mantienen también el radar encendido sobre Alex Scott, del Bournemouth, y Manu Koné, del Roma. La lista existe. El objetivo principal, también.
Un plazo ignorado y una relación envenenada
La operación, sin embargo, no se juega solo en los despachos de Manchester. Chelsea marcó territorio a comienzos de mes. Fijó un plazo claro: viernes, 17:00, hace un par de semanas. Quien quisiera a Enzo Fernández debía presentar una oferta de hasta 120 millones de libras, la cifra marcada por el club de Stamford Bridge.
El City no se movió. Ignoró el ultimátum. Pero no se ha bajado del tren.
James Savundra, de Sky Sports News, recordó ese punto: el plazo parecía firme, casi inamovible. Sin embargo, la realidad ha ido matizando el discurso. Cuando habló con Xabi Alonso la semana pasada, el técnico de Chelsea no ofreció garantías sobre el futuro del argentino. Ni promesas de continuidad ni mensajes de cierre total. Solo una frase de manual: el jugador trabaja duro antes del partido de Monday Night Football contra el Fulham.
Ahí empezó a dibujarse otra historia.
Una decisión llamativa en el centro del campo
Chelsea llegó a ese encuentro con varios problemas físicos. Xabi Alonso afrontaba su primer partido oficial con bajas importantes, entre ellas la de Moisés Caicedo. El escenario parecía ideal para que Enzo Fernández recuperara protagonismo desde el inicio, más aún con el ruido de mercado rodeándolo.
Pero el técnico sorprendió: la pareja en el centro del campo fue Reece James con Romeo Lavia. Fernández, suplente.
El argentino entró desde el banquillo. En Craven Cottage, la reacción fue tan ruidosa como reveladora: abucheos desde la grada del Fulham, aplausos desde el sector visitante de Chelsea. Una mezcla que ya se había visto, en otra escala, en el último amistoso de pretemporada ante la Real Sociedad en Stamford Bridge, diez días antes: recepción dividida, sensaciones encontradas, futuro abierto.
Ese contexto alimenta la lectura: el rol de Enzo en este nuevo Chelsea no está blindado. Y eso, en Manchester, lo huelen.
Una negociación marcada por viejas heridas
El gran obstáculo no es solo económico. Es emocional. Y político.
La relación entre Chelsea y Manchester City llega a este posible traspaso muy tocada. La salida de Enzo Maresca de Stamford Bridge alrededor de Navidad, rumbo al banquillo del City, alteró la temporada del club londinense. Chelsea vio su proyecto tambalearse y obligó al City a pagar 17 millones de libras en concepto de compensación por el técnico.
Desde entonces, el clima entre ambas directivas es frío. Tirante. Y eso puede endurecer cualquier conversación por Fernández, especialmente si la cifra vuelve a colocarse en torno a esos 120 millones de libras que ya se manejaron como referencia.
La gran incógnita ahora es doble: ¿hasta dónde está dispuesto a rebajar Chelsea sus exigencias? ¿Y hasta dónde quiere o puede llegar el City por un jugador que Maresca considera su prioridad número uno?
Un City con caja llena y una apuesta clara
Hay un dato que empuja el optimismo en Manchester: el City ha vendido un número récord de jugadores en esta ventana de fichajes. Eso libera margen financiero y da al club la capacidad de afrontar una operación de gran tamaño si la consideran estratégica.
Y para Maresca, Enzo Fernández lo es.
El técnico ve en el argentino un organizador capaz de dar continuidad al modelo que ha encumbrado al City en los últimos años: salida limpia, personalidad con balón, agresividad en la presión y capacidad para dominar partidos grandes. Bouaddi representa el mañana. Enzo, el presente inmediato.
El mercado se agota. Los teléfonos no van a dejar de sonar. La pregunta ya no es si el City quiere a Enzo Fernández. Eso está claro. La cuestión es otra: ¿está dispuesto Chelsea a reforzar a un rival directo… y a qué precio?





