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Manchester City intensifica su interés en Fernández mientras Alonso se aferra al presente

Manchester City no se rinde. Pese a haber dejado pasar una fecha límite informal marcada por Chelsea a comienzos de mercado, el club de Pep Guardiola se prepara para lanzar un nuevo intento por Fernández, tasado en 120 millones de libras y convertido en uno de los nombres centrales del verano en Stamford Bridge.

El mediocentro, rodeado de rumores de salida durante semanas, sigue de momento dentro de los planes inmediatos de Xabi Alonso. Según informa The Independent, el técnico cuenta con él para el duelo de Carabao Cup del jueves ante Luton Town. No será un partido más: puede ser la última vez que la afición de Chelsea lo vea vestido de azul… o el inicio de su rehabilitación definitiva.

Alonso fue claro cuando le preguntaron por la disponibilidad del jugador: «Sí, así que esperamos que esté involucrado. Ha entrenado, está entrenando muy bien, es un buen profesional y estará involucrado». Mensaje directo, sin dramatismos, pero con una idea de fondo: mientras siga en el club, Fernández entra en la rotación.

El centrocampista ya tuvo minutos en el estreno de Premier League frente a Fulham el lunes, saliendo desde el banquillo. Su entrada en Craven Cottage dejó una imagen llamativa: ovación cálida de los hinchas de Chelsea, los mismos que le habían dedicado abucheos en un amistoso de pretemporada en Stamford Bridge por su polémico papel en la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. El fútbol cambia de humor en cuestión de semanas.

Alonso mira al mercado… sin desviar la vista del césped

La gran pregunta es obvia: ¿quiere realmente Alonso retener a Fernández? El técnico no se escondió, pero eligió el matiz antes que el titular fácil.

«Queremos tener el mejor equipo posible. Conocemos sus cualidades. Las ha demostrado y tenemos que esperar, pero pensaremos en mañana y veremos cómo se desarrollan las cosas», explicó. El mensaje encaja con el momento: puerta abierta a una gran venta si se dispara la oferta, pero sin regalar a una pieza de alto nivel.

Manchester City, por su parte, prepara otro movimiento antes del cierre del mercado el 1 de septiembre. El club campeón necesita reforzar su centro del campo y ve en Fernández una solución inmediata, aunque el precio y los tiempos juegan en contra de todos. La presión económica y deportiva empieza a pesar.

El plan B: Alex Scott y una negociación dura con Bournemouth

Chelsea no quiere quedarse desnudo en la sala de máquinas si pierde a Fernández. En los despachos ya miran de nuevo hacia Bournemouth y hacia Alex Scott, objetivo que el club londinense tiene marcado desde hace meses.

Bournemouth, de momento, ha echado el cerrojo. Ha rechazado cualquier aproximación y se ha plantado en público. Pero en privado se admite que una oferta superior a los 80 millones de libras, probablemente más cercana a los 90, podría cambiar el tono de la conversación. Cifras de élite para un futbolista que aún está dando sus primeros pasos en la élite, pero así se mueve hoy el mercado inglés.

Alonso, eso sí, no quiso entrar en el juego de las hipótesis. Preguntado directamente por si la venta de Fernández dependería de cerrar antes un sustituto, el entrenador esquivó la trampa.

«Siempre se trata de entender el contexto, la situación, los tiempos, las circunstancias, así que no hay una regla definida para todo. Hay que saber cómo han funcionado las cosas, lo que quieres, lo que quieres para el futuro, así que no tengo reglas grabadas en piedra. Necesitamos evaluar cada situación», subrayó.

No hay titulares explosivos, pero sí una idea clara: Chelsea se reserva margen de maniobra. Puede vender sin relevo inmediato si la oferta es irrechazable, o puede aguantar a su centrocampista estrella si el mercado no le ofrece una salida perfecta.

Mientras tanto, el calendario no espera. Llega Luton Town, llega la Carabao Cup, y Alonso ha decidido que Fernández siga siendo parte del plan. Si será el último servicio del centrocampista a Stamford Bridge o el punto de partida de una nueva etapa, lo dictará un mercado que se acerca a su fecha límite con el reloj acelerando cada minuto.